Maribel Olmedo Carrillejo y la locura de la música

 “Para mí hacer un musical es como hacer un máster, lo que aprendes te lo llevas para siempre”

Laura Figueiredo (25 de agosto 2021).- Contagia alegría, energía y eso hoy en día vale mucho. Y lo hace además de una forma natural compartiéndolo con todos desde los escenarios. A veces con un micrófono en la mano y otras con su bandurria. Todos en Criptana la conocemos porque ha sido Evita, María Magdalena, Eli…

Sí, es Maribel Olmedo Carrillejo que se atrevió con 17 años a ser la protagonista del musical Evita y le gustó a ella y al público. Luego los personajes se han sucedido y como dice ella, todos le han ido enriqueciendo tanto musicalmente como en lo personal.  Mientras sacaba tiempo para los musicales no dejó desatendida su orquesta “Vaya show” en la que ha puesto la voz a decenas de canciones en los escenarios de las fiestas de decenas también de pueblos. Fueron ocho años hasta que tocó medir fuerzas y decidir.

Maribel Olmedo es profesora de música, estudió superior de Pulso en el Conservatorio de Murcia, grado profesional de Canto y ha realizado dos másteres. Asegura que en cualquier caso, cada musical ha sido un máster de aprendizaje y su orquesta casi un doctorado. Es también miembro de la Orquesta Ciudad de La Mancha.

Nuestra entrevistada está convencida que fue la música la que le busco a ella y tiene claro que “en este pueblo estamos un poco locos, nos atrevemos con todo” con el valor añadido que se hace desde un altruismo a nivel superior. Ella es una de esas personas valientes y por supuesto loca por la música.

Hago la entrevista a Maribel Olmedo a mediados del mes de julio. (Foto Alfredo Rubio)

-¿Has estudiado música?

Sí, hice el elemental y profesional aquí en Criptana y el superior en el Conservatorio de Murcia. Estudie Pulso y mis instrumentos son la mandolina y bandurria

-¿Por qué no optaste por el canto?

Bueno, antes te cuento que a mí todo esto del mundo de la música me llegó de forma fortuita. En mi familia no hay nadie ligado a la música hasta que un día fui a acompañar a una amiga a las pruebas de conservatorio y volví a casa con una bandurria y desde entonces aquí sigo. Y lo del canto también fue así, fortuito; a mí siempre me ha gustado cantar pero a nivel de ducha, no más allá. La Diputación Provincial promovía proyectos anuales artísticos del grupo Narea y participé durante dos cursos. Uno de esos talleres estaba en Alcázar de San Juan y formaban en todas las disciplinas. Al terminar cada curso elegían a 30 alumnos para en verano preparar un musical y allí fue la primera vez que canté de cara al público. Es más, hasta actuamos con “La vida es sueño” una noche en el Festival Teatro Clásico de Almagro, eso fue muy especial. Y ahí surge ya un proyecto tras otro y se lía todo. Tenía 16 y 17 años.

“A mí todo esto del mundo de la música me llegó de forma fortuita”

-¿Qué te gusta más la bandurria o cantar?

Es la eterna pregunta, me lo preguntan mucho. Es diferente, sensaciones diferentes. Lo que me aportan mis instrumentos, el poder tocar con mi orquesta Ciudad de La Mancha, el cariño que les tengo, con mi gente, mis amigos, profesionales… eso vale millones. En el canto a nivel lírico es tan delicado y tan bonito… que eso tiene mucho encanto; a nivel más popular, que es lo que yo más hago, pues es estar más desinhibida, en el escenario, ver a la gente… es otro tipo de sensaciones.

-Esa vena artística dices que no es de familia ¿Es por ser de Criptana?

Bueno la verdad que a mi abuela Isabel, que fallecía hace unos meses, le gustaba mucho cantar y a mi madre también. Pero evidentemente Criptana me facilitó el comenzar, si yo no hubiera tenido la posibilidad de hacer un musical tal vez nunca hubiera salido a cantar así en público. Y por supuesto está el hecho de contar con un conservatorio de música, todo un privilegio. Es  increíble, las cosas que se hacen aquí a nivel altruista y a qué nivel de calidad. Hay ganas de hacer cosas y no de cualquier forma.

“Criptana sin lugar a dudas me facilitó el entrar en el mundo de la música con su Conservatorio y los musicales que se preparan a nivel altruista y de calidad”

-¿Qué fue Evita para ti?

