José Miguel Rubio García, coleccionista de sifones

José Miguel Rubio García y más de 400 historias                                                                                       

“Los sifones nos podrían contar historias muy bonitas y otras muy tristes”

Laura Figueiredo (1 de junio de 2018).-Todo empieza con un regalo. La curiosidad aumenta y se van sumando uno tras otro hasta llegar a unos 420. Son sifones de todas las partes de España e incluso los hay de otros países como Inglaterra y Argentina. Los hay tallados, lisos, transparentes y de color. La mayoría con boquilla y todos con más de una historia que contar.

Es la colección de sifones de José Miguel Rubio García que comenzó a juntar hace diecisiete años. Con ellos recorremos nuestra geografía y nos vamos de Vigo a Málaga y de Valencia a León. Parecidos y diferentes.

José Miguel Rubio se siente muy orgulloso de ella y asegura que cada vez le gusta  más. No ha perdido la ilusión de seguir sumando nueva piezas y en la lista tiene alguna que se le resiste. Nos asegura que nos sorprendería la cantidad de gente que colecciona sifones y la cantidad de venta que hay por internet. Un sistema del que no es muy amigo y de hecho son pocos los que ha conseguido por Google. La gran mayoría han sido por intercambio y cara a cara con las personas o directamente en los bares.

Nuestro coleccionista sabe que cada sifón tiene su historia y se alegra cuando comprueba que en nuestro pueblo los sifones siguen teniendo vida y recorriendo casas, puertas y calles gracias a La Criptanense. Los nuevos envases de plástico no tienen espacio en la colección de José Miguel Rubio porque estos ya no tienen historias que contar, son de usar y tirar. 

-¿Cómo a uno le da por coleccionar sifones?

A mí ya me llamaban la atención los sifones de siempre pero en 2001 Julio Agudo, que  había tenido su propia fábrica de  bebidas, me regala un sifón de la Virgen de Criptana. Mira, puedes leer “Patrona de  Campo de Criptana” que es lo que pone en el envase. Ese fue  el primero y a raíz de este sifón llego a esta pequeña colección que suman unos 420 sifones.

-¿Pequeña?

Sí, es muy normalita pero yo estoy orgulloso de ella. La pena es que no empezara antes cuando trabajaba de camionero y recorría toda España. Hubiera conseguido muchos más.

“Es una colección muy normalita pero yo estoy orgulloso de ella”

-Imagino que no te irías muy lejos para empezar. En la zona ha habido muchas fábricas de bebidas carbonatadas.

 Pues solo en Criptana en los 70 había cinco fábricas. Yo empiezo por la tierra y sin mayores pretensiones. En un bar siempre que salía algún envase curioso me llamaban y ahí que iba yo. Antes me pasaba por “La Criptanense” para comprar unos cuantos envases y así podérselo cambiar al del bar. Y así coleccioné los primeros. Pero es que entre esos primeros sifones te encuentras marcas y etiquetas de toda España porque van circulando, cambiándose y comprándose entre las propias fábricas. El caso es que aquí puede terminar uno de Barcelona y uno de aquí estar en cualquier otro sitio.

-Tienes sifones de muchos sitios de nuestra geografía.

Por donde pasaba o viajaba, yo iba preguntando. Cuando entro a un bar se me van los ojos en busca de sifones y de hecho siempre llevo uno en el coche por si surge la oportunidad hacer el cambio. Mira, este me lo traje de Benidorm. Una señora me dice que cree que tiene unos sifones y me los enseña. ¡Caray! Eran de Buenos Aires y conseguí uno por un precio ridículo.

-Veo sifones de otros países y fíjate mi ignorancia que creí que lo del sifón era una cosa muy de España

Pues no. A mí me pasaba lo mismo, creía que los sifones era algo más nuestro, de aquí de España y resulta que no. Mira, este es argentino y este inglés. Me enseñaron, aquí en Criptana, un sifón muy bonito que habían traído de Australia. De esos que dices –me encantaría tenerlo para mi colección-. Pues mira por donde, poco después una vecina del pueblo me saca dos sifones que tenía arrinconados y uno era igual que el australiano. Mira las vueltas que dan los sifones. Hemos estado ahora en Brujas, en Francia y Bruselas y si veía alguna casa de antigüedades ya estaba yo dentro buscando por si encontraba algo y es que en todos los sitios se han conocido los sifones. En estos sitios, los conocían aunque no encontré nada interesante.

