Juan José Jiménez Piqueras, jefe de policía local
“En los pueblos siempre eres policía, con o sin uniforme"
Laura Figueiredo (2 de junio de 2017).-24 años en el cuerpo y 20 de jefe de policía por oposición interna. Tiempo suficiente para seguir comprobando que hay cosas que no cambian y otras que cambian y mucho. Es Juan José Jiménez Piqueras, el primer jefe de policía local forastero en Campo de Criptana.
Seguimos viendo a la policía local como sancionadores más que como una ayuda en un pueblo donde la convivencia cada vez es mejor y donde los accidentes de tráfico han disminuido y mucho. Igual ha pasado con los casos de violencia de género que han descendido. Nuestro policía no es partidario de los grandes titulares porque está convencido de que detrás hay un efecto llamada. Por experiencia sabe que la norma no tiene nada que hacer ante la fuerza de la costumbre y la tradición.
Juan José Jiménez nos explica esas otras labores que realiza la policía y que se desconocen. Lamenta que haya gente que piense que la policía no hace nada y les recuerda que están las 24 horas del día los 365 días al año con una labor en la sombra que no se ve pero que resulta imprescindible para que salga adelante nuestra feria y la Semana Santa así como los numerosos eventos deportivos y culturales de los fines de semana.
Mientras hay cosas que no cambian hay otras que han cambiado y mucho. Lamenta la falta de respeto a la autoridad o los casos en los que los padres ponen por delante de todo a sus hijos hagan lo que hagan. Deja claro que el problema del consumo de alcohol entre menores no es culpa de la policía y sí de una sociedad donde todo se ha complicado y mucho.
Para nuestro jefe de policía el ser jefe no es fácil y más cuando se vive en el mismo pueblo donde se ejerce. Juan José Jiménez llegó a la policía local como una salida profesional pero pronto descubrió una vocación que se basa en poder ayudar a los ciudadanos como un servicio público que es.
-Esto de ser policía local se llega por vocación, por una salida laboral… ¿Cómo llegas tú?
Yo llego por necesidades laborales. Yo nunca me lo había planteado. Estudié magisterio y estuve trabajando en Manzanares por un tiempo. Cuando estoy en el paro un conocido me animó a presentarme a la convocatoria y eso hice. Me preparé el temario, las pruebas físicas… me presenté y aprobé. Pasados los años sí que nace la vocación y sí, me gusta mi trabajo.
-¿Por qué llega a gustar?
Porque es una implicación con el ciudadano, es un servicio público, servimos al ciudadano y estás para lo que necesite. Es una profesión con sus cosas malas y buenas pero sobre todo es satisfactoria cuando ayudas a la gente. Estamos para eso más que para otra cosa y así lo concibo yo y es por eso por lo que me llena mi trabajo. Aunque la gente no lo ve así.
“Es una profesión con sus cosas malas y buenas pero sobre todo es satisfactoria cuando ayudas a la gente”
-¿No os vemos como un servicio de ayuda y apoyo?
Algunas veces sí, cuando la gente te ve y ve que solucionas el problema, claro que lo agradecen y te identifican como un cuerpo de servicio al ciudadano. Al principio siempre te ven en plan represor y que solo estás para multar. Es un enfoque general y es un mal enfoque porque el policía no denuncia, lo que hacemos es hacer ver que lo has hecho mal. Físicamente quien rellena la papeleta es el policía pero el acto de aparcar mal lo ha hecho el ciudadano. Todos sabemos cuando hacemos algo mal, lo que pasa es que jugamos a la lotería y luego queremos eludir responsabilidades diciendo -que si la policía; que si el vecino; que si la señal…- No queremos aceptar nuestra culpa o parte de culpa.
-¿Cuándo nos damos cuenta de que estáis para otras cosas?
Cuando hay un problema de convivencia; cuando tienen que llamar a cualquier hora del día; cuando hay un requerimiento a nivel informativo; una persona que se ha caído… Entonces se dan cuenta que cualquier día y a cualquier hora se atiende al ciudadano.
¿Para qué más estáis?
Para todo, desde gente mayor sola en casa que se cae; información genérica; problemas de convivencia entre vecinos; desconocimiento de cómo actuar ante situaciones; problemas de ruidos; ordenanzas municipales; tráfico… en fin para todo porque cuando la gente duda de a quién llamar o recurrir empiezan por nosotros, por la policía local.
-¿Para qué os llaman principalmente?
Por problemas de tráfico y luego de convivencia entre vecinos. Es un coche en un vado, en la portada… Llaman y es fácil oír: -que hay un coche aparcado en mi portada, en mi vado-. Aquí tenemos muy asociado que no hablamos de la acera de todos sino de “mi acera”. Tienes que tratar de razonar que esa calle o trozo de acera es de todos. Esto no pasa en la ciudad.
-Pero en las ciudades pasan otras muchas cosas como son los problemas de tráfico y atascos.
Claro, aquí no suele haber problema de circulación exceptuando entradas y salidas en colegios como el de las monjas o en el instituto. El tráfico suele ser fluido.
-¿Sabemos convivir los criptanenses?
