La vuelta al “insti”, profesores y alumnos con ganas de volver a clase

“El esfuerzo de la presencialidad hay que hacerlo a pesar de todas las incertidumbres”

Laura Figueiredo (11 de septiembre de 2020).-Tras un último curso con las puertas cerradas y las clases vacías los profesores y alumnos vuelven al “insti” con ganas y con la certeza de que “el esfuerzo de la presencialidad” hay que hacerlo, es deseable y necesario. Para ello, la palabra responsabilidad es parte de toda la comunidad educativa y hay que ejercerla tanto dentro como fuera del centro si queremos que las cosas salgan bien.

El Instituto de Enseñanza Secundaria Isabel Perillán y Quirós de Campo de Criptana comenzará sus clases lectivas al cien por cien de profesores y alumnos el próximo lunes, 14 de septiembre. Las puertas se han ido abriendo de manera progresiva a los estudiantes estos últimos días de la semana con el fin de explicar y poner claras las normas y la nueva manera de asistir y estar en el centro. Una nueva forma ajustada a las circunstancias y a las reglas pero que parten de la apuesta por la necesidad y la conveniencia para todos de volver a las clases en el aula, cara a cara aunque sea con mascarilla y con muchos lavados de manos. El director del IES, Damián Ruíz Pastor asegura que “desde el punto de vista docente tenemos ganas del contacto con los chicos, de arrancar y de ver un poquito de normalidad en el proceso de enseñanza”. Una necesidad que Damián Ruíz también ve en los chicos que  “están deseando volver y tener ese contacto con sus compañeros en un entorno educativo”.

“Los docentes tenemos ganas del contacto con los chicos, de arrancar y de ver un poquito de normalidad en el proceso de enseñanza. El esfuerzo merece la pena”

Damián Ruíz sabe que todo está envuelto en la incertidumbre pero hay que vencer los obstáculos y poner en marcha un nuevo curso de la manera más segura posible. Para ello y a lo largo de todo el verano prácticamente ha estado trabajando el equipo directivo atendiendo las órdenes y nuevas normas que iban surgiendo. Lejos de quedarse en las críticas, que todo el tema de la vuelta a clase ha provocado, Damián tenía claro que había que ponerse manos a la obra y eso es lo que han hecho tanto él como la directiva y el conjunto de profesores y trabajadores.

“No nos podemos quedar en la crítica y con los medios que nos den hay que salir adelante”

En medio de tanta incertidumbre la dirección ha optado por una información clara y puntual a las familias. Una opción que ayuda a combatir tantas dudas y crea confianza. “Se trata de transmitir que estamos trabajando  para poner todos los medios a nuestro alcance para que el curso se desarrolle lo más razonablemente bien posible” afirma el director del Isabel Perillán y Quirós

Una nueva organización

A la hora de explicar las medidas, Damián Ruíz, nos dice que para empezar el sistema de aula-materia, que para el centro criptanense era algo esencial, se ha tenido que eliminar para evitar algo que en plena pandemia Covid 19 se hace imposible: el desplazamiento de los alumnos de un aula a otra según la materia. Por el contrario, ahora será el profesorado quien se tenga que mover de un aula a otra.

Se han dispuesto dos entradas, A y B, para acceder al centro y una vez dentro se cuenta con cinco entradas al edificio y salidas, unos itinerarios que serán siempre los mismos para cada grupo y que por tanto tendrán que aprender y respetar. De esta forma, se crean otros tantos sectores de convivencia estable que en caso extremo de orden de rastreo desde Sanidad se encontrarán controladas.

En cuanto a las distancias, el centro cumple con las órdenes y orientaciones recibidas desde la Junta de Comunidades. En todas las clases se respeta la capacidad de 25 alumnos como máximo en espacios de 50 metros cuadrados. Solo hay un grupo con 26 alumnos que ocupará una clase de mayor tamaño. En este sentido, Damián Ruíz reconoce que el instituto criptanense cuenta con una importante ventaja, es un edificio amplio y que facilita el cumplimiento de normas. “Somos, señalaba el director, unos privilegiados”. Se han tomado además medidas relativas a la cantina que deberá respetar el aforo máximo marcado. Además, desde la Educación se han facilitado geles hidroalcohólicos y mascarillas para profesores y alumnado y se ha aprobado una cuantía específica para compra de desinfectantes que alcanza el 20% del presupuesto de cada centro educativo lo que en el caso del IES criptanense alcanza los 13.000 euros.

El Instituto Isabel Perillán y Quirós comienza el curso con su plantilla de profesorado completa, 64. La misma cifra que el pasado curso y que atenderá a un total de 620 alumnos, una cifra inferior a la del curso anterior. El curso de Bachiller a distancia arrancará el 21 de septiembre y todavía no se cuenta con el total de matrículas.

El curso comienza con el mismo número de profesores que el curso pasado pero con menos alumnos

Preparados para tres escenarios

Por otra parte, el centro contempla, tal y como se ha pedido desde la administración, la preparación de tres escenarios posibles: el presencial, el semipresensial y la enseñanza a distancia. Para ello, el instituto estaría preparado de tal forma que en caso necesario se pueda pasar de uno a otro escenario de manera progresiva y ordenada lejos del caos que provocó el confinamiento sanitario y repentino del pasado mes de marzo.  Situación que obligó a pasar a una enseñanza online sin apenas preparación y sin medios y que se prolongó hasta final de curso.

De la experiencia de esos meses y de esa urgencia, Damián Ruíznos explica que quedó de manifiesto que siempre es preferible una enseñanza presencial. Además, la experiencia puso el acento no solo en el problema de la brecha digital sino también, y más importante, en la brecha social. “No podemos poner la responsabilidad de la educación de los chicos en las familias y los alumnos necesitan la referencia del docente en el día a día” afirma el director del instituto. Los chicos pueden manejar mejor que nadie las nuevas tecnologías pero necesitan una disciplina, un orden y un saber organizarse que desde sus casas es complicado y que implica a la familia que no siempre puede o está capacitada para ello.

"Los chicos pueden manejar mejor que nadie las nuevas tecnologías pero necesitan una disciplina, un orden y un saber organizarse que desde sus casas es complicado y que implica a la familia que no siempre puede o está capacitada para ello"

En definitiva, este curso exige más que nunca la responsabilidad de todos y cada uno de los miembros de la comunidad educativa; ser conscientes de que a todos les toca renunciar a algo y confiar en que la dirección del Isabel Perillán y Quirós, los profesores y trabajadores en general trabajan y ponen todos los medios a su alcance para que la apuesta por la enseñanza presencial llegue hasta el final de curso. Ojalá sea así en el instituto y en todos los colegios y guarderías de nuestro pueblo.

 


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