Elisa Díaz Argüelles, Griego y Latín, mucho más que una asignatura

“Las lenguas muertas están más presentes en nuestras vidas de lo que pensamos”

Laura Figueiredo (19 de julio de 2021).- Griego y Latín es su asignatura oficial como licenciada en Filología Clásica y lleva impartiéndola en el IES Isabel Perillán y Quirós de Campo de Criptana desde 1989 junto a otras materias. Unos estudios que van más allá de traducir la Ilíada, La Odisea o La Eneida; va de sumergirse en todo lo que esas palabras nos enseñan de una cultura que llega hasta nosotros y que es la raíz aún viva de la Europa del S. XXI.

Es Elisa Díaz Argüelles, una de las profesoras más veteranas del instituto criptanense. El latín de sus estudios de bachillerato le acercó al griego “que es mi pasión de vida”. Desde entonces se abrió ante ella un diccionario lleno de palabras que la introdujeron en el mundo de la cultura clásica y con ello a una forma de ver el mundo. Y es que lejos de hablar de “lenguas muertas” Elisa nos habla de una materia que no se agota y que permite innovar continuamente. Una pasión que nuestra entrevistada sabe e insiste en que es muy personal.

Como profesora y con años en el oficio, Elisa nos habla de muchos aspectos y siempre interesantes: las ciencias y las letras como compartimentos estanco, los estudios y la vida laboral, la pandemia como obstáculo a superar, educar para plantearse preguntas, el concepto de formación y su visión solo práctica …

Para Elisa el hecho de que nuestro sistema educativo contemple el Griego y el Latín como asignaturas es un sello de calidad. Un sello que tiene casi fecha de caducidad, algo por lo que si bien nuestra entrevistada no se escandalizará sí que lamentará.

Elisa Díaz Argüelles termina este curso tan diferente con agradecimiento a la comunidad Perillán y con satisfacción. No ve que los profesores deban ser especialmente considerados pero tampoco deben ser ninguneados. Recuerda que el trabajo del profesorado es fundamental para conseguir una sociedad mejor. Elisa ha dado este curso Griego en 1º y 2º de bachillerato y Cultura Clásica en 3º y 4º de la ESO.

Nuestra profesora elige enseguida el lugar donde hacer la foto para la entrevista, frente al mural de igualdad pintado en una de las paredes del patio del instituto. Su compromiso con este principio es grande igual que con sus vecinos en Alcázar de San Juan donde vive y donde ha sido concejala durante los dos últimos años.

-Elisa eres de Antequera ¿Cómo terminas viviendo y trabajando en plena Mancha?

Apruebo la oposición en Madrid y mi compañero trabajaba ya en Alcázar de San Juan y pido destino a la provincia de Ciudad Real. Una forma de estar lo más cerca posible de Andalucía. Mi segundo destino fue Alcázar y sigo viviendo en Alcázar.

-Aunque pasas más horas casi en Criptana ¿Cuántos años dando clases en el Perillán?

Empecé a dar clases en el 84 pero en el instituto de Criptana estoy desde el curso 1989/90 con algún paréntesis por medio. Por diferentes motivos estuve dos años en el instituto de Herencia y otro en los servicios centrales de la Consejería en Toledo. En cualquier caso sí que conozco bien el Perillán y he conocido diferentes etapas.

-No has dudado el lugar donde hacer la foto para la entrevista ¿por qué ese mural?

Me gusta que el centro tenga una decoración personal que gane en señas de identidad y si estas están relacionadas con presupuestos a los que yo les doy mucha importancia pues me gustan doblemente. La igualdad, la veo una conquista y lucha hacia la que ir para que todos seamos reconocidos de manera igual. Y hablo de igualdad en todos los aspectos aunque debo decir que si es entre hombres y mujeres veo como se han dado pasos importantes aunque sabemos que no vivimos una situación de igualdad plena. Lo cierto es que entre el alumnado hay concienciación; detectan fácilmente cuando hay situaciones de inequidad y de trato desigual cuando antes estas situaciones se veían como lo normal.

-¿Cómo estás ahora una vez cerrado el curso?

Cansada pero contenta con el trabajo que se ha realizado y del grado de compromiso que ha tenido toda la comunidad educativa. Ha querido cuidarse y ha querido no enfermar, no transmitir enfermedad consciente de que esto es obra de todos y de cada uno. Agradecida a la comunidad Perillán y puedo decir que estoy satisfecha.

