Juanjo Calonge, un enamorado de su pueblo y del color de sus atardeceres

Juanjo Calonge en continua renovación

“Si no hago cosas nuevas y experimento me aburro”

  (Fotografía: Conchi Angora)

Laura Figueiredo (11-1-2019).-Hace poco tuvimos la suerte de poder disfrutar una vez más de sus cuadros. Fue en la Casa de Cultura, en el vestíbulo, un sitio que a nuestro pintor le gusta por ser paso de unos y otros y por ser un espacio con vida. Él le sumó color, perspectiva, horizonte, atardecer… y sobre todo  mucho arte.

Es Juanjo Calonge Valero, un pintor de líneas definidas, de colores limpios y vitalistas y muy manchego. Nuestro artista es autodidacta y se atreve con las todas las técnicas, se considera eterno aprendiz y siempre mira hacia delante con la idea clara de avanzar y renovarse. De hecho, este año quiere apostar por el cubismo en rostros y cuadros conocidos y por la espátula y el óleo. Un cambio que nuestro pintor necesita para alejarse de lo que llega a ser mecánico y monótono.

Juanjo Calonge es una enamorado de su pueblo, de su sierra y de los atardeceres azulados en invierno y rojizos en verano. Es una luz que le cautiva y un horizonte que abre su mente a nuevas ideas y experimentos. Suma a sus facetas el gusto por la pintura religiosa y es que en los rostros de los santos encuentra fuerza y una expresión que no le deja indiferente.

Nuestro pintor es también un enamorado de la música de los 80 y lleva más de 25 años pinchando discos de una época que considera dorada. Una faceta de Juanjo Calonge que dejaremos para otra ocasión.

La entrevista la hicimos en el vestíbulo de la Casa de Cultura de cuyas paredes Juanjo acababa de descolgar sus cuadros tras dos semanas poniendo luz y color.

-¿Qué tal fue la exposición?

Pues se dio mucho mejor de lo que pensaba. Vino mucha gente y con muy buena venta.

-¿Por qué gusta tu pintura?

Creo que porque tiene mucha fuerza de color. Tiene mucho impacto, me gustan mucho los contrastes de luz y de sombra y son temas manchegos. Nos gusta mucho nuestra tierra.

-¿Somos capaces de salir de nuestros molinos?

Esta creo que será la última exposición de molinos porque es verdad que he acabado un poco harto. Quiero que la siguiente sea totalmente diferente.

-¿Cuál es tu nueva apuesta?

Para 2019 apuesto por mucho cubismo y más espátula.

“Para 2019 apuesto por mucho cubismo y más espátula” 

-De hecho, en la exposición disfrutamos de una pequeña muestra ya de ese cubismo.

Sí,  dos Meninas que las traje como una pequeña prueba de lo que quiero hacer con rostros famosos, cuadros conocidos… Quiero tirar por algo con menos definición y que sea más abstracto. Quiero ir también por el paisaje manchego pero ya sin molinos ni casas. Ir a la tierra porque desde cualquier punto que te pongas hay vistas y colores preciosos. Tender hacia el cubismo y hacia la espátula que la tengo un poco olvidada.

-La espátula siempre suele gustar.

El óleo a espátula da más volumen y relieve y consigue mayor impacto. Un cuadro bien hecho a espátula es impactante y tiene mucha fuerza, los colores se quedan muy bien.

-Eres de líneas definidas.

Y algunas veces de más por eso quiero apostar más por la mancha pero es que es verdad que el pueblo es muy lineal.

-Aquí renovarse o morir.

Sí, claro. Necesito renovar porque cuando llevas muchos cuadros del mismo tema llega un momento que te vuelves monótono y ya los haces por inercia. Necesito esforzarme más por otras cosas, ponerme retos y sumar encanto. Alejarme de lo mecánico y hacer esa pintura que me gusta a mí.

“Necesito esforzarme más por otras cosas, ponerme retos y sumar encanto”

-¿La pintura tiene sentido si no la muestras?

Hombre, la pintura tienes que mostrarla para que la gente aprecie lo que le puede decir un cuadro. Hay que mostrarla para tener críticas o alabanzas, lo contrario es muy triste. Quizás me gusten más las críticas porque me empujan a avanzar. Pero si no muestras tus cuadros, ¿de qué sirve? ¡Qué triste si no muestras tu pintura! Pero pasa igual con la fotografía o la escultura… tener las obras encerradas no tiene sentido.

-He leído que eres autodidacta.

Empecé muy pequeño. Me gustaba mucho dibujar lo que veía en la tele y cuando eran los cumples de mis primos les llevaba dibujos. Mi padre me llevó con mi tío Isidro Antequera, era yo bien chico, 6 o 7 años, y en la escuela de pintura estuve cerca de 10 años. Luego estuve un par de años con Paco Valbuena que me enseñó muchísimo. A él y a su padre les debo la impresión del color. Cuando él dejó de dar las clases seguí yo con la mayoría de sus alumnos y con muchos de ellos llevo la friolera de 15 años. Es verdad que he aprendido mucho por mí mismo pero también es cierto que he tenido grandes profesores: Isidro me enseñó mucho del dibujo y Valbuena muchas técnicas. Luego he hecho ya muchas cosas nuevas por mi cuenta y por probar y es que si no me aburro. Es verdad, sino hago cosas nuevas y experimento me aburro aunque luego muchas veces esos experimentos salen fatal.

