Luis Muñoz, un romántico empedernido

“¿Tirar la toalla? ¡Nunca!”

Laura Figueiredo (26 de mayo 2021).- Es un pedazo de voz, un artista sobre el escenario, un grande del vivo y el directo y un cantante que como se suele decir, lo da todo. Este criptanense alaba su suerte tanto en lo profesional como en lo personal y lamenta no haber dado todavía el pelotazo con un tema propio. Es optimista y su lema es trabajar y trabajar. Nunca ha pensado en tirar la toalla.

Es Luis Muñoz, a quien muchos llaman el Camilo Sesto de La Mancha. Nos habla del parón que ha supuesto la pandemia para el mundo de los artistas. Es un activista con pancarta en mano por “Cultura segura y stop cancelaciones”.  Pero lo suyo es el micrófono y el público y su éxito está en los tributos. Como él dice Camilo Sesto, Raphael o Manolo Escobar le dan de comer, gustan y siempre vuelve aportando su sello personal. Disfruta con lo que hace y su apuesta es triunfar  con temas propios. Su nuevo trabajo discográfico, ‘Atrévete a volar’ del que ya ha lanzado dos sencillos “No es el final y “Ahora márchate”. Su estilo, la canción profundamente romántica que asegura “nunca pasa de moda”. Y es que Luis Muñoz es un eterno romántico.

Este cantante criptanense tuvo que reinventarse y aprender a ser “multifunciones”  en un mundo muy cambiante porque “lo que era antes hace tiempo que dejó de ser”. Ha sabido rodearse de buenos profesionales y gente que le quiere. No pierde la esperanza y aún menos su sonrisa.

Luis Muñoz Palomar lleva adelante un intenso trabajo como cantante, profesión que compagina con la de profesor de trompa en la Escuela Municipal de Música de Campo de Criptana y en el Conservatorio Profesional de Música Costa del Sol de Fuengirola.

 -¿Cómo estás?

Muy bien gracias a Dios. Superando esta pandemia sin que nos haya tocado el virus y vacunado ya por mi labor de profesor. Hemos pasado un tiempo duro y en él seguimos porque aún falta mucha conciencia de que la cultura es segura. Estamos arrancando y yo soy un afortunado, he podido trabajar algo y hacer cositas pero muchos compañeros no.

“Aún falta mucha conciencia de que la cultura es segura”

- ¿Cómo fue ese 2020 profesionalmente?

Malo, muy malo. En el 2020 estábamos concienciados de que iba a ser malo desde el mismo momento en que se nos vino la pandemia encima. Nadie sabíamos cómo gestionarlo; era algo que llegó y había que sobrellevarlo. ¿Qué hicimos en el mundo de la cultura? pues un error, ofrecimos nuestro trabajo gratis y no se nos tomó en serio. Eso de salir a los balcones, eso de dar programación cultural en la red... El teatro de la Zarzuela, Orquesta Sinfónica de Berlín, Ballet Nacional… a lo que quisieras podías acceder gratis y entonces el 2020 se pasó mal. Y nos encontramos con un 2021 peor y eso que ya esto se va superando con las vacunas. El caso es que  seguimos sin tener en muchos sitios programaciones culturales, conciertos, ferias, teatro… Soy consciente de que las cosas no pueden ser como se hacían antes pero sí se puede controlar el aforo y sobre todo tener ganas y voluntad de trabajar para abrir puertas y escenarios.  Necesitamos un protocolo en nuestra región para que los ayuntamientos y empresas no se vean desprotegidas y con miedo a programar actividades culturales que terminan cancelándose si es que se llegan a concertar. Por eso nuestro lema es “Cultura segura y stop cancelaciones”. 

“El ofrecer nuestro trabajo gratis en pleno confinamiento fue un error, no se nos tomó en serio”

-Tú has empezado bien con tu nuevo sencillo.

Yo no me puedo quejar. Yo el año pasado pude hacer conciertos, 12 de los 52 que tenía firmados. Y este año ya he empezado, estuve en Santo Domingo de la Calzada, en Numancia de la Sagra,  Murcia… espero un verano bastante bueno.

-De un sitio a otro de la mano de los tributos. ¿Qué tienen los tributos?

Los tributos son lo que me dejan trabajar y no me arruinan.  Paralelamente no me olvido de mi trabajo como cantante profesional con mis propios temas. Voy ya en dos listas de Spotify con el tema “No es el final” y el 7 de mayo salió otro sencillo “Ahora márchate” que está disponible en todas las plataformas. (https://links.altafonte.com/7mnnbex)

“Los tributos son los que me dejan trabajar y  no me arruinan”

  

-¿Por qué gustan los tributos?

Pues cuando empecé con los tributos me llamaron “antiguo”. Era de los pocos músicos que hacía este tipo de conciertos en un escenario y además con los 9 músicos que suben conmigo. La garantía es que donde voy repito. Ahora todo el mundo hace tributos. ¿Qué me gustaría hacer conciertos y una gira con mis temas?  -¡claro que sí!-. Para eso el tema tiene que sonar mucho, ser muy conocido, meter mucho dinero… por eso el formato tributo lo que hace es garantizar el éxito. Antes cuando llegaban las orquestas a los pueblos pues hacían una recopilación de los temas del verano, de las canciones que más podían gustar al público pero todo eso desapareció. Todo se convirtió en escenarios y grupos más electrónicos, reguetón… y adiós a esas canciones del verano, a los pasodobles… Y claro llego a un pueblo como puede ser Numancia de la Sagra o Santo Domingo de la Calzada y empiezo con Camilo Sesto pues ¿quién con cierta edad no recuerda estos temas? Luego paso a una segunda parte con Raphael que es más actual que nunca. El público sale encanado de dos horas concierto con un directo que a mí me funciona muy bien.