Pues hay de todo. Todos tenemos derechos y deberes y es muy difícil hacer ver que uno puede llevar razón pero que el vecino también. Ahí está lo complicado, hay que tener un poco de mano izquierda y sentido común. Pero se convive que no es poco y cada vez mejor.
-Los problemas de convivencia incluyen de manera muy especial los ruidos.
Principalmente. Vivir al lado de una actividad comercial, de un bar… es complicado al menos hasta cierto punto. Hay una normativa de medio ambiente que establece los decibelios permitidos y los horarios.
-Así que cuando no funciona el sentido común se recurre a las ordenanzas.
A la legalidad y a la denuncia.
-¿Os encontráis con casos de malos tratos?
Los hay, hay malos tratos. Se quedan en el ámbito de conocimiento nuestro. No soy para nada partidario de darlos a conocer a nivel de información tanto en Criptana como a nivel general y eso es una opinión mía. Hay que actuar cuando te llaman y hay que seguir un protocolo de actuación. En Campo de Criptana han descendido mucho, hay muy pocos casos de vigilancia leve y nunca hablamos de casos extremos. Antes había más, incluso algunos con vigilancia 24 horas. Eso gracias a Dios ha pasado.
-Así que eres de los que creen en el efecto llamada con la publicación de casos de malos tratos.
Sí, hay que solucionar el problema, hay que poner medios también pero todo ello en el ámbito que corresponde, en el entorno más cerrado. Es mi opinión, veo mucho efecto llamada.
“Veo mucho efecto llamada con la publicación de casos de malos tratos”
-Hablamos del policía local pero ser jefe ¿Es difícil?
Sí, es mucho más complicado y siempre se habla de la soledad de la jefatura y más en estas poblaciones donde no hay mandos intermedios. El jefe por un lado tiene que estar con los policías y con los ciudadanos y conjugar a ambos y luego estar ante superiores que en este caso es el alcalde como jefe supremo y los concejales. Es un tema y ámbito político. Tienes que aunar todas estas personas y luego además la justicia porque dependemos también de los jueces que es una parte importante.
-¿Qué tal os lleváis con los jueces?
Aquí bien, con los juzgados de Alcázar el trabajo está muy coordinado y siempre hay buena relación. Es una parte muy importante y siempre lo digo porque un alcalde te puede abrir un expediente y quitar el sueldo pero un juez me puede meter en la cárcel si hago algo mal.
-Hay tareas que se nos escapan al ciudadano de a pie.
Está el control de órdenes judiciales, requerimiento de personas en búsqueda, averiguación de domicilios, confección de atestados, asistencia a juicio, toma de denuncias… Cualquier tipo de denuncia tenemos la obligación de tomarla y llevarla al juzgado. Está el tema de la vigilancia y seguridad ciudadana con patrulla en la calle y atención telefónica las 24 horas del día los 365 días del año. Dos coches y dos motos. Servicio de calle.
-Y seguro que dirás que hacen falta más policías en la plantilla.
Has acertado, deberíamos estar más por el volumen de trabajo que tenemos. Otros te dirán que estamos de más, hay opiniones para todo. Lo cierto es que hay tres plazas vacantes, la plantilla en teoría debería ser de 20 y estamos 17 y es como se contempla en la Relación de Puestos de Trabajo.
-Pues hay gente que dice que no hacéis nada.
¡Pues claro! Eso es porque por suerte esas personas no han necesitado a la policía local. Si nos requieren, saben que estamos y eso es una seguridad para empezar. Si no nos necesitan es porque la cosa funciona y eso no es mala señal. Hay que tener en cuenta que hay mucho trabajo en la sombra que es imprescindible para organizar una feria o una Semana Santa sin olvidar la cantidad de eventos culturales y deportivos que hay muchos fines de semana. Este trabajo no se valora.
“Hay mucho trabajo en la sombra que es imprescindible y no se sabe valorar”
-Y cuando el trabajo se sale de la rutina con casos excepcionales. ¿Qué pasa profesional y personalmente?
Profesionalmente actuamos con inmediatez. De hecho somos el primer contacto y los primeros en personarnos en el lugar. Entonces se acordona y asegura la zona y se da el siguiente paso. Derivamos el caso a las instancias superiores y con competencias.
A nivel personal te diré que en el último caso la imagen no se me va de la cabeza. Fui el primero en entrar en la vivienda junto al policía judicial, el flash de esa escena no se me marcha de mi mente y retina. Somos personas.
“El flash de esa escena no se me marcha de mi mente y retina”
-¿Os sentís respetados como autoridad?
Ha cambiado mucho la cosa y no solo con la policía. Antes había un respeto y una educación como base de toda convivencia y eso noto que se ha perdido y mucho. Ahora todo el mundo discute todo. Mira, llamas la atención a un menor y falta tiempo para que el padre venga a pedirte explicaciones. Y eso era impensable y no hace tanto. Entonces era el padre el que decía al hijo -algo habrás hecho-. Ahora es al revés, el niño está por encima de todo.
-Pocos pasan la noche en el calabozo.