-¿Te gusta enseñar?

Me gusta que aprendan, que expresen lo que les sale y que creen a partir de lo que ven, no me gusta que copien. Eso de ir pincelada por pincelada copiando me enfada un poco. Pero en fin, con la mayoría de alumnos llevo muchos años y les dejo que pinten lo que quieran pero que lo hagan bien. Es muy importante para que el alumno aprenda que se sienta a gusto en la clase de pintura.

-¿Prefieres el directo a la foto?

Pues claro pero es complicado en invierno con el frío y en verano algunas veces salgo. Por eso, uso más la foto en estos meses de frío. En cualquier caso la fotografía me facilita una estructura pero yo creo color, quito, pongo… Nunca el cuadro va a ser igual que la foto; no me gusta que sea una fotocopia.

-¿Qué cuentan tus cuadros?

Pues la luz que tiene la Mancha, tiene una luz tan bonita… he estado en muchos sitios pero la luz y el color que hay en Criptana en un atardecer no lo he visto en ningún sitio. Hay un color especial que me enamora. Estoy enamorado de mi pueblo y de la luz que tiene mi pueblo. Somos muchos los que subimos a la Sierra solo por ver los atardeceres, ese color tan maravilloso.

“En el atardecer de Criptana hay un color especial que me enamora”

-Sea verano o invierno.

Las tormentas en la sierra es lo más bonito que he visto en mi vida y eso que me dan pánico pero muchas veces tengo que subir. Es muy bonito ver la iluminación de los rallos dando en los molinos. En verano el color es más rojizo y en invierno más azulado.

-¿Te consideras un profesional?

Me considero un aprendiz todavía y llevo 25 o 26 años pintando y sigo aprendiendo y sorprendiéndome a mí mismo. Me encanta tener una idea, de esas que tienes que pintar ya y no puedes parar y cuando terminas dices –“me gusta”. Esto pasa muy pocas veces y es que además cuando terminas el cuadro lo mejor es no empezar a retocar porque sino la fastidio. Esos cuadros son los que más te llaman. Por el contrario, hay cuadros que dejo y que retomo a los años y los tengo casi que empezar de nuevo porque ya las cosas no las veo y siento igual. Por eso, te digo que soy un aprendiz porque no voy a dejar de aprender nunca, soy profesional en cuanto que me dedico a la pintura.

“Soy aprendiz porque no voy a dejar de aprender nunca”

-¿Cuándo un cuadro está terminado?

¡Uy! nunca y una vez que lo cuelgo en la pared de la exposición, aún ahí le estoy dando vueltas a lo que falta o sobra. Nunca acabas un cuadro pero llega un momento en el que tienes que decir ya y pasar a otra cosa porque puede ser una obsesión. Admiro a Antonio López por su paciencia y constancia. ¡Es increíble!

-¿Qué le dice un marco a un cuadro?

Un marco lo que tiene que hacer es cerrarlo para que luzca el cuadro. Soy partidario de marcos muy sencillos porque lo que tiene que lucir es la pintura. Así que el marco cuanto más sencillo más luce el cuadro.

-Me cuentas que tienes también cuadros religiosos.

Es que la pintura religiosa me gusta mucho. El Cristo del Amor de la Veracruz creo que es el Cristo más bello que he visto con esos ojos azulados o grisáceos y estoy pintándolo y me he quedado atascado con la corona y es que no me termina de gustar o encajar. Me gustan los rostros de los santos. También pinté el Cristo de la Columna, me encanta su expresión. La que sí que no vendo es la Piedad, fue el primer cuadro religioso que hice y fue para mi padre cuando estaba malito y es que era muy devoto de esta Virgen.

-¿Y qué no te gusta pintar?

Pues niños. Es que cambian al poco tiempo y tienen unos rasgos poco definidos. No sé… no me gusta. Y tengo manía al color verde y tiene que ser muy especial para que me guste. Solo lo uso cuando no hay más remedio y trato de sustituirlo por ocres.

-¿Y qué me cuentas de la música?

Pues que llevo pinchando música desde hace más de 25 años. Con 13 años recuerdo que me compré mi primer vinilo “Propagandas”. Empecé porque soy un entusiasta de la música de los 80 y sigo con la misma música solo que actualizada. Es una manera de acercar a los jóvenes una época musical dorada. Ahora estoy en un nuevo local en Alcázar “Café Mo-do” donde apostamos por música de toda la vida y está funcionando muy bien.

 


Imprimir   Correo electrónico

Publicidad

Image
Image
Pertenece a:
Image

BOLETÍN DE NOTICIAS

Suscríbete a nuestro boletín de noticias semanales para seguir la actualidad de Campo de Criptana.

SÍGUENOS
Facebook   Facebook  twitter Youtube

En campocriptana.info utilizamos cookies para mejorar tu experiencia al navegar por la web. Si quieres saber, To find out more about the cookies we use and how to delete them, see our privacy policy.

  I accept cookies from this site.
EU Cookie Directive plugin by www.channeldigital.co.uk