"Mi padre y yo éramos uno"
Laura Figueiredo (26-11-2014).- Se muestra muy orgulloso de lo que junto a su padre, Eloy, ha creado y aprendido y asegura que lo importante es "seguir adelante, no pararse". Teno vive una etapa de "mucha luz" con exposiciones y proyectos llenos de ilusión.
Hacía años que no entraba en el taller de Eloy, en la calle Blasco Ibañez, más de dos seguro. Desde que Eloy Teno nos dejaba sin casi avisar hace ahora dos años.
Nada ha cambiado allí, la gran puerta abierta, el olor a hierro viejo, cientos de piezas, tornillos, herramientas, mesas cubiertas de mil y una cosa... un auténtico caos. En medio, la voz segura de Xema Teno que con tranquilidad y serenidad me saluda y acepta la invitación de charlar un rato.
Para quien ande despistado a estas alturas de la lectura le digo que Eloy Teno es el padre de Xema Teno Manzanero y que los dos juntos se embarcaron hace años en la gran aventura del arte de la escultura.
¿Qué ha cambiado en el taller en los dos últimos años?
Nada, sigo trabajando lo que ya antes trabajábamos mi padre y yo. Sigo esculpiendo el pequeño formato con quijotitos pasando por los murales para llegar a las piezas de gran formato. El taller sigue funcionando prácticamente igual, el trabajo que se hacía se sigue haciendo.
¿Sabríamos distinguir una escultura tuya de una de tu padre?
Pues no lo tengo nada claro. Los que más conocen nuestro trabajo dudan y no siempre aciertan. Reconozco que es complicado, lo que nos diferencia lo dejo al criterio de cada uno. Mi padre y yo éramos uno.
En cualquier caso es obvio que mi padre tenía su línea personal con series y detalles que a mí nunca se me hubieran pasado por la cabeza y viceversa. Por ello el arte es arte y cada pieza tiene algo, aunque sea mínimo, que la distingue y distingue a su creador.
¿Hay un antes y un después en tu trayectoria como escultor?
Mi padre está conmigo todos los días. El camino que comenzamos juntos en su día es el mismo camino que llevo yo ahora aunque por desgracia solo. Si hay algún cambio en este recorrido es el propio de la evolución que acompaña al tiempo y al aprendizaje.
"mi padre tenía su línea personal con series y detalles que a mí nunca se me hubieran pasado por la cabeza y viceversa"
¿Empezasteis juntos en esta aventura?
Desde pequeño en casa he crecido rodeado de pinturas y piezas modernas, abstractas, llamativas, diferentes...Ese arte siempre estaba allí en el día a día de forma cotidiana pero dentro de casa. Vine a trabajar muy jovencito al taller mecánico de coches con mi padre hasta que decidió dar el paso y apostar por un taller de escultura. Me invitó a embarcarme con él en la aventura y me subí al barco. Sería a finales de los 90 o principios del 2.000. y costó tanto...tuvimos que lidiar mucho.
¿Se puede vivir del arte?
Hoy en día está todo complicado y esta es una profesión más. Hay que saber donde lidiar y con quien. Es complicado, hay que probar una y otra vez y cuanta más ilusión y fuerza tengas más puedes conseguir. En fin, hago lo que me gusta, trabajo mucho y me muevo mucho y hasta ahora mi obra es aceptada.
¿Por qué quijotes?
Pues tan sencillo como que estamos donde estamos, en la Mancha y es lo que pide y con lo que te identifican y te identificas. Es uno de nuestros emblemas pero tenemos más temas
¿En tu vida artística hay más luces que sombras?
Ahora mismo estoy en un momento de mucha luz pero también he pasado por sombras, por altibajos. Lo importante es saber llevar los momentos oscuros tanto en tu día a día como en tu obra creativa. No hay que dejar de crear, luego hasta te sorprende de lo que has sido capaz de hacer y ves que ese momento de sombra también es creativo y forma parte de ti y de tu trabajo. El problema, como decía mi padre, es pararse, hay que estar luchando continuamente.
"Lo importante es saber llevar los momentos oscuros tanto en tu día a día como en tu obra creativa"
¿La creación también es continua?
Es parte de ti como el respirar. En cualquier momento estás danto vueltas a la cabeza o echando unos garabatos en una servilleta. Lo llevas dentro. Ahora ya estoy pensando y trabajando en un proyecto para el próximo año, el IV centenario de la segunda parte del Quijote.