“Los sifones dan muchas vueltas por el mundo”

-Sigo mirando tu colección y parece que ganan los de Cataluña.

Los de Barcelona que es de donde más tengo y de Madrid también tengo muchos. Pero puedes pasarte también por Málaga, Castellón, Valencia, La Coruña, Ciudad Rodrigo, Betanzos, Villajoyosa, Zaragoza, León… y por supuesto muchos de nuestra región y de pueblos de Ciudad Real.

-¡Madre mía si aquí están todos los pueblos!

Almagro, La Solana, Miguelturra, Matías López de Valdepeñas, San Cristóbal de Tomelloso, González de Manzanares, Ciudad Real, Daimiel, Pedro Muñoz, El Toboso… Es que en cada pueblo había más de una fábrica de bebidas y se necesitaban muchos sifones que se cargaban y se volvían a cargar.  Solo en Criptana había cinco en los años 70: La Manchega de Ángel Carmona; “Virgen de Criptana” de José Agudo Quintanar; José Agudo Olmedo con la marca “Hijos de Julio Agudo”; el “Oso Blanco” de Ramón Medina y Andrés Carramolino que era un pequeño repartidor. De todos tengo sifones con sus nombres e incluso  botella es de “Ursi”. Las cinco primeras se unieron en “La Criptanense” que es la que funciona ahora y sigue llevando y trayendo sifones a las casas y ya incorporó la funda azul para proteger el envase de vidrio.  

-¿Estos sifones han viajado mucho?

Pues han tenido que viajar porque yo he encontrado en Castellón sifones de La Mancha y aquí sifones de Barcelona. Viajaban porque eran recargables y a lo mejor ibas en alguna ocasión con el sifón de Criptana y lo recargabas en Valencia. Además, ten en cuenta que generalmente cuando una fábrica cerraba vendía sus envases a otra y ahí iban viajando de un sitio a otro. Este argentino te digo que lo encontré en Benidorm y estos ingleses uno lo compré en Tarragona y otro lo trajo mi hija de Madrid.

“Yo he encontrado sifones de La Mancha en Castellón y aquí de Barcelona”

-Nos podrían contar muchas historias.

Nos podrían contar los sifones cosas muy bonitas y seguro que también cosas muy triste. Cada uno tiene su historia.

-Los más antiguos.

Son estos con peana que son de Barcelona de “Jaime Poch” que tendrán sobre los 100 años. También son antiguos estos con cabeza de plomo que luego hubo que retirar. La mayoría son cristales lisos pero los hay tallados y bien bonitos. Y también hay sifones sin la cabeza porque cada uno tenía la suya en casa de tal manera que solo se llevaban en envase para rellenar.

-Alguno diferente.

Coge este. ¿Pesa verdad? Si discutes con alguien es un arma de defensa peligroso. Son envases que se recargan de agua carbonatada y con esta válvula lo cargaban también de gas para dar presión. Es inglés.

-¿Alguno que te haya costado mucho encontrar?

“La Aldeana” y es de Arenales, aquí al lado y me ha costado encontrarlo. Increíble pero cierto. Esto viene de muy antiguo y yo sabía que había pocos pero había. Una vez me dicen en el bar - ahí hay un sifón de una Virgen- y lo veo y es “La Aldeana”. Me costó tiempo y lo estuve preguntando por muchos sitios.

-¿Tienes especial cariño a alguno?

A todos por igual. Bueno tal vez un poco más a los del pueblo.

-¿Alguno que todavía no has encontrado?

Pues mira, ando detrás de algún sifón de García Castellanos de Alcázar pero nadie me ha sabido dar norte de ellos. De la Prosperidad, que estuvo funcionando hasta no hace mucho en Alcázar de San Juan, sí que tengo envases pero de los otros no.

