“Hemos logrado hacernos visibles y que la igualdad se vaya viendo como algo evidente”
Laura Figueiredo (13 de marzo de 2025).- Está entre nosotros y quiere estar no solo entre las mujeres sino también entre los hombres. Sabe que tras 20 años de trabajo ese es tal vez uno de los retos más difíciles, implicar al hombre en el movimiento feminista y en el proceso de cambio. Yes que esto de la igualdad no es solo cosa de mujeres es cosa de todos.
Hablamos del Centro de la Mujer de Campo de Criptana que cumple 20 años desde que en noviembre de 2004 abriera sus puertas en el CUM. Y hablamos de las cuatro mujeres que desde un principio prácticamente cogieron las riendas del proyecto y que aún siguen al frente. Ellas empezaron y ellas siguen. La coordinadora es Mari Paz Amores además de la psicóloga; Cristina Manjavacas es la trabajadora social y lleva todo el tema de movimiento asociativo y subvenciones; Dori Puche responsable del asesoramiento jurídico y Mari Paz Cruz, orientación laboral. Detrás, de todas ellas la programación y organización de cursos, charlas, actividades…
Hablamos con Mari Paz Amores, nos cuenta que si es cierto que hay mucho que celebrar también todavía queda camino y trabajo para que la igualdad sea algo que no se tenga que reivindicar porque se convierta en un hecho en todos los niveles de la vida. La coordinadora del Centro de la Mujer nos acerca a los cambios en la mujer criptanense y nos explica los retos logrados y los que aún quedan por alcanzar.
-20 años del Centro de la Mujer en Campo de Criptana ¿Qué hay que celebrar?
Pues que tenemos un dispositivo que es pionero a nivel nacional. La red de centros de la mujer solo existe en CLM y seguimos siendo pioneros con un equipo multidisciplinar. Tenemos que celebrar que seguimos trabajando, seguimos aquí porque ha habido tiempos complicados. Hoy en día en España sigue siendo importante el tema de la igualdad y de la no violencia, el tema de la discriminación de las mujeres. Este dispositivo es muestra de que hay una sensibilidad para seguir luchando. Celebrar que hemos conseguido mucho, por supuesto, pero que queda mucho, también es cierto.
-¿Qué ha aportado el Centro de la Mujer en Campo de Criptana estos 20 años?
Somos centro de referencia para las mujeres y sus problemas y eso es para mí muy importante. Para empezar, hemos aportado sensibilización entre las propias mujeres en el tema de igualdad con asesoramiento laboral y jurídico, una asistencia psicológica y un intenso trabajo social no solo con asociaciones también y de manera especial en formación dirigida a la mujer. Ahí están la cantidad de cursos que se han facilitado desde el centro.
“Hemos aportado sensibilización entre las propias mujeres en el tema de igualdad”
-¿Cuál es mayor cambio en estos años de la mujer criptanense?
Se han subido al carro de la evolución y de los tiempos. Se ha normalizado el asociarse, formarse, venir a solucionar sus propios problemas que antes no daban un paso sin los maridos y hablaba él por ella. Se ha normalizado el que vayan a Madrid a ver un teatro o pasar el día por propia decisión. Estas cosas pueden parecer una tontería hoy, pero existían, y siguen existiendo por desgracia, pero ya en un nivel menor. Y problemas no solo personales, buscan soluciones para mejorar las empresas de los maridos y se implican en la economía familiar con coraje y determinación y lo pudimos ver de manera especial en la crisis del 2008 que dejó a muchos maridos sin trabajo. Todo esto es algo grande y es un subidón de autoestima y que en muchas ocasiones no deja de sorprender a los propios hombres. Somos personas y no somos tontas, somos un recurso humano perdido e ignorado durante mucho tiempo.
“Las mujeres criptanenses se han subido al carro de la evolución y de los tiempos”
-¿Vuestro objetivo?
El primero, el empoderamiento de la mujer y ser un punto de referencia para ellas. Ahí está el trabajar por la igualdad entre hombres y mujeres, la prevención de la violencia de género, asesoramiento…
-¿Cuál era el desafío en un inicio?
