María Asunción de la Barreda Manso nos acerca el complicado mundo de la investigación médica

“Para dedicarse a la ciencia en España te tiene que apasionar mucho para ponerle tiempo e ilusión"

Laura Figueiredo (21 de abril de 2021).-  Una opción dura pero en un momento dado de su formación profesional apostó por ella. Desde entonces es mucho el tiempo y los recursos que ha dedicado a aumentar sus conocimientos y prepararse para hacer realidad lo que realmente le apasiona. Y todo ello, aún sabiendo que mientras no cambien mucho las cosas en nuestro país le tocará ir enlazando un contrato con otro para poder lograr poco a poco resultados que den respuesta científica a enfermedades.

Es María Asunción de la Barreda Manso, una científica criptanense que trabaja en la investigación médica. Ahora lo hace gracias a una beca que lograba para trabajar en los laboratorios del Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo centrada en la médula espinal y el cerebro. Una beca con una duración de año y medio.

Antes se licenciaba en Biología en la UCM y hacía un máster en Medicina molecular y biomedicina. Es doctora en Biología con el tema de lesión medular y cerebro. La parte práctica la hace en el Instituto Cajal de Neurociencia en Madrid. Su primer contacto con el mundo del laboratorio fue en el Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo aunque también ha trabajado en la Universidad Francisco de Vitoria en un proyecto centrado en el Alzheimer. En noviembre de 2018 vuelve a Toledo con un contrato de trabajo y tras 15 meses de investigación en el laboratorio de Neuroprotección molecular, en febrero lograba una beca postdoctoral para seguir investigando en el mismo equipo y proyecto. Una noticia que acogió con mucha alegría y que le permite seguir trabajando en lo que le gusta al menos durante año y medio más. María Asunción se siente afortunada aunque, como tantos científicos en España, sabe que tiene que hacer equilibrios en la cuerda floja de la investigación en nuestro país.

La pandemia ha puesto en primera fila a los científicos e investigadores y nos ha descubierto a todos la importancia de su trabajo. María Asunción nos acerca ese mundo con la confianza de que las cosas empiecen a cambiar y de que no se nos olvide que tras un medicamento, tratamiento, vacuna… hay muchas horas de estudios, preparación, investigación; hay años de esfuerzo con pocos recursos y mucha pasión e ilusión por parte de nuestros científicos.

La pandemia además también ha sido una oportunidad para abrir las puertas a la divulgación por parte de los propios científicos. María Asunción es una firme convencida de ello y de hecho colaboró hace unos años en un programa de TVE sobre la salud y el bienestar. Y es que como  nos dice nuestra joven investigadora -¿Cómo nos va a conocer la gente si no nos hacemos llegar a la gente?  -.

-La medicina y la investigación están más presentes que nunca ¿Ha tenido que venir una pandemia para darnos cuenta de la importancia de la investigación?

Pues creo que sí. Es verdad que ahora con la pandemia se conoce un poco más esta cara de la investigación pero aunque está más en boca de todos no sé si se valora tanto como se debería por parte del propio Estado y administración pública. Por desgracia, en España la investigación es una cosa que se mira muy de lejos e incluso con esa mirada de científicos un tanto chiflados y locos. Yo doy gracias y me puedo considerar afortunada, tengo una trayectoria y formación muy buena pero a pesar de ello y después de tanto tiempo y esfuerzo enlazo contratos que a veces son de cinco o seis meses. La mayoría de mis compañeros se han tenido que ir fuera a trabajar. En España hay personas y profesionales muy buenos que llevan años trabajando sin apenas apoyo y reconocimiento. Así que después de haber estado formando en España a una persona con una inversión muy grande por parte del Estado y de instituciones no se valora luego esa formación. Con esto te digo que el optar por dedicarte a la investigación es una opción muy dura.

“Optar por dedicarte a la investigación es una opción muy dura”

-El caso es que la pandemia os ha puesto en primera fila.

No sé por cuánto tiempo pero sí, en primera fila y en titulares. Al menos nuestro trabajo va llegando a la sociedad y saben qué es lo que hacemos.

-Con palabras comprensibles, ¿Qué investigas y qué es lo que haces tú en el Hospital Nacional de Parapléjicos en Toledo?