Pues es que ya no hay calabozo y desde hace mucho. Era un problema tener un calabozo sin tener medios para custodiar. Mucha responsabilidad para pocos medios. Pero creo que a más de uno le vendría bien pasar una noche en el calabozo. Ahora todo lo dispone el juez.
-Y con los menores ¿qué pasa?
Es un tema complicado. Estamos ante niños sobreprotegidos en la familia y hablo de las familias con las que nosotros tratamos que son las que sus hijos han hecho algo. El trato que yo tengo con menores y padres es porque hay un requerimiento para decirles que algo está fallando. Y es aquí donde se nota que se ha perdido el respeto. Informamos a los padres cuando son cosas que no son graves y con el chico delante y es el padre quien cuestiona al policía. Y claro para el chico ¡viva la Pepa! Los padres no responden y fácilmente te los vas a volver a encontrar.
“Ahora es el padre quien cuestiona al policía”
-Pero Criptana es una ciudad tranquila al menos eso parece.
Hablamos de un grupo de chicos y pandillas localizadas y que siempre son los mismos o casos puntuales. Criptana es una ciudad tranquila y de buena convivencia.
-¿Qué hacemos con el consumo de alcohol en menores?
Muy complicado. Aquí se ha llegado a denunciar a locales por venta de alcohol a menores pero hoy en día se las saben todas. El mayor se la pasa al menor. La zona del botellón está controlada.
-¿Controlada cuando están bebiendo menores? Controlada será porque no molestan y la basura se queda ahí.
Mira el coma etílico parece que es culpa de la policía y también que el menor beba. Pues no, nosotros no podemos controlar lo que desde las propias familias no se controla o no se puede controlar. Llega un día de la Virgen y los padres saben que los chavales beben y ¿eso es culpa nuestra?, ¿somos nosotros los que debemos coger a cada menor y llevarlo a su casa o son los padres quienes deben hacerlo? No puedo pretender que si yo no controlo o no puedo controlar a mi hija o hijo la policía controle a todos los menores del pueblo. Sé que al final es un todo que se complica y en el que parece que nadie en su ámbito puede hacer más de lo que hace. Es más fácil pensar y decir que la policía no hace nada. La culpa es siempre en parte de todos y cada uno debe asumir su responsabilidad. Lejos de echarnos las culpas hay que aunar fuerzas y buscar soluciones en una sociedad complicada.
“Lejos de echarnos las culpas hay que aunar fuerzas y buscar soluciones en una sociedad complicada”
-¿Cómo se lleva el ser policía y jefe en el pueblo en el que vives?
Yo no soy de aquí. Fui el primer policía local forastero. Soy de Villamanrique, Ciudad Real, pero ya con los años que llevo en Criptana soy como de aquí. Respondiendo a tu pregunta, te digo que tienes que aprender a convivir con ello porque al final eres policía las 24 horas. Yo voy sin uniforme pero la gente me para y me pregunta. Eres policía con uniforme y sin uniforme. Hay gente que me está esperando con ese –ahora que le veo a usted…- . Y hay que darle explicaciones como si estuvieras en la comisaría.
-¿Solo funcionamos bajo multa o sanción?
La mayoría sí. Los palos al bolsillo son los que duelen. Y no debería ser así.
-Así que podéis quitar puntos.
Sí, las competencias íntegras de tráfico en la población las tiene el Ayuntamiento así que te podemos quitar puntos. Vados, aceras… De todas formas es muy difícil conjugar el tráfico con la sanción en pueblos pequeños. Una denuncia por vado o aparcar sobre la acera son 200 euros y eso lo dice la ley, no el Ayuntamiento. Y claro se te pone difícil sabiendo la situación de muchos. La primera vez se queda en una advertencia, otra cosa es que sea reincidente y el típico que le da igual. Esto en una ciudad no pasa. Y es que son 200 euros el mínimo por eso primero tratas de aplicar el sentido común. Si aplicáramos a raja tabla la ordenanza de tráfico nos faltarían boletines. Si hay que aplicar la ley al cien por cien estaríamos todo el día multando. Además, hay que tener en cuenta los usos y costumbres del pueblo.
“Si aplicáramos a raja tabla la ordenanza de tráfico nos faltarían boletines”
-¿Cómo? ¿La ley se adapta a según las tradiciones?
Ahí tienes al del pan, el lechero, las procesiones y sus recorridos intocables… hay una norma no escrita que tienes que tener en cuenta. No puedes ir en contra de las costumbres así que o te adaptas o te comen. En los pueblos esas costumbres tienen mucho peso. No puedes luchar contra las madres que tienen que dejar al chico con el coche en frente de la puerta y darle un beso. No puedes y no es solo aquí. Nosotros aportamos soluciones pero la decisión no es nuestra.
"La tradición y la costumbre pesan más que la norma escrita"
-¿Accidentes de tráfico?
Han descendido mucho. Llegamos a tener 100 en un año y hemos bajado a poco más de 20. Ha bajado muchísimo porque la gente se conciencia y se van metiendo mejoras. En los puntos negros se han dado soluciones. Donde hemos detectado problemas hemos puesto soluciones.