Normalizar el uso de este servicio y que se conociera que va más allá de los malos tratos. Nos costó mucho quitar el cartel de “solo mujeres maltratadas” eso es lo que creía la gente. Y es que somos un centro especializado en la violencia de género, pero atendemos muchísimas cosas más. Había gente que le daba vergüenza pasar al centro porque a ver si se van a pensar que mi marido me pega. Esos fueron nuestros comienzos, nos ayudó mucho el estar en el CUM que no veían quién entraba y quién salía. Ahora ya les da igual porque saben que este es un dispositivo multidisciplinar que puedes venir a apuntarte a un curso, a una consulta jurídica, psicológica o qué necesito para poner una tienda.
“Nos costó mucho quitar el cartel de “solo mujeres maltratadas”
-¿Cuál es el desafío ahora?
Seguir luchando. ¿Objetivos? los mismos acompañados de los cambios que exigen los tiempos y las propias mujeres. Hubo una etapa inicial en la que nosotras tuvimos que irnos ganando la confianza y el que se nos conociera. Luego hubo una etapa de bonanza en la que parecía que la sociedad estaba muy sensibilizada con el tema de la igualdad; ya no nos veían ni como feminazis, ni que íbamos en contra de los hombres ni que éramos hembristas. Pudimos poner el término feminista en su sitio, igualdad entre hombres y mujeres, ni más ni menos. Esa etapa de bonanza a favor de esa igualdad ha dado un giro y ahora tenemos ideologías que se han atrevido a decir lo que no es políticamente correcto ni verdad y han dicho y dicen auténticas barbaridades. Corrientes que no favorecen para nada el trabajo que hacemos por un feminismo de igualdad. Son ideologías que niegan la desigualdad y lo que es más gordo, la violencia de género, que afirman que lo que quiere la mujer es hundir a los hombres y otra vez crean la confusión entre feminismo y hembrismo. Posturas y afirmaciones que nos llevan a la casilla de salida; estamos perdiendo la perspectiva. Antes el desafío del Centro de la Mujer era el que nos conocieran y ahora es que nos vean como lo que somos realmente, que lo que queremos es la igualdad.
“El desafío ahora es que nos vean como lo que somos realmente, que lo que queremos es la igualdad”
-Vale, hay un discurso político que no favorece para nada y que niega lo evidente. Pero, ¿es el único discurso que no favorece vuestro trabajo?
Los extremos son todos malos. Hay gente muy extremista que ha hecho daño y que ha servido a unos y a otros como excusa.
-Y todo este revuelo ¿no te parece que ahora hay más división entre las propias mujeres?
Siempre lo ha habido Laura. Hay mujeres muy machistas y mujeres muy feministas y mujeres que dicen -no soy ni machista ni feminista-. Insisto que el feminismo es igualdad, no es otra cosa. Lo que sí es que hay muchas formas y tendencias dentro del feminismo.
-Así que ahora os encontráis con un nuevo desafío, luchar contra los extremos.
Pues sí y es muy triste después de tantos años. Ahora toca moderar el discurso y seguir.
“Ahora toca moderar el discurso y seguir”
-Celebrar el 8M. ¿ha cambiado la manera de celebrarlo?
Para empezar, ha cambiado el nombre, empezó siendo el Día de la Mujer Trabajadora para pasar a ser el Día Internacional de la Mujer/mujeres. Algo que me parecía horroroso porque parecía que quienes trabajaban dentro de casa pues no eran mujeres trabajadoras. Y es más, esto parecía apoyar ese discurso de muchas mujeres – como no trabajo y no traigo dinero a casa las decisiones las tiene que tomar mi marido-. Parecía que ellas no tenían nada que celebrar y que reivindicar. Eso ha cambiado y ahora es un día de celebrar y de seguir reivindicando.
-¿Habéis logrado implicar en este camino de igualdad a los hombres?
Eso es lo más difícil. El 25N, Día Internacional de eliminación de la violencia contra la mujer, es una fecha clave para que estemos todos y todas y no lo estamos. Nos siguen viendo como un recurso de mujer para temas de mujer y ya está. Esto no es solo una cosa de mujeres y la implicación del hombre nos cuesta muchísimo. Hemos hecho charlas para hombres y mujeres y ellos no han ido. Consideran que es solo cosa de mujeres.
-¿Esto ocurre también con hombres jóvenes y de mediana edad? ¿Qué falla?
Sí y no sé qué falla. Hemos tenido programas, mesas redondas con el tema de la nueva masculinidad y… nada. Y esto no es tema de mujeres es cosa de toda la sociedad.
“Implicar al hombre es lo más difícil y esto no es tema solo de mujeres, es cosa de toda la sociedad”
-¿Qué encontramos entre la gente joven?