Un descubrimiento, yo no sabía que podía hacer eso y ahora la veo con el tiempo y digo – ¡Qué osada! ¿Cómo hiciste eso con 17 años?-. Ves todo lo que se podía haber mejorado pero con 17 eso fue muy bonito. Un descubrimiento a nivel de amistades, artístico: vocal, musical, teatral… La carga técnica era impresionante, exigente.  El musical era EVITA y es que en este pueblo estamos un poco locos, nos atrevemos con todo. El caso es que Fernando Bustamante y Ángel Luis Violero confiaron en mí, algo que agradezco mucho. Trabajé junto a Patricia Muñoz Utrilla y fue ese año cuando me empecé a formar más con clases particulares de canto. Aquí en el conservatorio no había Canto así que ya en Murcia sí hice el profesional de Canto.

-¿Y luego?

Fui Eli en Clown de producción propia con José Andrés López de la Rica y Fernando Bustamante. Fue muy especial, cada personaje era nuestro, lo creábamos nosotros. Fue un musical muy familiar.

-Luego llegó…

Llegó María Magdalena con Jesucristo Superstar de Juan Gabriel Amores y Paco Fernández. Para mí hacer un musical es como hacer un máster, lo que aprendes te lo llevas para siempre. Te enriquece a nivel humano y artístico. De pequeña yo tenía dos vídeos en los que entraba en bluque: Toy Story y Jesucristo Superstar, el de aquí.  Eso fue para mí superespecial. Fue un icono de los musicales en España y en Criptana. Fue bonito porque era como un rendir homenaje a los primeros que se atrevieron a hacer 20 años antes ese gran espectáculo: Santos Lucas, Pilar, Mariano, Diómenes… fue espectacular. No sé las veces que habré visto esa cinta.

-“Hoy no me puedo levantar” ¿Qué te aportó?

Todos tienen algo. Yo echaba de menos el bailar y este musical era con música más comercial y era la oportunidad para combinar más el canto, la danza y la interpretación. Un paso más y un nuevo aprendizaje. Fue un musical de Laura Monedero y Juanga Amores que se repondrá en Navidades si no pasa nada.

“Es que en este pueblo estamos un poco locos, nos atrevemos con todo”

-Y todo esto combinado con tus estudios y desde 2017 con tu trabajo como profesora de música.

Sí, son ya cuatro cursos seguidos dando clases y entré a través de una bolsa extraordinaria ante la falta de profesores de música. Este año he estado en Madridejos. El próximo año ya veremos…

-Y qué me dices de tu orquesta “Bahía Show”

Si los musicales eran un máster, la orquesta era un doctorado casi. He aprendido muchísimo, es muy duro estar en una orquesta y he estado 8 años y sin un verano, sin una navidades normales, sin unos carnavales… sin fiestas de guardar como digo yo de forma coloquial.  Y hablo de los 18,19, 10 ,21… años que es cuando toca estar en la otra parte, en el público. Había días que me iba a las 4 de la tarde y volvía a las 12 de la mañana del día  siguiente y de nuevo a las 4 preparada. Entro en una orquesta donde montas y desmontas tú misma aunque los últimos años ya eso cambió. Para mí son mi familia y a veces los echo de menos.

“Si los musicales eran un máster, la orquesta era casi un doctorado”

-¿Por qué lo dejas?

Porque ya era mucho, había que medir fuerzas y necesitaba descansar.

-¿Se valora este tipo de orquesta, el trabajo de una orquesta popular?

Creo que no y son estas orquestas de formato medio las que al final más se mueven y las que se pueden permitir en muchos pueblos. Entre julio y agosto ha habido veranos con más de 30 actuaciones. Una orquesta en la que he estado en diferentes momentos con José Cuesta, Rubén Amores, Miguel Bustamante, Daniel Sánchez, Juan Iniesta… Años estupendos.

-¿Qué tal el concierto Oreja de Van Gogh en la verbena el pasado mes de julio?

Pues muy bien pero raro. Era la primera vez que subía al escenario en pandemia y no ves la expresión de las caras, se echan de menos, falta comunicación. Lo acogieron con muchas ganas. He tenido un año duro, de mucho trabajo y esta es mi forma de desconectar.

-¿Lo próximo?

Pues… descansar un poco. Aunque los proyectos ahí siguen: Volver a la Orquesta Ciudad de La Mancha, retomar “Hoy no me puedo levantar”, seguir con la Oreja de Van Gogh en diferentes pueblos… Uno de los retos es descansar un poco sobre todo después de este año.

 


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