21 de septiembre - Día Internacional de la Paz

El Día Internacional de la Paz fue establecido en 1981 por la resolución 36/67 de la Asamblea General de Naciones Unidas para que coincidiera con la sesión de apertura de la misma, que se celebra anualmente el tercer martes de septiembre. El Día de la Paz se conmemoro por primera vez en septiembre de 1982.

En 2001, la Asamblea General aprobó por unanimidad la resolución 55/282, que estableció el 21 de septiembre como un día de cesación del fuego y de no violencia a nivel mundial.

Las Naciones Unidas invitan cada año a todas las naciones y a todos los pueblos a respetar el cese de las hostilidades durante este Día y a conmemorar por el contrario esta fecha mediante iniciativas de educación y sensibilización pública sobre cuestiones relacionadas con la paz a través del mensaje de su Secretario:

«Insto a todos a que, desde ahora y hasta el 21 de septiembre, pensemos en cómo podemos aportar nuestro grano de arena. Trabajemos de consuno para que el camino que comienza en Río nos lleve a un desarrollo sostenible, una paz sostenible … y un futuro seguro para todos.»

    Ban Ki-moon, Secretario General

La palabra PAZ

La palabra Paz proviene del latín pax (pacis), que significa “acuerdo, pacto”. La paz viene siendo como un estado de quietud o tranquilidad.

Su término está referido a la ausencia de guerra; todo aquello centrado en los conflictos violentos entre Estados. En el Derecho Internacional, es considerada como tratado o convenio que se concuerda entre las partes beligerantes para poner fin a una guerra.

Símbolo de la Paz en el mundo

La Campana Japonesa de la Paz es un símbolo de la paz de las Naciones Unidas. Fue presentada a la ONU en junio de 1954 por la Asociación de las Naciones Unidas de Japón, en el tiempo en que Japón aún no formaba parte de la organización.

Pesa 116 kilogramos, mide más de un metro de altura y su base mide 0.6 metros de diámetro. El metal con que fue hecha la campana proviene de las monedas recolectadas por los niños de los delegados de las 60 naciones que formaron parte de la Conferencia General de las Naciones Unidas, llevada a cabo en París, Francia en 1951. La inscripción en uno de los lados de la campana, escrito en caracteres japoneses, proclama: "¡Larga vida a la paz mundial absoluta!".

Para terminar cabe destacar la siguiente reseña de Eleanor Roosevelt, “No basta con hablar de paz. Uno debe creer en ella y trabajar para conseguirla”.

 


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