Los altares de culto, encuentro y oración

 Los altares de culto, una alternativa a la Semana Santa en la calle

Laura Figueiredo (1 de abril de 2021).- No hay pasos en la calle, ni cornetas ni tambores, ni estandartes ni nazarenos. No está el Cristo de la Expiración, ni el de la Lanzada ni el de la Columna. No está el Nazareno y las dolorosas no salen esta semana a la calle. Pero todo vuelve a ocurrir.

Las hermandades bien lo saben. Duele no vivir el bullicio, las idas y venidas y los nervios y decisiones de última hora pero es lo que hay y todo obliga a buscar alternativas. Y así surgen los altares de culto, cada una de las hermandades ha trabajado estos días pasados para acercar sus imágenes a la gente e invitar a orar ante ellas.

Los monumentos de Cuaresma se han transformado en altares y los cofrades han puesto todo de su parte para que luzcan bien y sobre todo se conviertan en una invitación al rezo y a la reflexión.

El pasado sábado eran los Verdes, un grupo de la Hermandad del Santísimo Cristo de la Expiración y María Santísima de la Esperanza quienes estaban manos a la obra para colocar su altar en el templo parroquial. Bien temprano estaban todos para empezar a hacer el altar. Candelabros, faroles, flores… todo brilla y todo va ocupando su sitio bajo la opinión de muchos.

Primero el Cristo y a sus pies la Virgen y luego el resto de detalles. Son un buen grupo de cofrades los que allí se encuentran y con los que allí me encuentro. Todos con más ganas que nunca de hacer y aportar. La Semana Santa no se concibe sin actividad frenética.

José María Alberca Sánchez-Manjavacas es el presidente de la hermandad y nos recuerda que la Semana Santa se celebra siempre aunque en esta ocasión y una vez más no se podrá catequizar en la calle, misión de toda hermandad de pasión. Nos explica que “esta vez toca vivirla en el templo con el triduo pascual y lo haremos interiormente”.  Para ello y con el fin de quitar a la gente la espinita de estar dos años sin ver las imágenes que presiden la Semana Santa procesional,  cada una de las hermandades ha colocado su altar en su sede canónica. “Una forma, añade José María, también de facilitar el rezo al que tanto ayuda estar ante la figura del Cristo o de la Virgen”.

Con ello, también se quiere crear un ambiente de encuentro y convivencia dentro siempre de las normas sanitarias. “Es verdad, apunta el presidente de la hermandad, que se nota el desánimo entre los cofrades que ven como una Semana Santa más las cosas no son como eran”. “Al final estos altares son un punto de encuentro personal con Jesús en su pasión y muerte y abren un pequeño espacio para la convivencia entre nosotros, los hermanos cofrades, que se echa mucho de menos”.  En fin, que “siempre hay alternativas y lo bonito es eso, que podamos celebrarlo en hermandad, juntos en unión”

José María nos termina diciendo que “este año hay mucho por lo que pedir no cabe duda pero también muchos motivos para dar gracias y celebrar la vida”.

Al salir del templo me cruzo con los de “San Juan”. Ellos empiezan a montar su altar enfrente de “los verdes” y por supuesto no falta la Dolorosa, el Cristo de la Lanzada y San Juan. Ellos, como casi todos,  es la primera vez que levantan este tipo de altar pero todos llegan con la devoción y la necesidad de acercar sus imágenes a los criptanenses en esta Semana de oración, acompañamiento en la pasión y celebración en la resurrección.

 


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