La Cerveza Salvaje y los hermanos Quintanar, más que unos maestros cerveceros
Laura Figueiredo (18-10-2016)- Todo empezó como un juego más. A estos hermanos les gustaba probar cosas nuevas, elaborar recetas e inventar. Un día se pusieron a hacer cerveza artesana en la casa de sus padres, en el corral. Era cuestión de probar: agua, cebada, lúpulo, levadura y muchas ganas y paciencia. Y lo lograron una y otra vez. Se dieron cuenta de que el juego podía ir más allá de una diversión entre amigos y así nacía “The life is jajaja.S.L” verdadero nombre de la empresa que conocemos con el nombre comercial de “Cerveza Salvaje”. Sí, ellos son los chicos de la cerveza Salvaje, los hermanos Miguel, Chegre y José Quintanar Iniesta.
Y es que para ellos el juego y pasarlo bien se une al trabajo, se divierten con lo que hacen y así ha sido desde que en 2010 dieron el paso y apostaron por hacer de una afición una forma de vida. Miguel y Chegre trabajan al cien por cien para la sociedad mientras que José tiene su propio estudio de arquitectura y participa en todo el tema de la imagen. Los tres son socios.
Chegre Quintanar nos explica que junto al “jajaja” está la seriedad de sacar adelante una empresa en un mercado que en poco tiempo se ha multiplicado y en el que hay siempre que innovar, experimentar y abrir mercado. Y es que esto de la cerveza artesana se ha convertido en algo muy serio. Por ello los hermanos Quintanar tienen claro que la clave para poder echar tantas horas es que tu trabajo te apasione.
Nuestros maestros cerveceros son de pequeñas producciones y muy variadas, de hecho cuentan con 80 tipos de cervezas, la gran mayoría de temporada. Tras la Salvaje original, vino La Gorda, La Flaca, Maorí, Paisana, Aguilutxo… Su mercado es principalmente madrileño y su objetivo ampliarlo. Sus nuevas instalaciones en Alcázar de San Juan así se lo permiten y es que como bien dicen estos hermanos “las oportunidades hay que aprovecharlas”.
Chegre Quintanar es quien nos atiende y nos habla de maridar la cerveza, de la cerveza industrial, el vino, las modas… y de algo tan español como es la caña y la tapa.
{AC}-Vuestro nombre resulta muy “jajaja”
Sí, la empresa es “The life is jajaja” SL porque la vida es una carcajada. Y ya dice mucho de nosotros, proyectar optimismo, estamos para trabajar y divertirnos. Divertirnos con lo que hacemos. El nombre comercial es “Cerveza Salvaje”. Somos Miguel, Chegre y José Quintanar Iniesta. Miguel y yo trabajamos al cien por cien para la sociedad mientras que José que es arquitecto, tiene su propio estudio de arquitectura y nos ayuda con el tema de la imagen. Los tres somos socios.
-En vuestra página contáis como siempre habéis jugado juntos los tres hermanos y como esto de las cervezas es un juego aunque más serio. ¿Es igual hacer cerveza casera que cazar gamusinos o lagartijas?
Los tres tenemos edades muy cercanas, hemos jugado siempre juntos y nos hemos divertido. Salíamos a jugar al fútbol o a cazar gamusinos, lagartijas…. Y al final todo forma parte de esa misma aventura y el hacer la cerveza artesana era un pasito más. De hecho, la hacíamos en casa en un principio los fines de semana como una cosa entre amigos. Y hasta aquí hemos llegado tras 6 años. Ya somos los tres más otras personas contratadas pero siempre con la filosofía de querer divertirnos con lo que hacemos. Mira, nuestra idea inicial era hacer una cerveza cada año y enseguida nos dimos cuenta que íbamos por mal camino pues eso era muy aburrido. Y apostamos por hacer muchas cervezas y llevamos 80 tipos. Cada día vamos buscando cervezas nuevas. Tenemos unas que se fabrican con mucha continuidad porque tienen una gran demanda y éxito pero hay otras de temporada y con nuevas recetas.
-Pero esto ya no es cazar lagartijas, es un juego muy serio.
Sí, es un juego muy serio y de hecho no dejamos de ser autónomos, un mundo empresarial duro que nos da más de un dolor de cabeza. Esto de ser empresario no es fácil. Hemos viajado y conocido otros países y sistemas y tenemos las sensación de que en otros sitios las cosas son más fáciles, aquí nos empeñamos en hacer las cosas difíciles a nivel burocrático, fiscal… todo es muy complejo
-Además “Cerveza Salvaje” nace en plena crisis. Imagino que había que hacer algo.
