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Nuestras terrazas, entre luces y sombras

Las terrazas irán incorporándose poco a poco a la vida  

Laura Figueiredo.-Por fin un paso en la desescalada, fase 1 y a tomarse una cervecita entre amigos en las terrazas de nuestro pueblo. Muchos fueron los que esperaban ver las sillas y  mesas llenando la plaza o colocadas en la puerta de sus bares habituales pero han sido pocos los hosteleros que en Campo de Criptana han abierto sus terrazas. Al menos el primer día en el que la alarma sanitaria nos daba un respiro en el largo confinamiento. Habrá que esperar las próximas semanas para ver cómo poco a poco se incorporan a la vida.

Una decisión que no es fácil para nuestros hosteleros que deben antes sopesar los pros y los contras de volver a poner en marcha parte de su negocio (solo las terrazas) y además con unas normas estrictas y exigentes. Alguno lo resumía así de claro “abrimos un 50% de las terrazas con un 100% prácticamente del gasto” y eso hay que mirarlo mucho. Ello no quita que en el sector haya ganas y muchas de volver al trabajo, de abrir los bares y empezar tras más de dos meses cerrados a cal y canto en la mayoría de los casos. Cero ingresos y más de uno y dos gastos de esos fijos que siguen pasando por el banco con coronavirus o sin coronavirus.

"Un poco de luz al final del túnel"

 

Santi Escribano, secretario de la Asociación de Hosteleros de Campo de Criptana, habla de prudencia en los primeros días de una fase que supone “un poco de luz al final del túnel”. Una prudencia que agradece a los profesionales de la localidad porque “hay que velar más por la seguridad que por la necesidad”. “Hemos estado mucho tiempo cerrados, añade el conocido hostelero, y hemos tenido tiempo para pensar y darnos cuenta que la salud es lo primero”.

En esa necesidad de tener que ir saliendo poco a poco del confinamiento Santi Escribano recuerda cómo precisamente los bares son un punto de socialización y cómo esa relación es ahora más necesaria y apreciada que nunca. Pero también recuerda que las cosas no serán igual que antes en mucho tiempo y que tanto el hostelero como la clientela deben conocer las normas y respetarlas.

La asociación durante todo este tiempo ha hecho una labor informativa intensa y más cuando las normas se han ido cambiando de un día para otro y han circulado por las redes informaciones falsas que lo único que han creado es confusión. Ante ello, la asociación ha ido intentando aclarar noticias y decretos a través de una información que ha tenido al grupo de whatsapp muy activo. Además, se ha trabajado en los medios y métodos de desinfección más eficaces así como en el tema legal y laboral.

 

                                           Solo les faltaba el café

 En cualquier caso,  Santi Escribano sabe que la hostelería está preparada y conoce las nuevas reglas en el proceso de apertura de terrazas y de trato con la clientela. Desinfección de sillas y mesas cada turno y fuera elementos comunes como son servilleteros y cartas de menús. Unas normas que el secretario de la asociación confía en que la gente respete y entienda. En este sentido, Santi Escribano pide prudencia y coherencia a todos los que se acerquen a disfrutar en una terraza y sobre todo que escuchen al profesional que es quien mejor sabe lo que hay que hacer en cada momento. Las prisas no son buenas y menos cuando hay que dar tiempo para la limpieza; hay que entender la situación y tener paciencia. Los hosteleros temen que cualquier pequeño detalle en las terrazas provoque malos entendidos y sanciones.

“Confiamos en Criptana y en los criptanenses”

La situación es complicada para un sector que ha visto cerrados sus locales en la época de mayor caja de todo el año, la Semana Santa.  Estamos hablando de pérdidas, desde el 14 de marzo al 17 de abril, en algunos casos de 50.000 euros brutos o más, lo que supone un porcentaje muy importante en los ingresos anuales. Por ello, los hosteleros saben y quieren ponerse en marcha, cada uno analizará su situación y decidirá siempre, con la prudencia sanitaria por delante, si en estas semanas saca o no saca sillas y mesas o si espera a la fase 2 para poder abrir también el interior de su negocio. Eso sí, habrá que hacerlo al 50% en el caso de las terrazas y al 40% en el interior si no cambian las reglas del juego.

A ello hay que añadir el tema del personal contratado que tras la solicitud de cese de actividad han pasado en la gran mayoría a estar bajo un ERTE. Una situación laboral que el hostelero también debe tener muy en cuenta a la hora de hacer sus cuentas o calcular el personal necesario según vayamos desescalando. En este aspecto, Santi lamenta que todavía hay personas en el colectivo que no han cobrado su ERTE.

Una asociación más fuerte

Durante estas semanas lo que también es verdad es que la Asociación de Hostelería criptanense, presidida por Jerónimo Olivares Olivare, ha unido fuerzas y ha pasado a reunir a casi al cien por cien del sector. De hecho, una vez que se decidió anular la tasa de socio se pasó de 17 a 40 miembros. Algo que según Santi Escribano ha unido y dado fuerza al sector. En total se calcula que son unas 250 familias las que viven directamente de la hostelería en Campo de Criptana.

La asociación ha mantenido un encuentro con el Ayuntamiento recientemente con el fin de abordar una serie de peticiones que faciliten y alivien la situación del sector. Confían en contar con el apoyo municipal a la hora de afrontar la crisis derivada de la alarma sanitaria y del cese de actividad. 

En esta nueva forma de vivir, Santi Escribano nos habla también de la necesidad de adaptar el bar de toda la vida a las circunstancias. Igual que la hostelería se dispone a abrir sus puertas a lo largo de las próximas semanas, la gente también irá poco a poco perdiendo el miedo a salir y relacionarse con prudencia. Gente que, entiende el secretario de los hosteleros, en muchas ocasiones preferirá reunirse en las casas, en el patio de una vivienda o en un cocero en medio del campo. Una situación que invita a la hostelería a reinventarse y abrir sus cocinas a un “servicio a domicilio” o a un “llevar a casa” algo que también puede incluir en el menú aperitivos y tapas. Un servicio que, durante todas las pasadas semanas, ha mantenido a medio fuego algunas cocinas como la del Atila, Dique`s y Pizza Doam.  

En cuanto a los precios Santi Escribano nos habla de mantener los que ya había e incluso más de un bar o restaurante sumará una oferta standard para ser más competitivo.

El primer día hubo quienes abrieron aunque de manera muy discreta. Pedro del “Melocomotodo” del parque me comentaba, tras la primera tarde abierta su terraza con 8 mesas, su alegría por abrir, reiniciar la actividad y ver la buena respuesta de la gente. “La gente, decía, quiere y necesita socializar y si es en una terraza y con una cerveza, vinito o tapa por medio mejor que mejor”. A él se unían el lunes el Dique´s, Pizza Doam y Encuentro en el antiguo Evita.

                                                                 Pedro satisfecho al final de su primer día de terraza en tiempos de alarma y confinamiento

En los próximos días las terrazas irán dando a nuestro pueblo una imagen de más vida aunque sea con mascarilla en  boca y desinfectante en mano ¡Por cierto! ¿Lo de ponerse mascarilla será obligatorio para tomarse una cerveza o un vinito? Lo veo complicado.  

 

 

 

 


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