“Me gustaría que me quedasen muchos años más con pasión por entrenar”
Laura Figueiredo (22 de mayo de 2025)- Lo más fácil es verle por las tardes en el pabellón de deportes, junto a los chavales que entrena con disciplina y exigencia a la vez que con alegría y muchísima pasión. Es esta la palabra más repetida a lo largo de la entrevista porque desde que a los 13 años le pusieron un balón de baloncesto no ha parado de botarlo o de enseñar a botarlo hasta lograr que atreviese el aro.
Es José Miguel Abellán Olivares, Chemi, y este año cumple 40 como entrenador en la Escuela Baloncesto Criptana. A estos años se suman 31 como director de la Escuela que fundaba junto a otros compañeros en 1991. Una Escuela que fue creciendo poco a poco pero siempre en ascenso y ahora reúne a 200 chavales y 10 entrenadores. Y todo comenzaba en su colegio, Virgen de Criptana, cuando un profesor forma un equipo que se bate en la tierra del patio escolar. Entonces cambia el fútbol por el baloncesto, tenía 13 años y hasta ahora. Es más, durante un tiempo compatibilizó la dirección con el entrenamiento y con jugar de base en el Club hasta que una lesión le retiró.
Cuando en 2021 deja la dirección de la Escuela y poco antes su cargo en la directiva del Club, lo hace por el bien del Baloncesto Criptana. Sabe que es el momento de echarse a un lado y dejar que entre gente nueva con nuevas ideas. No fue un adiós a la cancha fue un seguir como entrenador y ahí está tarde tras tarde con sus chavales entre los 8 y 12 años.
Mientras las tardes son baloncesto y más baloncesto, las mañanas suman también muchos años en el Instituto donde es profesor de Educación Física en los cursos de 1º y 2º de la ESO. Su trabajo en el pabellón y en el Instituto están unidos por el trabajo bien hecho en uno y otro lugar. En el Isabel Perillán y Quirós, Chemi forma parte de la Jefatura de Estudios como adjunto y es que nuestro entrevistado es una persona comprometida y participativa.
Chemi es un suma y sigue de años unido al mundo del deporte bien desde el baloncesto bien como profesor de Educación Física en el instituto. Y aquí no acaba la suma, porque además en el ping-pong acumula décdas de torneos de Feria.
-Chemi ¿cómo estás?
Contento y aquí en el pabellón en la gloria. Es mi hobby y mi pasión.
-Has vivido prácticamente en la cancha ¿Cómo empieza toda esta aventura del baloncesto?
Pues empieza gracias a un maestro, José Antonio Mancebo, en el Virgen de Criptana. Estaba en 8º de EGB y un maestro quiso hacer un equipo en la clase y me apunté; tenía 13 años y enseguida me enganchó así que dejé La Unión por el baloncesto. Primero jugábamos en el colegio y luego ya pasamos al Club Baloncesto Criptana. Este maestro, José Antonio, fue quien me inspiró para ser yo docente junto a mi hermana, también maestra. Estudié magisterio gracias a ellos.
“Tenía 13 años y el baloncesto enseguida me enganchó así que dejé La Unión por el baloncesto”
- ¿Hasta cuándo jugaste y cuándo empezaste a entrenar?
Pues fíjate, estando en 3º BUP (ahora 1º de Bachiller) unos chicos de 8º (ahora 2º ESO) me piden que les entrene y así hice. Era un grupo de amigos y luego terminaron siendo mis amigos y hasta hoy. Tuve esa suerte, jugaban muy bien y el segundo año que les entrené fuimos campeones de CLM. Y a día de hoy sigo entrenando, ya son 40 años. Jugar, jugué menos años, diez, de los 13 a los 23 que me retiré lesionado.
-¿Cómo surge lo de la Escuela Baloncesto Criptana?