Sí, venimos del mundo de la construcción. Mi hermano Miguel es encofrador, yo pintor y José entonces estaba estudiando. Sabíamos que era un sector poco estable y con un futuro incierto así que decidimos hacer de nuestra afición nuestro trabajo. Ya fabricábamos cerveza a nivel casero igual que vino, pan, galletas... Mi hermano Miguel hizo un viaje por Europa en bicicleta y vino con las pilas cargadas y dijo –ya no vamos a regalar cerveza vamos a vender- Vio muchas fábricas y bodegas pequeñas en muchos países y supo que lo mismo podíamos hacer nosotros.
“Mi hermano Miguel un día dijo –ya no vamos a regalar cerveza vamos a vender-“
-¿Cerveza artesana versus industrial?
Yo sigo bebiendo cerveza industrial porque son productos distintos. Una cosa es la cerveza industrial que es más adecuada para cuando te vas de cañas con los amigos y charlas y pides más de una ronda. Otra cosa es cuando te vas a un sitio a cenar y quieres algo exclusivo, ahí buscas la cerveza artesana. Una es un refresco y esta es más para la degustación, disfrutar sus matices, combinarla con comida y no siempre las mismas cervezas sirven para todas las comidas. Unas van más con pescado, otras con carne… Por eso es acercarse un poco a esa filosofía tan manchega del vino. Hasta ahora la cerveza se podía combinar con cualquier cosa pero nosotros vamos más allá. ¿Por qué no maridar la tapa con un determinado tipo de cerveza?
“La cerveza industrial y la artesana son consumos diferentes”
-¿Y cerveza versus vino?
Sigo pensando que son productos distintos y complementarios. Mira, nosotros nos movemos mucho por restaurantes de alta gama con menú degustación que suelen ser menús muy amplios. A la hora de maridar todos esos platos también puede entrar en juego la cerveza junto a los maridajes que se hagan con el vino. Aporta más herramientas a los sommeliers. Los espárragos, escabeches, ensaladas… son difíciles de maridar con vino y con ellos entra muy bien la cerveza. Así que nos movemos en un mundo en el que la cerveza es complementaria del vino.
De hecho, muchas veces nos invitan a ferias y nos sentimos más cómodos en ferias gastronómicas que de cerveza porque hacemos un producto que se lleva muy bien con los grandes chefs o bodegas que llevan productos complejos. Nos fijamos como trabajan ellos porque llevan muchos años haciendo las cosas muy bien. Hace 30 años el vino estaba como ahora la cerveza, nadie iba a un bar y pedía –por favor un verdejo, un crianza…- pedía -un chato de vino-. Las bodegas han ido enseñando y todos nos creemos que sabemos un poco de vino. Ahora nosotros estamos en ese momento, el de enseñar a la gente a beber cerveza, que puede ser un refresco pero también un producto para maridar y al que se le puede sacar matices. Hay distintos momentos para cervezas distintas.
“Nos movemos en un mundo en el que la cerveza es complementaria del vino”
-Pues tenéis tarea porque en España nunca ha habido cultura de cerveza pese a su gran consumo en los últimos años.
Somos grandes consumidores de cerveza, a nivel mundial en el puesto número 12. El problema es que siempre consumimos el mismo tipo de cerveza, la cerveza industrial con seis marcas y todas hacen la misma receta con algunos matices. Desde el 2010 se han abierto unas 400 fábricas de cerveza artesana y han revolucionado el mundo de la cerveza. De repente han salido al mercado cervezas dulces, negras, más amargas, tostadas, rubias, de trigo…
-¿Y la gente responde a tanta oferta?
El sector de la cerveza industrial está estancado y el consumo sube en España gracias a las artesanas.
ACBR-¿No caeremos con la cerveza en el mismo exceso de moda que se dio con el vino? Me refiero a que de repente todos sabíamos de vinos. En fin, cierto postureo
Corremos ese riesgo pero es un riesgo necesario y más cuando desde las fábricas pequeñas estamos intentando hacer pedagogía compartiendo nuestro conocimiento. Ahora están muy de moda la IPAs en Madrid y todo el mundo las pide, es un tipo de cerveza de tradición inglesa. Y es que dentro de los consumidores más avanzados hay modas también, ahora parece que pasamos a la moda de las Sour, cervezas ácidas.
-Lo de la cerveza artesana también es una moda. Todos los pueblos ahora tienen que tener su propia cerveza. Vosotros fuisteis de los primeros en la zona hace ya 6 años.
