Carmen Alberca, presidenta de la Asociación de Mujeres Rurales Clara Campoamor
“Las mujeres necesitamos educarnos hoy en la igualdad”
Laura Figueiredo (8/1/2019) - Es una asociación nueva y surge como tantas otras de Campo de Criptana, quiere ir más allá y responder a la necesidad de formación entre las mujeres. Una formación práctica que no excluye actividades de ocio pero que aporta un saber desenvolverse en el día a día. Una asociación abierta a hombres y mujeres de todas las edades porque parte del hecho de que todos pueden aportar y todos pueden recibir.
Se trata de la Asociación Mujeres Rurales Clara Campoamor que se presentaba hace unas semanas en el Pósito de Campo de Criptana. Su presidenta es Carmen Alberca Manzaneque quien nos deja claro que junto a los objetivos de formación y de ocio se añade uno esencial, el de formar a las propias mujeres en la igualdad. Carmen Alberca es de las que piensa que somos las mujeres las primeras que necesitamos tener clara la educación en igualdad que hay que transmitir a las nuevas generaciones. Esto exige un cambio importante, no solo en el hombre sino también en la mujer. Un tema complicado pero en el que nuestra entrevistada tiene claro que no hay que tirar la toalla.
La Asociación nace abierta también a los hombres porque su presidenta, y demás fundadoras, saben que ellos son esenciales en este camino hacia la igualdad y que la exclusión lo único que aporta es retroceso.
Fotos: Acto público de repulsa contra el asesinato de Laura Luelmo el pasado 29 de diciembre convocado por la nueva asociación. Carmen Alberca leyó un manifiesto contra la violencia machista.
-¿Qué es la Asociación de Mujeres Rurales Clara Campoamor?
A ver, esta asociación se crea como todas las que hay en Campo de Criptana lo que pasa es que quiero enfocarla de otra forma, que sea una asociación que aporte algo más al grupo de colectivos que hay ya en el pueblo. Una asociación de mujeres que además de viajes, comidas… se preocupe del tema de formación. Por ejemplo, ahí está todo el mundo de la informática que va más allá de descargarnos películas y del puro ocio. Hay que ponerse al día y queremos aprender cosas tan del día a día como es simplemente pedir una cita al médico por ordenador o llevar una cuenta del banco, pedir cita para la declaración de la renta... Queremos aprender a manejar internet de una manera práctica, más allá del entretenimiento o hobby en redes sociales. Y esto es solo un ejemplo porque entre las propuestas está también el salir los fines de semana a pequeñas excursiones a los alrededores de nuestro pueblo o por el mismo pueblo para conocer la historia de Campo de Criptana que desconocemos.
-¿Cómo surge la asociación?
Mira, empezamos a hacerla hace años y se quedó parada pero ahora en una reunión que tuvimos pues decidimos sacarla adelante. Nos pusimos en marcha y aquí estamos, retomamos el proyecto y somos parte de la Federación de Mujeres Rurales, FADEMUR.
-Y habéis arrancado ya con un buen número de socias.
Pues arrancamos con 40 mujeres, que no está nada mal para empezar, y ya vamos por unas 55 personas. Son mujeres de todas las edades y es lo que queremos, una asociación abierta a todas porque todas pueden aportar y también recibir. Las jóvenes por sus conocimientos en nuevas tecnologías y las mayores su experiencia en la vida, en sus profesiones y trabajos y en general en su día a día.
-Cuando hablamos de mujeres rurales ¿a qué nos referimos?
Pues mujeres que vivimos en un pueblo aunque puede haber alguna que trabaje en el campo o en la ganadería pero ya son poquísimas. Aquí en Criptana, las ha habido y entre ellas yo misma. El campo ya no es como antes, las mujeres íbamos a todo, a la remolacha, el melón, las manzanas… Hemos trabajado mucho en el campo y ahora si se va a algo es a vendimiar y cada vez menos.
-Insisto Carmen ¿qué aporta la asociación a Campo de Criptana?