Allí empezamos Agustín Olivares y yo con la idea de unificar el deporte de cantera y organizarlo en una escuela. La fundamos con sus estatutos y todo en 1991 y hasta hoy. Este año cumple 34 y la idea era esa, agrupar esos equipos que iban por su cuenta, cada uno con sus entrenadores bajo una misma organización y criterios y bajo supervisión de una dirección de la escuela. Paralelamente fuimos formando entrenadores y poco a poco creciendo.
-¿Cuál ha sido el proceso de esa Escuela?
Ese proceso ha sido el ir creciendo y dar un servicio bueno a Campo de Criptana, a los deportistas que querían optar por el baloncesto. Nosotros siempre hemos optado por la seriedad en cuanto a calidad, puntualidad, dar respuesta… Empezamos con muy pocos niños, con mucha humildad y a base de trabajo y trabajo la Escuela fue creciendo hasta llegar al 2000 - 2002 que es cuando la Escuela ya eclosionó. Empezamos un campeonato escolar de 3x3 y eso fue detonante de un boom deportivo muy grande y ahora mismo la Escuela Baloncesto está muy consolidada en Criptana pero ha sido una evolución muy paulatina, muy lenta y siempre en ascenso. A las familias les ha gustado cómo trabajamos, la seriedad con la que trabajamos; han creído en nosotros y ahora mismo somos una Escuela que no necesitamos publicitarnos, somos muy conocidos en Criptana.
“Empezamos con muy pocos niños, con mucha humildad y a base de trabajo y trabajo la Escuela fue creciendo”
-En Criptana y fuera.
Viene mucha gente de la comarca y de manera especial desde la pandemia: la Mota, Pedro Muñoz, Arenales…
-¿Pasan al club muchos jugadores desde la Escuela?
Nosotros en la Escuela siempre intentamos darle continuidad y se consigue en un 70% y está muy bien. En cualquier caso, siempre hay quienes terminan la etapa escolar y dejan el baloncesto.
Chemi Abellán e Higinio Pulido junto al equipo alevín de la E.B Criptana se proclamó campeón de Castilla la Mancha escolar esta temporada
-Entonces podemos decir que hay cantera.
Sí, sí la hay tanto de chicos como de chicas. Luego lo que es muy difícil es pasar de 18 a 19 años cuando empieza la edad universitaria y de salir a estudiar fuera. Es en ese momento cuando ya es muy difícil consolidar jugadores en un pueblo. Hasta los 18 años, los mantenemos.
-¿Cómo fueron esos más de 30 años como director de la Escuela Baloncesto Criptana?
A mí me sorprenden mucho, me siguen sorprendiendo esos 31 años en la Escuela. Pero es que siempre he tenido mucho apoyo y eso lo hace más fácil. Cuando había algún problema lo abordábamos en equipo. Aquí están algunos de esos chavales a los que yo entrené, luego son entrenadores y directivos de la Escuela o del Club. Así que cuando echo la vista atrás me pregunto ¿por qué me he mantenido tantos años en la Escuela? Y digo, era un hobby y he contado con el apoyo de compañeros, jugadores y también de las familias. Me he sentido muy respetado por los diferentes estamentos de Criptana y por supuesto por el Ayuntamiento también, siempre fuera del color que fuera.
“Me he sentido muy respetado en Criptana y siempre he contado con apoyo y eso hace la dirección más fácil”
-¿Por qué dejaste la dirección? Imagino que llega un momento en el que hay que saber irse.
Me quité por dos cosas básicamente: porque estaba un poco cansado de las labores directivas y por el bien de la Escuela. Creo que era el momento de echarme a un lado; se necesitaba un cambio, gente joven, gente nueva y nuevas ideas. Una escuela tan asentada ya tiene una inercia y es importante la renovación y no era bueno perpetuarse. Lo que no hice fue desvincularme, sigo entrenando todos los días.
-¿Por qué sigues?
Pues porque me gusta mucho seguir entrenando a chicos. Me veo con energía, pasión y ganas de transmitir esta pasión por el baloncesto. Entreno todos los días, días en dos franjas y otros en una franja. Entreno mucho porque me sigue gustando entrenar, nadie me obliga, es un hobby sin ánimo de lucro, me motiva enseñar, es una pasión.
