Xema Teno, cruces, luces y sombras

Xema Teno contento y satisfecho con una obra de arte “seria y respetuosa”

Laura Figueiredo (20 de octubre de 2021).- Pasada la tormenta hablo con Xema Teno, nuestro escultor criptanense, artista y autor del conjunto escultórico de la plaza del Calvario. Con las aguas calmadas, cuando ya todo el mundo ha opinado y ha participado en los largos hilos de las redes sociales. Y me encuentro con un Xema que sigue adelante con sus proyectos tanto privados como públicos y con el cansancio propio de quien no deja de dar vueltas a la cabeza buscando ideas a las que dar forma con la fuerza y la contundencia del acero corten. Las cruces del Calvario son un pasado que se prolongará en el tiempo, pero sabe, mejor que nadie, que hay que seguir mirando al futuro.

Xema se siente orgulloso del resultado. Una obra que se ajusta perfectamente “a lo que yo ya había visto y proyectado, es lo que buscaba”. Algo que no comprobó hasta que pudo ver el conjunto escultórico “in situ”. Contento y satisfecho porque es lo que él quería como artista y como criptanense.

Este escultor del acero corten nos explica dos elementos esenciales en el conjunto escultórico de las tres cruces. Por una parte, y la principal, la luz. El monumento pone el acento de manera especial en ella, de hecho es parte de la obra. Le ha llevado a cuidar proyecciones de sombras, movimiento del sol, atardeceres y amaneceres y ver cómo la luz pasa entre las cruces laterales y se va moviendo entre ellas. Xema ha jugado con la luz, “una idea que siempre he tenido en la cabeza y desde hace muchos años ya con mi padre y poder llevarla a cabo es una alegría inmensa”. Es más, se trata de “lo más interesante de la obra al margen de jugar con un material del espesor y contundencia del acero corten”.

Junto a la luz, Xema nos habla de la perspectiva del conjunto. Algo que se ha logrado y cuidado a pesar de que estamos hablando de un espacio no muy amplio para una escultura de grandes dimensiones. “La nueva ubicación dentro de la plaza ha facilitado este objetivo, al estar en la parte más abierta y dejar despejada la visión del conjunto desde diferentes puntos sobre todo a la subida de la calle Virgen”. La obra va más allá de tres cruces, hay mucho de luz y gran parte de perspectiva.

“La obra va más allá de tres cruces, hay mucho de luz y gran parte de perspectiva”

Al final, las cruces forman parte de una nueva plaza del Calvario donde ellas son las protagonistas en un espacio que se ha hecho más cercano y participativo. Una plaza donde las líneas rectas del monumento destacan sobre las curvas del nuevo diseño y donde hasta la iluminación artificial da un trato diferente al conjunto escultórico. Mientras la plaza está iluminada con una luz fría y neutra, las tres cruces reciben la luz cálida de los focos.

Orgullo y responsabilidad

Xema afrontó hace más de año y medio el reto que le ofrecía el Ayuntamiento, hacer unas nuevas cruces para la plaza del Calvario que sustituyeran a las de siempre. Y lo hacía con el agradecimiento de que se acordaran de él para la misión y consciente de que el proyecto era complicado y delicado: “Una zona muy importante en mi pueblo y había que sustituir una escultura que ya existía y muy emblemática, eso era mucha responsabilidad”. Lo tenía claro “había que buscar seriedad en la obra y respeto sin perder el concepto de escultura, estética…” Ello le lleva a dar muchas vueltas al proyecto hasta dar con algo que cumpliera todos los requisitos tanto artísticos como menos artísticos.

“Había que buscar seriedad en la obra y respeto sin perder el concepto de escultura, estética…”

Xema  nos cuenta como fueron pasando varias ideas y bocetos por su cabeza y manos “pero en cuanto apareció esta las otras desaparecieron y me centré en este proyecto que ponía el acento de manera especial en la luz, haciéndola partícipe del mismo conjunto escultórico”. Para nuestro escultor una vez que ves la idea “es como encontrar la veta y empezar y seguir y seguir. Es una veta en la que me he entusiasmado como artista y como criptanense”.

Entonces surgen mil y un detalles que hay que concretar, dibujar, medir, inclinar, trabajar… “Son muchas cosas y todo está estudiado al milímetro desde el tamaño e inclinación de los brazos de las cruces hasta por supuesto su ubicación y angulación”. Son muchos nervios y trabajo “hasta que ves que la cruz queda bien puesta, dinámica y recrea lo que tú tienes en tu cabeza”.

Xema Teno ha sabido disfrutar de cada fase del proceso. “Primero del agradecimiento por la confianza que se me da; el exprimirte el cerebro hasta que consigues la idea y ya una vez que la tienes concretar y verla colocada en su sitio es el colofón”. La fase más bonita y sin dudarlo para este artista criptanense es crear la idea. Una idea que pasa de la cabeza a bocetos y propuesta definitiva para luego “darle vida, palparla, trabajarla hasta el más mínimo detalle”.

Hay además una fase rápida e intensa en los primeros días tras colocar la obra en su sitio, la de la avalancha de opiniones y comentarios de todo tipo que convierte las redes sociales en un hervidero de pros y contras más y menos constructivos. Unas redes que Xema asegura que no sigue aunque sí que le comentan algunos de sus contenidos. El escultor criptanense tiene claro que cuando se trabaja de cara al público esta fase de opinión pública hay que superarla sin dejar que te afecte. Para Xema los destinatarios de la obra están muy presentes durante la creación “es entonces cuando pienso siempre en los criptanenses con la idea de agradar a la mayor parte posible. A todos es imposible”.  Cuando confían en ti, añade, "hace que te esmeres al máximo para que el proyecto agrade".

“Cuando confían en ti hace que te esmeres al máximo para que el proyecto agrade”

Reconocido dentro y fuera

Xema Teno asegura que él sí se siente muy reconocido en su pueblo, Campo de Criptana y fuera de él. “Noto el aprecio y la confianza tanto para hacer esculturas en gran y pequeño formato”. Algo que se ha ganado con el tiempo y con un trabajo que marca toda una trayectoria que comenzaba de la mano de su padre, el también escultor y artista, Eloy Teno.

Dejo a Xema Teno con nuevos retos, tanto particulares como públicos, lo que no deja descansar a su cabeza que tiene 24 horas al día para crear, descartar y volver a crear. Y le dejo en su taller deseando mancharse las manos que es cuando siente que de verdad trabaja en un oficio que este artista califica de “vocacional, sufrido y singular pero sobre todo bonito”.


Imprimir   Correo electrónico