San Cristóbal, un santo sin confinamiento

Foto Pacheco

San Cristóbal, un santo muy querido en Criptana

San Cristóbal y la fuerza de la devoción y la tradición en plena pandemia

Laura Figueiredo (14 de julio de 2020).- Sin pitada, sin caravana de camiones, ni verbena ni procesión por las calles del pueblo. Ha sido un San Cristóbal muy diferente pero en su honor no faltó lo principal, la misa y la visita a la ermita de manera ordenada y enmascarada. No faltaron los agradecimientos al santo patrón de los conductores y muy especialmente de los camioneros porque este año San Cristóbal ha tenido trabajo extra.

El presidente de la Hermandad de San Cristóbal, Francisco Lucas-Torres Carrillejo, nos recordaba cómo el santo ha estado muy ocupado durante las semanas de alerta sanitaria cuando andaba de un camión a otro por las carreteras solitarias de dentro y fuera de España velando por nuestros camioneros. Fueron días tristes y duros donde San Cristóbal tuvo que intensificar su trabajo.

"Este año el santo ha tenido trabajo extra y ha andado muy ajetreado cuidando a tanto camionero en carreteras tan solitarias y tristes"

Por ello, este gran santo “ha entendido muy bien lo de quedarse en su ermita descansando tras tanto ajetreo”. Y lo ha hecho “bien convencido”  nos dice Paco.

Fue el pasado 10 de julio aunque como manda la tradición se trasladó la fiesta al domingo. Y como manda la tradición se celebró, nos dice el presidente de la hermandad, lo principal: la misa en la parroquia aunque con un lleno del 70%. Hasta la iglesia no se pudo llevar la imagen pero sí el estandarte que representó en el altar los cientos de camioneros que hay en Campo de Criptana y que han sabido estar ante el volante en días complicados y oscuros.

Después no faltaron a lo largo de la mañana las visitas a la imagen de San Cristóbal y las ganas de sacar al santo en procesión. Hasta el último momento había quienes estaban dispuestos a meterlo en un coche y pasear a modo de procesión por las calles del pueblo. No se podía; estaba claro y lo tenían claro pero ganas no faltaron.

Hasta allí se acercaba una de las cuadrillas de anderos con camiseta incluida para que la foto del 2020 no faltara en el álbum. Y no faltó aunque sí faltaron las andas.

Foto Pacheco

El presidente nos recuerda que la fiesta del San Cristóbal no deja de ser una fiesta religiosa y que lo primero es lo primero: su misa y su Eucaristía. La verbena, el baile, la cena  y demás actividades son la parte festiva de una jornada que siempre une la fe en el santo protector con la diversión.

La hermandad agradeció la emisión por parte de ManchaCentro TV de la misa de campaña que en 2005 se celebraba en la Sierra. ¡Qué jóvenes estábamos! nos decía y cuántos recuerdos le venían a la cabeza. “Lo peor es que ya hay bastantes de aquellas personas que nos faltan y eso es más triste”. Apunta un presidente que sabe que la vida sigue y que la ilusión es esencial para continuar también al frente de la hermandad.

De hecho, lleva 27 años como presidente de la Hermandad de San Cristóbal, una responsabilidad para la que está seguro que estaba destinado desde que nació, un 30 de mayo de 1955; la misma fecha en que se creaba la hermandad. Ahora, que se acaba de jubilar, sus compañeros le animan a seguir siendo presidente con la ventaja además de contar con más tiempo después de 34 años conduciendo un camión y 6 trabajando en la gasolinera de Travesa. En cualquier caso, es consciente de que lo suyo sería pasar el testigo a compañeros jóvenes y confía en las nuevas caras que forman parte de la Junta.

Durante todos estos años, Paco ha trabajado con esa ilusión que considera primordial y le ha puesto mucho sentimiento tanto que confiesa que se sigue emocionando ante la imagen.  Un santo de cuya vida sabe mucho y del que admira su valentía y sentido de justicia. Un guerrero romano, nos recuerda, que se convirtió al cristianismo y que terminó siendo mártir. Para Paco un “santo grande en vida y tamaño”.

Confía que para el próximo año las cosas vuelvan a ser como siempre y que la tradición se cumpla en todo. De ello se seguirá encargando una pequeña hermandad que trabaja precisamente para el mantenimiento de la ermita y de la devoción. Por último, Paco nos recuerda que San Cristóbal protege a todos los conductores pero se baja del camión en cuanto se pisa de más el acelerador. Y es que encomendarse al patrón es una ayuda grande pero está claro que no hay que tentar la suerte.

La pequeña hermandad seguirá trabajando para conservar la ermita y la devoción a un santo grande en vida y en tamaño

Sabe que lo suyo es que entre gente joven y nos recuerda a todos que san Cristóbal protege en la carretera a todos los conductores pero se baja del camión en cuanto se pisa de más el acelerador. Y es que el rezar es una ayuda grande pero está claro que no hay que tentar la suerte.

 

 


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