-¿Por qué estudiaste Clásicas?

Filología Clásica que ahora se separa en Filología latina y griega. Descubrí el latín en segundo de BUP (ahora 4º de la ESO) y me gustó mucho, me pareció una herramienta muy interesante para conocer mi propio idioma. A partir de ahí, me aventuré con el griego que luego se convirtió en mi pasión de vida, es leitmotiv. Es una materia humanista muy vinculada al hombre, a la filosofía, a la expresión, al pensamiento, a la manera en que ves el mundo. Te hablo siempre desde una perspectiva muy personal.

“El griego se convirtió en mi pasión de vida, es leitmotiv”

-¿Te sigue descubriendo nuevos conocimientos?

Es una materia que no se agota, que sigue siendo interesante para el profesor como un modo de descubrir nuevas cosas. No es algo que tengas fosilizado o estable en un mismo recipiente sino que continuamente permite innovar.

-Pero se habla de ella como lengua muerta.

Para mí es reconfortante ver como la cultura clásica sigue siendo un instrumento de transmisión de conocimientos fundamentales para la humanidad. Pero repito, respeto todas las posturas y también sé que se puede vivir sin griego pero no tan plenamente.

“Sé que se puede vivir sin griego pero en mi opinión no tan plenamente”

-¿Qué aporta el conocimiento del griego y el latín hoy en día al alumnado?

Aporta madurez, capacidad de expresión... Intentamos aportar al alumnado reflexión sobre la propia lengua, otra cosa es que se consiga. Yo he descubierto a lo largo del tiempo la cultura clásica como vehículo de transmisión de contenidos, mitología, filosofía… que arranca en los principios de una Europa clásica para llegar hasta una educación en principios como ciudadanos del siglo XXI. Esos valores siguen ahí, en la raíz desde hace siglos y siglos.

-¿Entonces surgen de esa cultura clásica unos valores atemporales?

Efectivamente, son principios muy enraizados en la condición humana.

-Aquí el dilema es qué hacemos con el Griego y el Latín como asignaturas en la enseñanza.

Hay que verlo siempre como una apuesta por la calidad. Si alguien en el siglo XXI puede estudiar asignaturas como Griego y Latín es porque el sistema educativo español permite esa opción individualizada y considero que es una marca de calidad.

“Poder estudiar Griego y Latín es una marca de calidad en nuestro sistema educativo”

-Pues esa marca de calidad parece que también tiene fecha de caducidad.

Pues ya tiene fecha de caducidad supongo y no seré yo quien me rasgue las vestiduras cuando se vaya pero lo lamentaré. Lamentaré cuando ya no podamos acceder a ello porque será privar de una parte de la formación de las personas muy importante. Hay que ver también que ahora internet permite ese acceso y el autoaprendizaje; el conocimiento está ahí para quien quiera acercarse a la cultura clásica.

-¿Qué te parece esa división en los estudios de ciencias por una parte y letras por otra con ciencias sociales como espacio intermedio?

Es que no debemos considerar que damos conocimientos cerrados, damos herramientas para acceder a ese conocimiento y ahí está internet. No debemos cerrarnos a ciencias-ciencias o letras-letras. La ciencia también es humanística en la medida en que afecta al hombre… es que esa división de ciencias o letras ha hecho mucho daño.  Hay una frase de Terencio que dice “Soy hombre, nada de lo humano me es ajeno” Pues es una frase que a mí me organiza la vida y ahí están las ciencias y las letras.

“La ciencia también es humanística en la medida en que afecta al hombre… es que esa división de ciencias o letras ha hecho mucho daño”

-La pandemia ¿ha revolucionado el mudo de la enseñanza más allá de la formación online?

No, para mí la pandemia ha supuesto un parón, un obstáculo que había que salvar en el proceso de enseñanza-aprendizaje. Hemos tenido que acudir a las herramientas que hemos podido y afortunadamente hemos dispuesto de las herramientas digitales. Pero esto nunca va a poder sustituir el efecto de enseñanza presencial y de comunicación total sin mascarilla.

-Desde el 84 dando clases ¿Han cambiado mucho los alumnos, padres, comunidad educativa…?

