Setenta y seis cartas (primera parte)

Diferentes ideologías, diferentes generaciones, diferentes temas narrativos, y sin embargo, entre ellos existió un entendimiento en lo sustancial de la vida. Hubo intercambio de pensamientos; coincidían en su análisis de los tiempos que les había tocado vivir. Y todo ello a través de una correspondencia que les motivaba a seguir en la lucha y a compartir sus experiencias, siempre bajo una cascada de empatía personal.

Seguro que todos hemos pensado que un artista, ya sea pintor, escultor, actor, escritor, músico, fotógrafo, etc. a lo largo de una vida de prolíficas creaciones, quizás sea una sola obra la que lo lleve a la cumbre y por la que se le recuerde en la historia. Esto ocurrió con Carmen Laforet. Durante toda su vida escribió libros, novelas, relatos cortos, cuentos, y se esforzó hasta la extenuación en superarse, pero nunca consiguió llegar a la altura de su primera novela: “Nada” escrita cuando ella solo tenía 22 años. Y por la que obtuvo el premio Nadal en su primera convocatoria en 1945.

Cuando se habla de Carmen Laforet, siempre se nombra como la autora de “Nada” Se considera el mejor libro contemporáneo y el más vendido del momento. Elogiado por escritores de la talla de Juan Ramón Jiménez, Pedro Laín Entralgo, Azorín... Actualmente está considerado como un clásico y se reedita en Universidades en los departamentos de español de todo el mundo.

Carmen quedó huérfana de madre muy niña, cuando vivía en Canarias y en una autobiografía juvenil, escribe:

“En mi época de Canarias entran también mis dos hermanos Eduardo y Juan, con quienes siempre me he sentido compenetrada; y entra también más tarde una madrastra, que, a pesar de todas mis resistencias a creer en los cuentos de hadas, me confirmó su veracidad, comportándose como las madrastras de esos cuentos. De ella aprendí que la fantasía siempre es pobre comparada con la realidad. (¡Esto antes de haber leído a Dostoievski!)”

En 1.939 viaja a Barcelona cuando tenía dieciocho años, para estudiar Filosofía y Letras y se aloja en la casa de sus abuelos. Allí vivirá durante tres años y volverá a Madrid, donde comenzará otra carrera. En Madrid escribe la novela, “Nada”. En cierta forma es una novela autobiográfica, donde los personajes pudieran ser parte de su familia. Pero donde ella no describe la esencia de su persona.

“La mujer nueva”, Premio Nacional de Literatura en 1.955 sería su segunda novela reconocida. A partir de ahí llegó la oscuridad literaria.

Carmen Laforet se casó en 1946 con el periodista y crítico literario Manuel Cerezales con el que tuvo cinco hijos. El matrimonio se separó en 1970.

Después de la separación carecía de estabilidad económica, el clima político y social y el machismo imperante hacían que tuviera que responder en entrevistas a preguntas como: “Si quería más a sus hijos o a sus libros”.

En 1.965 viaja a Estados Unidos y años después publica un ensayo sobre su experiencia vivida allí y lo titula: “Mi primer viaje a USA”. (1.981)

Puede que en California, viviera una de las mejores etapas de su vida. El haber conocido a Ramón J, Sender, supuso para la melancolía de Carmen una inyección de vitalidad y una liberación de sus ataduras pueblerinas españolas.


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