Pues a  ver. Cuando ocurre una lesión medular por accidente, golpe, enfermedad… en la zona afectada las neuronas principalmente se mueren y en el laboratorio lo que hacemos es investigar ese proceso de muerte que implica que deje de haber conexión entre ellas. La médula sirve para conectar el cerebro con el resto de nuestro cuerpo, si esas neuronas se mueren pues no se produce esa conexión y los órganos que están por debajo de la zona de lesión dejan de funcionar, de responder. En el laboratorio estudiamos esos procesos de muerte: cómo se mueren y cómo poder regularlo. Trabajamos con unas moléculas muy pequeñas que se llaman microRNAs que es un primo hermano del ADN. Cuando hay una patología los niveles de estas micromoléculas pasan a estar por encima o por debajo de lo adecuado lo que provoca mayor muerte de esas pequeñas moléculas. Ante este hecho nosotros desde el laboratorio intentamos regular esos niveles para que no se mueran tantas  células e incluso intentar recuperarlas para que vuelvan a ser funcionales.  Sabemos que hay  en el  momento de la lesión una muerte primaria de células y luego una muerte secundaria que es lo que estamos intentando evitar además de recuperar parte de su funcionalidad.

-¿Y por qué saltas tú a las redes sociales y me llega tu noticia a través de Facebook?

Eso es porque consigo una beca de la Junta de Comunidades de CLM junto a la Fundación del Hospital de Parapléjicos de Toledo para la investigación. Yo tenía un contrato de investigación  en el mismo hospital que se acababa y me presento a estas becas posdoctorales que convoca la Junta y al final  soy una de las personas becadas. Es una beca de año y medio y se da a conocer a través del Facebook del departamento en el que trabajo.

-¿Contenta?

Sí, mucho. Ten en cuenta que hablo de una beca de año y medio y vengo de un contrato de cinco meses por lo que muy contenta.

-Pero estos tiempos de contrato me parecen poco para todo un proceso de investigación que ya sabemos que es largo.

Ese es el problema en investigación. No hay el suficiente apoyo para todos los buenos profesionales que hay en España. No hay continuidad y eso hace que la investigación no sea fluida. Para dedicarse a la ciencia en España, la investigación te tiene que apasionar para ponerle tiempo e ilusión en medio de muchas dificultades. No tenemos los medios que pueden llegar a tener otros países y te encuentras muchas barreras.

-Estás becada en un centro privilegiado, el Hospital Nacional de Parapléjicos que todos conocemos y hemos oído hablar de él.  

Se conoce más la parte médica y clínica. Como hospital de referencia de rehabilitación es uno de los mejores pero la parte de investigación, estamos 12 grupos, creo no cuenta con tantos recursos. Nosotros optamos a proyectos de investigación general y básica que salen por parte estatal anualmente y además hay ciertas fundaciones que dan algún dinero para poder investigar pero es muy poco para lo que realmente se necesita. La investigación del hospital saca dinero para poder llevar a cabo sus proyectos de esas convocatorias pero hay mucha competencia y son escasas.

-Sé que eres de las investigadoras que apuestan por la importancia de la divulgación ¿no habéis vivido los científicos de espaldas a ella?

Pues es verdad que en la falta de divulgación hacia la sociedad en general sí que tenemos los científicos nuestra parte de culpa. ¿Cómo nos va a conocer la gente si no nos hacemos llegar a la gente?  Poco a poco se empieza a conocer lo que hacemos. Te dicen –qué trabajo tan importante hacéis-. Vale sí, pero si no tenemos recursos es difícil continuar.

“Los científicos tenemos nuestra parte de culpa en la falta de divulgación de nuestro trabajo hacia la sociedad”

-¿La pandemia os ha obligado a potenciar esa divulgación y a ver su importancia?

Como dices, yo he sido siempre muy activa y consciente de la importancia de divulgar para acercar el trabajo de investigación y de laboratorio. Es importante que la sociedad nos conozca y hacernos parte de ella. Si nos conoce nos apoyará más.  Antes de la pandemia ya existía en el hospital la comisión de divulgación que funciona de manera altruista y hacemos una serie de actividades a lo largo del año. El objetivo es acercarnos a colegios, institutos, universidad o sociedad en general. Que conozcan qué es un científico y qué es lo que hacemos en el centro. Ahora estamos más parados por la pandemia pero buscamos alternativas y esa alternativa pasa por las redes sociales sin duda.

“Es importante que la sociedad nos conozca y hacernos parte de ella. Si nos conoce nos apoyará más”

-El mundo de la investigación es tan sumamente amplio que tú en tu departamento te sentirás como una gota en el mar.

Claro pero habrá que pensar que muchas gotitas hacen un mar. Esto es todo un universo en donde están también las enfermedades raras a las que se dedica muy poquito dinero y por eso no se avanza. Por el contrario,  ahí está el cáncer, una enfermedad de la que conocemos ahora mucho más y hay muchos tratamientos nuevos. Está claro que se apostó hace tiempo por ello porque hay mucha gente afectada y gracias a eso se ha avanzado aunque aún queda por hacer.

-¿El mundo de la investigación médica se mueve por conveniencias?

Hay también mucho altruismo lo que pasa que empresarialmente hablando nos movemos por intereses y esa es la verdad.