Hemos trabajado mucho en los colegios y en el instituto y seguimos con proyectos educativos. Tenemos un proyectazo con premios a nivel nacional, del Ministerio, y otros dos de la Mutua Madrileña y Antena3. Proyectos de prevención de violencia y de igualdad. ¿Qué encontramos? pues el reflejo de sus casas y sus familias y en sus familias todavía sigue habiendo el discurso machista. El instituto es el reflejo de las familias y de la sociedad. Es cierto, que se ha reducido muchísimo el tema del machismo el tema de que esto es cosa de chicas, ya hay más colaboración y reparto, pero la desigualdad está ahí.
-Me cuesta creer lo que me dices tras tanto trabajo y esfuerzo. Algo habrá cambiado entre la gente joven y de mediana edad.
En las parejas jóvenes ya hay mucha más colaboración en casa. Ya no es la lucha de nuestra generación; ya vamos pasando de hablar de ayudar a hablar de colaboración. Generalmente, son ellas las que van logrando esos pasos y ya ves padres en las salidas de los coles, van a las reuniones, al pediatra, piden permiso en el trabajo, van con carritos por la calle…. Las chicas lo van consiguiendo.
“Ya vamos pasando de hablar de ayudar a hablar de colaboración”
-20 años del Centro de la Mujer ¿Cuáles son los mejores recuerdos?
Hay muchos mejores recuerdos, el que alguna mujer me diga –me has ayudado mucho- o –gracias a ti estudié- o –gracias a ti me separé y me libré de mi maltratador y tuve una nueva vida-. Niñas que se acuerdan de los talleres, o que nos toman como referencia… Ahí es donde ves tu labor y claro, piensas –algo estamos haciendo bien-. O cuando hay un comentario machista en el instituto y el resto de la clase se le echa encima; comentarios que hasta hace poco se aceptaban como normales e incluso se reían como una gracia.
-¿Y el peor?
Por supuestísimo, el asesinato de la familia y de la chica anterior. Se nos han muerto dos mujeres, dos niños, bueno la familia entera. Y es lo peor, el no haber podido hacer nada; ninguna de las dos pidió ayuda a esos niveles y que aún pidiéndola tal vez no se habría podido evitar, pero… sientes una impotencia… Es muy duro. Luego ha habido otras muchas cosas, pero eso es lo peor.
-¿Qué has aprendido en todo este tiempo sobre la igualdad?
Mucho e igual que yo mis compañeras. Primero, yo cuando vine aquí no tenía ninguna formación específica; yo venía de trabajar como psicóloga en Servicios Sociales. Como decimos nosotras, no me había puesto las gafas de la igualdad. No teníamos formación, pero eso ha sido cuestión de tiempo y de cursos y de ponernos al día y reciclarnos. Y por supuesto, la gente te enseña y de ellas aprendo y mucho. Es todo un proceso y todo el equipo hemos ido aprendiendo.
-¿Te encontraste con más igualdad o menos de la que pensabas?
Yo no pensaba nada, no esperaba ni más ni menos, yo vine a trabajar. Yo venía de una generación que se ha rebelado mucho, pero de una manera más personal e individual. Yo era feminista sin saberlo y fue entonces cuando descubrí mi lucha. Es algo que nos ha pasado a muchas mujeres de mi generación.
-Psicóloga en el Centro de la Mujer, considero que es un trabajo bonito.
Es muy bonito, muy gratificante y muy duro. Yo trabajo con el dolor desde las 8 de la mañana hasta que me voy de aquí. Temas: abusos sexuales, problemas de matrimonio sin llegar a ser maltrato, malos tratos… Problemas de ansiedad que ahora es la estrella de los casos, ataques de pánico, aislamiento, acoso laboral, bullying, redes sociales, maltrato a través de las redes sociales… Sí, es duro y es un reflejo de lo que hay en la sociedad.
-¿Cómo vais a celebrar los 20 años? Parece que todas las cifras redondas hay que celebrarlas.
Pues nosotras lo vamos a celebrar trabajando como hasta ahora. Haciendo hincapié en que es nuestro cumpleaños por lo que haremos unos tótems que pondremos en sitios visibles en el pueblo. Queremos decir que es nuestro cumpleaños y además queremos seguir publicitándonos. Todavía hay gente que no sabe qué hacemos.
“Nosotras vamos a celebrar los 20 años trabajando como hasta ahora”























