Paco Sánchez Muñoz, San Isidro, los agricultores y los santos pequeños

Paco Sánchez, segundo por la derecha, junto a otros miembros de la Junta de la Hermandad de San Isidro

“Las hermandades de los santos pequeños llevan detrás muchas cosejas que tienen su importancia”

Laura Figueiredo (19 de mayo de 2021). Este año San Isidro ha podido abrir las puertas de su ermita y recibir la visita de muchos criptanenses. Ha oído las peticiones de los agricultores, ha agradecido con toda seguridad la devoción en la tradicional misa de campaña que el pasado lunes se celebraba y sin duda alguna ha disfrutado de la vuelta del olor y el sabor de los hornazos.

El presidente de la Hermandad de San Isidro, Paco Sánchez Muñoz ve con satisfacción cómo este año se ha podido dar un paso más en la celebración del día del patrón de los agricultores. Si el año pasado el cierre fue total en esta ocasión, y siempre con todas las medidas exigidas desde Sanidad, ha habido tiempo para el encuentro, la visita, la venta de hornazos y la misa junto a la ermita. A pesar de ello, el presidente de la hermandad sabe que el ambiente no deja de ser triste. Falta la romería que es lo que congrega a más criptanenses entre los pinares y los merenderos para pasar un día de campo en compañía de familiares y amigos. Se echan de menos las actuaciones folklóricas y los puestos de bebidas y comida.

Este año ha habido tiempo para el encuentro, la visita al santo, la venta de hornazos y la misa junto a la ermita

Paco confía que el próximo año se dé un paso más e incluso se pueda volver a lo de siempre, a lo que manda la tradición con comida de agricultores incluida. Se muestra optimista.

De hecho, a lo largo del fin de semana no ha faltado gente que se ha acercado hasta la ermita para hacer la visita al Santo, comprar unos hornazos y dar su donativo. Paco nos explica que la respuesta ha sido muy buena y agradece la generosidad de los criptanenses que con toda probabilidad dejarán las cuentas en positivo. “Los ingresos, nos explica, no parece que hayan bajado mientras que los gastos de la fiesta han sido menores”.

“Seguir celebrando y estar con nuestra gente”

El presidente de San Isidro le pide al santo “poder seguir celebrando su festividad y estar con nuestra gente”. San Isidro sabe escuchar la lista siempre larga de peticiones de los agricultores como buen patrón que es de todos ellos.

Nos recuerda cómo los agricultores siguieron trabajando en pleno confinamiento para seguir abasteciendo de alimentos a la población. ”Se ayudó mucho, añade, y fuimos de los esenciales”. Cuando le pregunto si los aplausos de las 8 de la tarde se han olvidado, asegura que es algo que no le sorprende en absoluto. “Se olvidaron pero eso es así con todo en la vida, olvidamos muy deprisa”. A pesar de ello Paco piensa que siempre hay cosas que agradecer a pesar del ambiente triste que inunda casi todos los sectores.

“Los aplausos se olvidaron pero eso es así con todo en la vida, olvidamos muy deprisa”

Veintitantos años de presidente

Paco Sánchez Muñoz cumple este año sus Bodas de Plata con San Isidro, son ya 25 los años que lleva de presidente. Es mucho tiempo pero se muestra dispuesto a seguir adelante unido a una amplia Junta directiva que vela por lo mejor para la hermandad. 

El presidente sabe que los años suman experiencia, algo esencial para presidir este tipo de agrupaciones. Me dice que mantener la hermandad tiene sus complicaciones pero estas desparecen con el tiempo porque “cuando nos sentamos 15 personas en una mesa hay que saber cómo decir la cosas, explicarlas, escuchar y buscar el acuerdo”. Paco se muestra orgulloso de una Junta en la que se ven también caras jóvenes y el objetivo es que se vaya renovando poco a poco. El unir jóvenes y mayores “tiene muchas ventajas porque se une la experiencia de unos y las ganas y energías de otros”.

La hermandad, más allá de una fiesta.

En la conversación le planteo a Paco si cree que en el pueblo somos conscientes de la importancia que tienen las hermandades de gloria. Me dice que cree que la gente de mediana edad para arriba sí sabe apreciar la labor que se hace desde cualquiera de nuestras pequeñas hermandades. Otra cosa es entre los jóvenes que se van desligando de estos santos menores. Este presidente afirma que “las hermandades de los santos pequeños llevan detrás muchas cosejas que tienen su importancia y van más allá de unos días de fiesta”. Hablamos de la importancia de mantener una tradición, una fe y un patrimonio.

Paco me recuerda que este año la hermandad ha acometido las obras de los soportales de la ermita que ya estaban en mal estado y que la nevada Filomena terminó de rematar. Una obra que se ha podido hacer “gracias a la ayuda del Ayuntamiento y de muchos criptanenses que se han volcado y han sido conscientes de la necesidad de aportar cada uno nuestro granito de arena”

La Hermandad de San Isidro tiene 295 hermanos, una cifra que Paco lamenta que va para abajo porque la edad media es bastante alta. “Habrá que animar a los jóvenes de alguna  manera”. Y es que San Isidro se merece ver entre sus feligreses caras jóvenes dispuestas a seguir con paciencia y trabajo cultivando la tierra.

Paco responde a mis preguntas a la vez que junto a su mujer atiende el autoservicio que tiene la familia en la calle Miguel Servet. Después de comer dejará el mostrador para coger el sombrero y como tantos otros agricultores de nuestro pueblo marchar al campo para seguir sembrando con la esperanza de que este pequeño gran santo eche una mano.

 


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