Pues lo que te he dicho, se trata de cultivar más a las mujeres, avanzar más y responder a su curiosidad por aprender y promover y despertar ese interés. También está todo el tema del machismo y es necesario educarlas en este asunto que es fundamental.
“Se trata de cultivar más a las mujeres, avanzar más y responder a su curiosidad por aprender y promover y despertar ese interés”
-Al hilo de esta palabra “machismo” ¿Se necesitan todavía asociaciones solo de mujeres?
Sí, creo que sí. La nuestra de todas maneras está abierta a la colaboración de los hombres, no es solo de mujeres. Pero hay una realidad y es que cuando les invitas lo primero que te dicen es -ahí entre tantas mujeres-. En la presentación de la asociación participaron hombres y yo tan contenta porque tampoco quiero a los hombres por un lado y a las mujeres por otro. No creo que eso sea bueno, es necesario que en ese “no al machismo” estén presentes también los hombres. La igualdad es que los hombres y las mujeres vayamos juntos pero todavía necesitamos también las mujeres un poco de educación en ese sentido.
“Es necesario que en ese “no al machismo” estén presentes también los hombres”
-¿Las peores somos las mujeres?
No digo eso y que no se me entienda mal. Digo que somos las mujeres, y sobre todo las de unas determinadas edades, las que vamos por delante solucionando todo y lo peor es que somos las primeras en criticarnos. Sí, las mujeres a las propias mujeres y por eso digo que las mujeres hoy necesitamos educarnos en la igualdad. ¡Pero qué difícil es!
-Es que la educación que generación tras generación se ha ido dando a las mujeres pesa mucho.
Ya, pesa mucho y de un día para otro no se cambia pero ya es hora de que nuestras hijas e hijos reciban una educación en la igualdad y en la responsabilidad por igual.
-Pues ya tenéis reto.
Bueno, queremos poner nuestro grano de arena porque esto avanza a trompicones, muy despacio y se están creando al final muchos enfrentamientos en las convivencias. Ellas ya no están dispuestas a asumir el papel heredado de madres y abuelas y ellos deben terminar de dar el paso. La educación se hace más que necesaria tanto en ellos como en ellas.
“La educación en la igualdad se hace más que necesaria tanto en ellos como en ellas”
-¿Se van dando pasos?
Muchos y claro que las cosas van cambiando no todo es negativo pero queda camino por delante y hay que seguir empujando. Cuesta mucho pero no hay que tirar la toalla. Y en este proceso necesitamos al hombre, hay que contar con ellos. Aquí las mujeres hemos dado muchos pasos y ellos necesitan dar más todavía. Hay cambios y hay que ser optimistas y apreciar esos avances.
-¿Qué crees que las asociaciones de mujeres han logrado y aportado a las mujeres en Criptana?
Pues creo que lo principal ha sido que las mujeres salgamos de las rutinas de las casas y nos impliquemos más en la vida social del pueblo. Creo que en esto las asociaciones han sido fundamentales. Fíjate, es la mujer la que está en todas partes participando y llevando adelante muchas actividades. Han logrado sacarnos a la calle y hacernos ver que hay otra vida fuera de las casas. ¡Cuántas actividades en este pueblo salen adelante gracias al tesón y voluntariedad de las mujeres!
“¡Cuántas actividades en este pueblo salen adelante gracias al tesón y voluntariedad de las mujeres!”
-¿Cómo ves a la mujer de Criptana?
Pues estupendamente, con ganas de aprender, con interés por avanzar y dispuestas no solo a aprender sino también a aportar. En el tema de la igualdad es verdad que todavía somos muchas veces nosotras mismas quienes nos limitamos y nos atamos por eso insisto en la importancia de abrir los ojos e ir colocando poco a poco las cosas en su sitio y sobre todo si miramos hacia las nuevas generaciones.
-¿Y el nombre Clara Campoamor?
Si se llama Clara Campoamor es porque fue una mujer que luchó por la mujer y logró el derecho al voto para todas las mujeres fueran de derechas, de izquierdas o de centro. En el tema del respeto a la mujer y en este camino hacia la igualdad no debe haber colores.