En Castilla-La Mancha solo había dos fábricas, nosotros fuimos los terceros y ahora habrá 25 o 30, no sé… muchas. Llevamos muy a gala que desde que en el 89 cerró Cerveza Calatrava en Ciudad Real somos los primeros en abrir una fábrica en la provincia. Antes estaban Domus y Saga pero en Toledo.
-¿Qué os distingue a los Salvajes?
Estamos muy orgullosos de que tratamos la cerveza como si fuera un vino. Nos hemos centrado en el sector de la restauración media-alta y lo que ofrecemos sobre todo es exclusividad. Estamos especializados en pequeñas producciones muy variadas. La mayoría de fábricas de cerveza artesana tienen tres, cuatro o cinco tipos y nosotros tenemos muchas más. Es una manera de entender el negocio y nos diferencia del resto.
“Estamos especializados en pequeñas producciones muy variadas”
-¿Cuál es el perfil de vuestro cliente?
Entre 25 o 50 años con un nivel de interés importante en torno al mundo gastronómico y de restaurantes de una gama media-alta.
-¿Qué sois maestros cerveceros, fabricantes de cerveza, cerveceros?
Técnicamente somos maestros cerveceros pero nosotros nos denominamos “contadores de historias”. Es un tema muy romántico pero cada cerveza tiene una historia. Hay una cerveza que solo hacemos una vez al año que se llama Cardador y tiene toda una historia detrás igual que el resto porque cada cerveza que hacemos queremos que cuente algo y que no sea una cerveza al azar. Creo que somos más que maestros cerveceros.
-Momento de la empresa
Ahora mismo en pleno crecimiento. Nos hemos venido a una instalación mayor, con gran capacidad de producción. Para el 2017/18 el reto es buscar más clientes pues ahora tenemos capacidad para poder abastecer un mercado más amplio. Abrir mercados nuevos. Más allá nos cuesta hablar. En España es muy complicado hacer planes a largo plazo porque los empresarios no tenemos seguridad jurídica, dentro de tres años igual toda la ley ha cambiado si es que no cambia antes.
-Momento de la cerveza artesana en España.
Es seguramente de los últimos países europeos que se ha apuntado a este movimiento. Se han abierto muchas fábricas y es el momento de que la gente descubra. El mercado se tendrá que estabilizar y entonces quedarán las fábricas que se tengan que quedar. En calidad todavía tenemos mucho que trabajar en España.
-Os habrá dado pena dejar Criptana.
Pues mucha pena porque somos criptanenses, porque nuestros primeros clientes son de Criptana y apostaron por nosotros. Empezamos en casa de mis padres y estamos aquí gracias a ellos, sin alquileres y préstamos bancarios. Pero las empresas tienen que dar pasos y aprovechar las oportunidades y el venirnos a este local era eso, aprovechar una oportunidad. Hay gente que cree que nos hemos venido a Alcázar porque nos han dado más facilidades y no es cierto, facilidades las mismas. Había una oportunidad de crecer y además encontramos unas instalaciones que eran como un traje a medida. De hecho, nuestra facturación sigue en Veracruz 64, la casa de nuestros padres y es donde tenemos la sede central. Superorgullosos de ser criptanenses. Seguimos vendiendo en Criptana, en el vídeo-club de “Juandela”, es nuestro punto de venta.
-¿De vuestra cerveza cuál es la que más te gusta?
La que más me gusta no es precisamente la que mejor nos sale, es la Salvaje Premium, que es una cerveza británica, tostada… Aquí entran los gustos personales.
-¿Y de las industriales?
Me quedaría con una española de un grupo pequeñito que se llama La Zaragozana que es Cervezas Ambar. Hay otras como Mahou Maestra que es una delicia y Alhambra.
-Seguro que habrá algo que el resto de Europa podrá aprender de España y sus cervezas
Mira, está bien fijarse en lo que se hace en EE-UU, Alemania, Inglaterra… países con una cultura cervecera mucho más amplia, lo que no está bien es copiarles. Y es que el público inglés, americano… no es nuestro público y el nuestro tiene sus diferencias. Ellos tienen un producto muy asentado, muy potente y bien hecho. Nosotros no tenemos una cerveza típica española pero sí tenemos un concepto que ellos no tienen y es el de la caña y la tapa y es un concepto muy potente y creo que no deberíamos perder. Aquí tenemos esa buena costumbre, una caña bien tirada y siempre con algo de comer. Somos de formatos pequeños y acompañados de comida.
“No tenemos una cerveza propiamente española pero sí algo tan nuestro como la caña y la tapa”
Laura Figueiredo
{/AC}