Sí, mucho. Centrándome en los institutos, que es donde yo he dado clases, cuando yo empecé el profesor accedía a un grupo de alumnos escogidos. Con la llegada de la Enseñanza Secundaria Obligatoria en 1995 se asume a un colectivo de personas que no estaban especialmente interesadas en la educación pero que tenían que hacerla por obligación. Ahí está la evolución, que la educación llega a todos y entra en hogares donde no había cultura de educación como elemento de progreso personal y social. Esa es la cara positiva pero la negativa es que hay que lidiar con esa falta de voluntariedad. Hay que tener en cuenta que la educación ha dejado de ser el medio de promoción social que era entonces. Ahora es muy difícil.  No se vincula lo que estudias con tu trabajo. Cuántos estudian determinado grado y están repartiendo pizzas. Esto no ocurría antes, estudiabas clásicas y conseguías trabajo de profesora de griego.

“Hay que tener en cuenta que la educación ha dejado de ser el medio de promoción social que era entonces. No se vincula lo que estudias con tu trabajo”

-Un cambio muy interesante que crea frustraciones: -Esto es lo que estudio pero voy a trabajar en lo que pueda-. ¿Son conscientes los alumnos de ello?

Pues es que tú, como profesorado, no puedes crear falsas expectativas: estudiando esto vas a conseguir el éxito. No, por eso es importante el enseñar en herramientas y no tanto en conocimientos: saber escribir un texto, saber dirigirte a determinada persona o institución, saber entender un texto, hacer un esquema, saber preguntar, acceder a internet e información fiable.

-Pues seguimos trabajando con la memorización de datos y datos.

Es como que la educación fuera un poliedro con muchas caras. Se tiene que acceder a ella contemplando todos los condicionantes. En la Secundaria se educa mejor con la actitud y también con los valores que transmites. Educar es también generar interrogantes, que el alumno se haga preguntas y no tanto educar en certezas categóricas. La verdad que yo veo no es la verdad que el alumno se va a encontrar en su mundo. Entonces educar más que dar certezas es saber plantear preguntas.

“Educar más que dar certezas es saber generar preguntas en el alumnado”

-¿El camino educativo pasa por un mayor respeto y valoración al profesorado?

Estaría bien tener más consideración social. No veo que el profesor deba ser especialmente considerado pero claro lo que tampoco debe ser es ninguneado. Lo que sí tiene que ser es entender que esto o lo sacamos entre todos o no sale y que cada uno cumple su función y claro respetar la función del profesor es fundamental para conseguir una sociedad mejor. No se nos puede decir que somos unos vagos, no hacemos nada, tenemos muchas vacaciones… eso no puede ser. No somos más pero tampoco somos menos; somos igual de importantes que el resto de profesiones y tareas. La educación es un elemento esencial en una sociedad que tiene que ser interiorizado desde la familia. Es un derecho humano.

“No veo que el profesor deba ser especialmente considerado pero claro lo que tampoco debe ser es ninguneado”

-¿Cuál es el momento del Perillán?

Estamos viviendo lo que queremos ser: salir de la situación de pandemia que exige medidas sanitarias especiales y poder avanzar en formación de profesorado, equipos, acometer nuevos proyectos, generar colaboraciones entre diferentes departamentos… Hay un buen ambiente y se prima la convivencia, que todos se sientan integrados y quieran venir. Una de las cosas buenas que tiene este centro es el rigor y formalidad con que se desempeña la tarea. Hay mucha cercanía con los alumnos.  El contar con la educadora social en el Perillán es una marca de calidad, una persona que establezca puentes entre las familias y el centro y profesores.

-¿Cómo ves Criptana?

La veo muy bien, muy hermosa. Criptana está en un momento dulce, un momento de despegue con muchos proyectos que poco a poco se van cumpliendo y un presente en los que muchos antiguos alumnos están aportando lo mejor para su localidad.

-Elisa también tienes tiempo para la política. Te hago la entrevista justo cuando dejas tu escaño de concejala en el Ayuntamiento de Alcázar de San Juan ¿Qué te ha aportado?

Otra manera de ver la ciudad, más reflexiva. Valorando lo que cuesta cada cosa que se consigue día a día y la importancia de que los vecinos sean responsables y conocedores de lo que se hace en el municipio y no parezca que todo se nos da hecho. Es una conquista que hay que cuidar y defender. Dejo el escaño en mitad de la legislatura pues me comprometí a cederlo a mi compañero que ocupaba el segundo puesto en la lista de la últimas municipales, Equo Alcázar Vecinal, quien no salió finalmente por unos pocos votos.

 


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