“Entreno mucho porque me sigue gustando entrenar, es una pasión”
-¿Gracias a esa pasión y voluntariedad tuya y de muchos compañeros en todos estos años el baloncesto en Criptana es lo que es?
Sin duda alguna. Aquí optamos hace años por dignificar la figura del entrenador creando un puesto laboral como profesional y entendemos que profesional no es solo un sueldo. Exige un trabajo profesional, cualificado y que dé sus frutos desde la seriedad y la calidad. A este trabajo se suma la pasión y el buen hacer de los entrenadores que estamos y el tiempo que muchas personas dedican de una manera u otra para facilitar entrenamientos, desplazamientos, campeonatos… Hay mucha gente trabajando en la sombra. Realmente es muy fácil ser parte de la Escuela Baloncesto Criptana porque estamos muy apoyados por toda la comunidad. Hay pasión y contamos con el respeto de las familias y el apoyo de la sociedad criptanense y del Ayuntamiento. Nos vemos, creo, respetados.
-¿Qué te han enseñado los niños y los jóvenes en tantos años?
Pues mira, los chicos y los jóvenes me enseñan que ellos siempre tienen la misma edad, entreno siempre a chicos entre 8 y 12 años, y yo tengo siempre un año más. Me enseñan que tengo que estar en forma para darles la respuesta que ellos necesitan. Ellos sin saberlo te enseñan mucho, vienen por hobby y tienes que hacer que se vayan felices. El deporte es rendimiento, trabajo, disciplina, hábitos, es dar lo máximo de ti y para ello el jugador tiene que ver que le respetas pero que le exiges siempre en la medida de sus posibilidades. Al final el chico agradece esa exigencia. Y me enseñan, como te decía, que hay que estar en forma y sobre todo en forma mental para tener paciencia, enseñarles disciplina y a trabajar en equipo y que este está por delante de cualquier personalismo.
“Ellos sin saberlo te enseñan mucho, vienen por hobby y tienes que hacer que se vayan felices”
-Momento de la Escuela.
Es muy, muy bueno. La calidad de los entrenadores es alta, la seriedad es muy grande en el trabajo, no se pasa nada por alto, no se pierden entrenamientos… entonces es un nivel muy bueno. No es fácil encontrar entrenadores, pero podemos decir que en la Escuela de Criptana todos los equipos están muy bien cubiertos en la Escuela y en el Club. Hablamos de 200 niños y recuerdo que empezamos hace más de 30 años con menos de 70 y con cinco entrenadores, ahora somos diez.
-Antes de que se me olvide y de pasar a tu trabajo como maestro ¿qué pasa con el ping-pong?
Pues que es otro hobby que tengo. Empecé participando como jugador en los torneos de Feria, luego, cuando dejé la raqueta, pasé a organizar y desde hace unos años colaboro con el Ayuntamiento que es quien ya se encarga de sacar adelante el torneo. Pero sí, también sumo años en el ping-pong y gané cinco torneos en los tiempos de jugador.
-Pasas las tardes y fines de semana en la cancha, pero entresemana estás en el Instituto, unido también al deporte.
Soy maestro de Educación Física y doy clase a 1º y 2º de la ESO. Llevo 35 años y me sigue gustando mucho. Además, ocupo el cargo de Jefe de Estudios adjunto.
-Te gusta participar en donde no siempre gusta estar y donde no siempre es fácil.
La Jefatura de Estudios es un trabajo que la mayoría de veces da sus resultados. Desde la jefatura se termina ayudando al niño.
-Pues no te faltará trabajo, hablamos de un instituto muy grande.
Aquí, en el Instituto se está muy bien, se puede respirar. Hay un buen clima de convivencia. Los profesores que vienen de fuera ven que aquí se trabaja bien.
-¿Se vive de la misma manera el dar clases en la ESO que venir al pabellón a entrenar?