-Haces tributos a Raphael, Manolo Escobar y Camilo Sesto sobre todo ¿Cuál te gusta más? 

A mí Camilo Sesto. Sus canciones son cartas de amor que ya se han perdido. Se ha perdido el camelar, el conquistar… está claro que las letras han cambiado mucho y hay muchas que es mejor no repetirlas y no me refiero solo al reguetón. Lo que no entiendo es que ahora se hable más que nunca de igualdad y el éxito esté en muchas canciones que no tienen ni un mínimo de respeto con la mujer y las primeras que las aplauden y bailan son ellas. Es un tema que me enfada.

-¿Eres el eterno romántico?

Por supuesto y no me bajo de ello aunque no me niego a hacer otro estilo de música. De hecho, en plena pandemia grabé  “Lo vamos a lograr” que fue una mezcla con trap pero yo me lo llevaba a mi estilo, el romántico. Y es que soy un romántico empedernido pero es que no lo puedo cambiar.

“Soy un romántico empedernido pero es que no lo puedo cambiar”

-Pero no es lo más comercial.

Claro que no es comercial pero es lo que perdura. Lo romántico siempre te va a sonar a romántico y lo muy de ahora en poco tiempo te sonará a antiguo.

-Recuerdo en una entrevista que te hacía hace tiempo que me decías que habías ido demasiado deprisa en tus inicios como artista. ¿Has aprendido a dar tiempo al tiempo?.

Me acuerdo de esa entrevista porque fue en un tiempo que supuso un parón en mi vida. Venía de unos años muy movidos sobre todo en Miami donde estuve dos años. Tuve que parar y centrarme. Ahora voy sin prisa y estoy disfrutando mucho más todo; he aprendido a disfrutar. Estaba acostumbrado a mi equipo de músicos, a mis managers, agente, a mi A&R y Luis Muñoz solo cantaba y todo eso ha cambiado y quien no cambia está perdido. Ahora lo que he hecho es reinventarme,  tenemos a nuestro alcance algo maravilloso como son las redes sociales siempre que las sepamos gestionar bien. Tienes tu canal y tu comunidad.

“Ahora voy sin prisa y estoy disfrutando mucho más todo. He aprendido a disfrutar”

-¿Te ha costado el convertirte en multifunciones?

Sí pero o me reconvertía o no había nada que hacer. Ahora tienes que hacer de todo. Compones el tema, pones la música, lo grabas, lo subes a redes, hablas para ver si entras en las listas de Spotify, metes promoción desde tus redes sociales… Y a mí eso me costó mucho. Y aquí sigo aprendiendo. Esto ha pasado en el arte en general, antes yo cantaba y ahora haces de todo. Ahora están las NFT para crear marcas personales y habrá que adaptarse a todo lo que vaya viniendo.

-¿Qué recuerdas de Miami?

Nada, todo iba muy deprisa y no lo disfruté. Es verdad que tuve mi tiempo, luego volví y también es cierto que llené el teatro de la Zarzuela de Madrid pero se muere mi padre y me dije -dejo todo-. Y es una suerte tener mi familia, mis amigos de siempre, poder ir por tu pueblo y que la gente te pregunte y para mí eso es muy importante.

-¿Ha llegado la suerte?

De jugar en una primera división no pero en una segunda sí y ahí estamos. Suerte también  reencontrarme con la familia, con los amigos, estar en tu pueblo… Ahora bien, tampoco me engaño, la suerte de meter un pelotazo con un tema propio no ha llegado. Sigo intentándolo y eso es lo que me queda: trabajar, trabajar y trabajar con el apoyo de quienes me quieren.

“La suerte de meter un pelotazo con un tema propio no ha llegado”

-¿Has estado alguna vez a punto de tirar la toalla?

¡Nunca!

-Me dices que eres un romántico empedernido pero es que ese tipo de música no se lleva. ¿No piensas que el pelotazo llegaría con otro estilo de romanticismo musical?

Si no existiera y no se llevara la música melódica Luis Miguel no seguiría siendo el Sol de México, ni Ricardo Montaner tendría 6 millones de seguidores en Instagram; si no gustara la música melódica… ¿qué es lo que hace falta? un pelotazo. Mira, estamos en un punto en la música que el usuario elige y decide y por eso estoy en listas en Spotify y en todas las plataformas digitales. Si el público no tuviera el peso que tiene en las redes yo no aparecería y aparezco y eso significa que este tipo de canciones profundamente románticas gustan.

-¿Cómo te sientes cuando estás en el escenario y ves a las personas sentadas tan distantes unas de otras con butacas vacías por medio?

Es un rollo, muy frío y encima con la mascarilla en la boca. Yo creo que llegas a la gente pero no lo sé, no veo las expresiones ni veo si mueven la boca para cantar pero lo importante es que sale contenta. Está claro que lo de antes no se vive ya.

-¿Sigues cantando sonriendo?

Siempre. Sonrío con y sin mascarilla.


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