-Aquí se podría hacer un máster en publicidad. Son de lo más curiosas las etiquetas y los nombres.

Entonces se ponían muchos nombres de santos y santas que eran los patrones de los pueblos. Ahora eso no se nos ocurre. Mira la “Fuensantica” de Murcia, “San Cristóbal” de Vigo; “Virgen de Criptana” de aquí. Los dibujos son muy sencillos y casi infantiles y los hay muy bonitos como este de La Hechicera o La Aldeana.  También es curioso repasar los nombres de las fábricas. En algunos ponen “Gaseosas y agua de Seltz” mientras que en otras “Bebidas carbónicas” , “Espumosos” o simplemente “Limonadas”. En este puedes leer “Sifón higiénico”. Mira, más nombres pero ya no religiosos: El Ángel. La Delicia, Dulcinea, La Galeta, Escudero, Angle, La Alcaraba, Casa Manolo, Ondina, El Gallo…

-Se cotiza o no se cotiza el mercado de los sifones.

Se cotizan y bastante. Me llama un gitano desde Gerona y me ofrece un sifón del año 1906 y argentino. Era precioso, diferente a todo lo que tengo pero me pide 800 euros. Así que dije –muy bonito pero no-. Y la verdad es que no lo compro porque no tengo ese dinero para gastármelo en un sifón, si lo hubiera tenido… lo hubiera comprado. Ese como otros muchos, se cotizan muy alto.

-En internet encuentras de todo incluidos sifones.

He comprado alguno y ves la cantidad de gente que colecciona. Es increíble. Lo que pasa es que  quieren que primero les mandes el dinero y luego el sifón y no me fío.

-Los sifones siguen en uso al menos en nuestro pueblo.

Aquí en el pueblo tienen mucha vida y me da mucha alegría verlos y que sigan teniéndola. Y además en el pueblo tienen que tener mucha vida siempre. Es una alegría que los sifones sigan teniendo vida y no se queden encerrados como piezas de colección. Está mejor que sigan andando y moviéndose. Aquí todo el mundo sabe lo que es un sifón pero hay en sitios donde la  gente joven no tiene ni idea. Son envases para agua de seltz o carbonatada con un sistema que mantiene la fuerza y la presión. Aquí, en el pueblo, se toma sobre todo con vino aunque también lo puedes añadir a otras bebidas como al vermú.  El sifón es más seco que una gaseosa que es más dulce y tiene una válvula que no deja salir el gas hasta que aprietas el gatillo y sale el agua con fuerza. La cosa es que también llamamos sifón al agua carbonatada. Cada sifón lleva su número de fabricante.

“Es una alegría que los sifones sigan teniendo vida y no se queden encerrados como piezas de colección”

-Te faltan los nuevos sifones de plástico.

Ahora están los de plástico de usar y tirar que tiene Mercadona y me parece muy mal porque no funcionan igual. Cuando queda poco líquido no guardan la presión que guardan los de toda la vida. Claro que es más cómodo llegar y comprar y no estar a expensas del sifonero.

-Y ahora nos quieren enseñar a reciclar.

Y llevamos años reutilizando, llenando y volviendo a llenar. Y además el plástico ya lo dicen, que contamina mucho.

-Pues te falta parte de la historia de los sifones.

La historia es esta. La de plástico no, esos no nos van a contar nada. No tienen vida, nacen y mueren en seguida.

“Los sifones de plástico no tienen vida, nacen y mueren enseguida”

-Tomarás tu vino con sifón.

Todos los día en las comidas, como debe ser.

 


Imprimir   Correo electrónico

Publicidad

Image
Image
Pertenece a:
Image

BOLETÍN DE NOTICIAS

Suscríbete a nuestro boletín de noticias semanales para seguir la actualidad de Campo de Criptana.

SÍGUENOS
Facebook   Facebook  twitter Youtube

En campocriptana.info utilizamos cookies para mejorar tu experiencia al navegar por la web. Si quieres saber, To find out more about the cookies we use and how to delete them, see our privacy policy.

  I accept cookies from this site.
EU Cookie Directive plugin by www.channeldigital.co.uk