Continuamos con el camino, llegamos a O Cadavo Baleira

Juan José Sánchez Manjavacas (Mayo 2021).- La noche ha sido calurosa, muy calurosa, no he descansado lo necesario, incluso a media noche me levante a dar un paseo por las inmediaciones del albergue donde hay unas  tumbonas, por un momento pensé pasar lo que quedaba de noche en ellas, pero cuando me disponía a tumbarme me he dado cuenta que hay infinidad de insectos en los alrededores a los que acuden los murciélagos  que te pasan a escasos centímetros con el consiguiente sobresalto, así que después de refrescarme vuelvo a la litera, son aproximadamente las tres de la mañana. Dos horas y media mas tarde, comenzamos a levantarnos, y emprendemos la rutina de cada día. Alas seis y media  ya estamos caminando con destino a O Cadavo Baleira, respirando Galicia por los cuatro costados.

Muy pronto nos presentamos en San  Xuan de O  Padrón, aldea de A Fonsagrada con cincuenta habitantes, y al salir vemos un mojón, 167 kilómetros a Santiago.

Hoy el grupo ha crecido, puesto que se nos han unido dos chicos de Murcia y dos italianos más. Los primeros kilómetros de la etapa los caminamos charlando y con cierta tranquilidad. Poco a poco cada uno va cogiendo su ritmo de paso, y ya hemos quedado en encontrarnos en el final de etapa en O Cadavo Baleira.  Son las ocho de la mañana más o menos y nos hemos presentado en Montouto , una pequeña aldea de 11 habitantes que pertenece al municipio de Fonsagrada. Hemos ascendido por una ladera hasta el Hospital de Montouto, a unos 1100 metros, en donde en el siglo XVI se dice que este Hospital de Peregrinos acogía a todos los que por el frio y la nieve necesitaban ser atendidos, y de manera lamentable muchos perecían precisamente por las bajas temperaturas. Muy cerca nos encontramos una sencilla capilla y poco después nos damos de frente con el dolmen de Pedra Dereitas, así como nos encontramos unas ruinas de otro antiguo hospital, incluso se pueden ver los muros y algunos edificios. El descenso del Hospital de Montouto lo hacemos con cierta tranquilidad ya que el paisaje llama la atención.   Hemos dejado atrás hospital de Montouto y poco a poco los kilómetros van pasando, hemos hecho parada a tomar un “piscolabis” en Paradavella, otra parroquia de A Fonsagrada con cuarenta y cuatro habitantes, y tomamos una senda por el interior de un fantástico bosque con innumerables subidas y bajadas a modo de toboganes  que hacen el caminar un tanto incomodo hasta llegar a Degolada, aldea con treinta habitantes que pertenece al concello de Baleira, aquí me ha llamado la atención una coqueta iglesia, San Lorenzo.

Durante casi toda la mañana hemos atravesado regueras, arroyos y agua y más agua , que particularmente me llama mucho la atención, pues por nuestra tierra es difícil por no decir imposible encontrarse con un arroyo que corra el agua.

Llevamos ya casi quince kilómetros de etapa, y nos damos de bruces con una rampa, que seguramente es la mas fuerte hasta el momento, se trata de la  A Costa do Sapo, he llegado arriba casi sin respiración, menos mal que ya nos encontramos en Lastra, otro concello en el que descansamos durante unos minutos para afrontar el tramo final de la etapa que nos lleve hasta Cadavo, y aun nos quedan varias “cuestas “ de las llamadas rompepiernas que hay que ascender. La etapa esta resultando mas dura de lo que imaginaba, ya hemos dejado atrás el alto de Fontaneira de unos 1000 metros de altitud, según la guía que tengo en mis manos, nos resta entorno a una hora para llegar al final de la etapa, llevo ya varias horas caminando en solitario, son casi las dos de la tarde y con paso firme continuo mi camino. En esta estampa gallega, rodeado de silencio y soledad, leo que estoy caminando sobre el Campo de Matanza, una meseta en la que la leyenda cuenta la historia de que aquí tuvo lugar una cruel batalla entre el ejército de Alfonso II y los musulmanes, allá por el año 813. Pues caminando sobre esta leyenda me presento en Cadavo Baleira, son las tres y pico de la tarde, y  me dirijo a el albergue de San Mateo, donde  mis compañeros de viaje me están esperando, tengo ya reservada la litera para pasar la noche, y en una amplia terraza que hay en el interior me estaban esperando para comer, otro día mas que mis compañeras peregrinas italianas, también hoy han preparado una fantástica comida, compuesta por pasta y verduras… “que me saben de maravilla”. Por supuesto la ducha y la colada se esperan para después de comer, la tarde es larga y hay tiempo de sobra para todo.

Mañana nos espera otra gran etapa con destino final en la ciudad mas antigua de Galicia, LUGO, fundada en el año 25 A.C.

 

3-Agosto-2019


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