-Ahora el COVID-19  ¿es el niño mimado? ¿Os sentís aún más olvidados quienes investigáis en tantas otras enfermedades?

Es una pandemia mundial. Hay un interés sanitario y un interés económico. Es alucinante lo que se ha hecho en poco más de un año en el tema de las vacunas cuando normalmente exige 10, 15 o más años. Se ha hecho un esfuerzo impresionante por parte de los científicos y también económico, sin ese apoyo no se puede llevar a cabo la investigación. En España y mundialmente la mayoría de los esfuerzos en investigación se han ido para el COVID porque es lo que en estos momentos se reclama. Un altísimo porcentaje de las convocatorias para financiar proyectos han sido para  investigaciones COVID. ¿Qué ha pasado? pues que mucha gente se ha diversificado para llevar a cabo también este tipo de proyectos. Y esto es lo que ha pasado en mi unidad donde yo he sido la encargada de desarrollar un proyecto con el que se ha intentado relacionar los microRNAs que nosotros investigamos de la lesión medular y COVID. Esto no deja de ser una excepción y tratamos de aportar nuestro conocimiento. Pero está claro que no podemos olvidar el resto de investigaciones y campos y en nuestro caso estamos en un centro en el que el COVID no es lo prioritario. Tenemos que centrarnos en otras muchas cosas que hay que sacar adelante.

“Es verdad que el COVID es una prioridad pero no podemos olvidar el resto de investigaciones y campos”

-¿Estaba en tus planes de vida la investigación?

Cuando hago Biología no tenía clara la investigación. En la carrera hay dos ramas, la gente que se dedica a plantas y animales y la gente que se dedica a laboratorio y a mí esta me gustaba y fui cogiendo asignaturas que se dirigían a ello. Además, yo siempre he sido una persona, y lo sigo siendo, curiosa y observadora y el gusanillo de querer conocer y saber qué pasa en nuestro cuerpo y células me fue picando. Aposté por ello en su momento y he terminado dedicándome a ello. Lo que es cierto es que tenemos que darnos cuenta que cada uno puede ser lo que quiere ser siempre que tenga cualidades para ello, las trabaje y ponga esfuerzo.

-Ahora mismo tenemos dos posibilidades o que aumente el número de personas que se dedican a la investigación o por el contrario, salgan corriendo viendo las condiciones.

Pues no lo sé ni han aumentado ni qué pasará. Biología es una carrera que estudia mucha gente y de mis compañeros y amigos de la carrera creo que soy la única que se dedica a la investigación. Otras se dedican a la enseñanza y otras trabajan en empresas que facilitan las aplicaciones y herramientas que se necesitan para la investigación empezando por los microscopios. Yo soy licenciada, ahora está grado de bioquímica, biomedicina, biotecnología, biotecnología de los alimentos... Ahora salen más especializados.

-¿Crees que la concienciación en la importancia investigación será duradera?

Ojalá. Espero que sí, que quede un poso y se transforme en el apoyo de la sociedad más allá del apoyo económico. Que sea una exigencia hacia nuestros políticos. Ten en cuenta que vivimos en una sociedad que todo lo quiere ya, aquí y ahora y la ciencia necesita tiempo, va poquito a poquito. La ciencia necesita tiempo y dinero y lo que invirtamos ahora será fruto para mañana y si no lo hacemos tendremos las consecuencias. España no tiene una vacuna entre otras cosas porque otros países ya contaban con un trabajo y unos conocimientos previos desarrollados y además con unas infraestructuras sólidas. Espero que la concienciación que surge en esta pandemia nos dure y hablo de investigación de todo tipo y eso es desarrollo para un país y para su sociedad.

“La ciencia necesita tiempo y dinero y lo que invirtamos ahora será fruto para mañana y si no lo hacemos tendremos las consecuencias”

-¿La investigación es la única manera de salvar vidas?

Salvamos vidas gracias a la investigación, tiene que haber ciencia. Los sanitarios han sido y son  parte esencial en esta pandemia pero antes ha habido una investigación científica para que haya un ecógrafo, un respirador, un microscopio, un fármaco, una vacuna… El primer paso de todos es la investigación para que luego se pueda aplicar en el diagnóstico y la cura. La investigación es la base para salvar vidas. Para curar hay que investigar.

“Para curar hay que investigar”

-¿Cómo ves Criptana?

Vengo con frecuencia. Tengo aquí a mi familia y mis raíces. Veo un pueblo que en todos estos años que llevo fuera se ha desarrollado y crecido muchísimo. Ha evolucionado y la gente se ha abierto, cosa que nos ha permitido no solo valorar lo que hay fuera sino también valorar lo que tenemos aquí. 

 


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