Es bastante distinto, pero cuando te pones a dar una clase de Educación Física o te pones a hacer un entrenamiento el punto de partida es el mismo, el trabajo serio y bien hecho. Evidentemente en el baloncesto estás ante 12 chicos que están motivados y que vienen libremente a una actividad extraescolar que es la que más le gusta a la mayoría. Cuando damos clase, es obligatorio, pero les gusta y llegan también motivados. A los chicos de 1º y 2º de la ESO les gusta, aunque los contenidos son diferentes.
-Siempre ha sido una maría ¿sigue siendo o está superado?
Sigue viéndose como una asignatura secundaria pero lo que pasa es que quienes estamos en esa asignatura sí le damos importancia y ya están cubiertas con profesionales y para mí es importante. La ventaja por tanto está en que es la asignatura que más les gusta y los profesores le damos importancia.
-¿Se da mucha más importancia al deporte en general?
Como sociedad ha cobrado peso en los últimos 20 años. Mira Criptana, hace esos años había un gimnasio y mira ahora. Ahora sales a hacer deporte de forma no regulada por los caminos y están llenos de gente. Sí, el deporte en general se ha puesto de moda en los últimos 20 años en todas las edades.
-Hay más conciencia.
Sobre todo, en la franja de edad media hay mucha, mucha gente y muy diferentes deportes. Hay runners por todos lados y mira las inscripciones para maratones y medias se agotan enseguida. Está muy bien porque además es algo muy bueno que enseñan a los hijos. Es curioso que ahora que los hijos tienden a ser sedentarios, los padres se ponen a hacer deporte. Se ha invertido.
“Ahora que los hijos tienden a ser sedentarios, los padres se ponen a hacer deporte”
-Eso del sedentarismo ¿hasta qué punto es cierto? Porque luego ves las actividades deportivas llenas.
Estamos quizá en la etapa de mayor concienciación deportiva que nunca y a la vez en la de mayor riesgo por sedentarismo tras una pantalla. Es un reto que tiene la sociedad, intentar que los niños y nuestros adolescentes sean activos. Vale los chicos vienes dos días a baloncesto, pero ¿qué hacen el resto del día en su tiempo libre? Y hay una edad de desvinculación, a los 18 o 19 años, cuando se van muchos a estudiar fuera.
-¿Te queda algo por hacer en esta cancha?
Me gustaría que me quedasen muchos años más con pasión por entrenar. Que llegara septiembre y seguir diciendo -dame equipos-. Mi única aspiración es venir a entrenar a los chiquetes y enseñarles baloncesto y que cada año siga teniendo la misma pasión que me ha acompañado estos 40 años.
-Un momento inolvidable en esta cancha de Campo de Criptana.
Tengo tantos momentos bonitos… como oír a chiquetes decirme que lo mejor de la semana es venir a que yo les entrene. Pero si tengo que elegir momentos inolvidables, me quedo con esos en los que he visto a mis hijos disfrutar en este pabellón. Les he visto y les sigo viendo luchar por su equipo. Uno está en senior, primera división y otra en cadetes. Pero en 40 años dentro y fuera de este pabellón son muchos buenos momentos inolvidables, muchos, más que malos que también los ha habido.
-¿Cómo ves Campo de Criptana?
Un pueblo de tradiciones muy arraigadas que se vuelca en su cultura, fiestas, asociaciones… A veces las vivo solo como observador sin más, pero siempre desde el respeto y desde cierta envidia porque veo cómo las disfrutan y se implican. Un pueblo en el que me gusta mucho vivir; yo no cambio vivir en Criptana por vivir en una ciudad. Se vive muy tranquilo, tienes de todo. En Campo de Criptana me siento respetado porque no es fácil ser profesor en tu propio pueblo. Ya doy clases a hijos de alumnos que he tenido.
“Campo de Criptana es un pueblo en el que me gusta vivir y en él me siento respetado”























