Fátima es de Marruecos y musulmana. Lleva 8 años entre nosotros
“En Campo de Criptana nos sentimos muy bien”
Laura Figueiredo (4-12-2015).- Fátima es su nombre ficticio. Ella es de Marruecos y es una de las muchas personas marroquís empadronadas en Campo de Criptana. Es una mujer abierta, simpática y diferente al resto de mujeres compatriotas que conozco. Diferente, pero no lo suficiente como para dar la cara abiertamente en la entrevista –porque no quiero que hablen de mí- Esta es su explicación y yo la respeto y más cuando no es fácil encontrar a alguien dispuesto a opinar abiertamente dentro de su comunidad.
Fátima es una mujer ante todo optimista, habla con toda sinceridad e insiste en que ella habla por ella solamente, no es portavoz de nadie. Lleva su pañuelo y viste como la mayoría de las mujeres marroquís que vemos en Criptana. Piernas y brazos tapados con faldas o chilabas y en la mayoría de las ocasiones con pantalones. Es musulmana y como tal sigue los preceptos del Corán: oración, caridad, Ramadán…y las costumbres de su cultura. Está casada y asegura que su marido tuvo que espabilar mucho en las tareas de la casa en los tres años que estuvo aquí solo hasta que el resto de la familia pudo venir. Tiene cuatro hijos. Los mayores han estudiado un grado medio de Formación Profesional y los otros dos cursan la ESO en el instituto.
Ella ha trabajado en algún plan de empleo como barrendera y jardinera y tiene estudios básicos hechos en Marruecos y conocimientos de francés. Está muy contenta en Campo de Criptana donde se ha sentido muy bien acogida y tratada siempre. Le gusta hablar con españolas y participa en algunos cursos ofertados desde el Centro de la Mujer. De elegir algún oficio le gustaría ser mecánica de coches.
Ella sigue sin trabajo y su marido encuentra algunos trabajillos en el campo. A pesar de ello no quieren volver a Marruecos a vivir porque tanto ellos como los hijos están acostumbrados a estar aquí y sobre todo porque viven mejor.
Ella es categórica, el Corán es bueno, no habla de matar, es amar y ayudar. Afirma que -esos de la yihad son unos locos-. Y quiere que se diga claro y alto.
En fin, que la entrevista se desarrolla sin mayor pretensión que la de charlar con una mujer, inmigrante, de Marruecos, musulmana y que vino buscando una vida mejor y que pese a las dificultades ve cómo sus hijos han enraizado ya aquí y no piensa en volver. Una conversación con alguien que se siente vecina de Campo de Criptana y que está muy agradecida a los criptanenses. Confío en que así lo entiendan también los lectores de “a la vuelta de la esquina”. Fátima se defiende en español aunque en la entrevista, como es lógico, tiene dificultades que trato de corregir ligeramente.
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-¿Cómo te sientes ante lo que está ocurriendo en nombre de Alá? Muy, muy, muy mal. La gente que hace eso está loca. Matan a gente que no hace nada mal. ¡Madre mía eso es un horror!. Nosotros no queremos eso. Los musulmanes no somos así, ellos no son musulmanes. No sé por qué hablan de Alá y matan a la gente. El Corán no dice eso, es gente que ensucia el Corán. Puedes leer el libro sagrado nuestro y entender lo que dice. Todas las religiones se deben respetar.
-¿Temes que se piense que todos los musulmanes sois iguales? Es como si crees que todas las mujeres españolas van a luchar porque han detenido a una que iba a Siria. Nosotros no queremos esa guerra. Hay personas de asociaciones musulmanas que han salido y dicho que no queremos eso y puesto velas. Me gustaría salir a la plaza y decir con la tele: Yihad no tiene nada que ver con el Corán, con la religión musulmana. -¿Por qué no lo haces? Porque no voy sola. -Ves, eres diferente. Tú hablas otros no No sé por qué, es mejor hablar y explicar. -¿Qué os pide el Corán? Todos los días rezamos cinco veces y nos pide no robar, dar limosna, pedir perdón a Dios… -Dejamos el Corán. ¿Estás contenta en Campo de Criptana? Mucho, muy contenta. Nos sentimos bien mi familia y yo. Nunca problemas con gente. Se vive tranquilo, calma, seguridad, no hay miedo. Te sientes bien aquí.
-¿Cuántos años llevas en España? Yo llevo 8 años y mi marido vino unos años antes con trabajo en la construcción. Yo llegué con la familia. Y todo bien. Niños a estudiar. Ahora en el instituto y los mayores en Juan Bosco en Alcázar. -¿Tenéis trabajo alguno en casa? No. Yo trabajé en el Ayuntamiento en un plan de empleo y mi hijo también. Mi marido terminó hace un tiempo en la construcción y ahora algunas cosas en el campo. -¿Cómo vivís? Tenemos ayuda de 426 euros y también de familia en otros sitios y países y amigos. Además nos ayuda Servicios Sociales y Cáritas. Los estudios de los niños son gratis y los mayores beca. -¿No habéis pensado en volver a vivir Marruecos? No, ellos estudian aquí y están acostumbrados a estar aquí. Tienen buenos amigos y profesores, les gusta español. Vivimos mejor aquí y estamos acostumbrados a estar aquí. Claro que me gusta ir a ver mi familia. Estuve este verano que fui con mi hermano. Antes no había ido por tres años. No pude ir a entierro de mi padre. Es triste. -¿Os conocéis la comunidad marroquí en Criptana? Sí, nos conocemos casi todos pero aquí. Venimos de muchos sitios de Marruecos. -¿Crees que conocemos vuestra cultura? No lo sé. Si no lo sabéis por qué no preguntáis. Yo no tengo problema en tomar un té y hablar y contar. Nadie en mi familia va a decir no entres a mi casa. Sí pero yo no veo que nos mezclemos más allá de las puertas de los colegios Pues yo no tengo problema. He hecho cursos como de cocina, jardinería, carpintería, bolillos, informática básica. Tengo los títulos. Voy a la biblioteca… -¿Tú participas en las actividades y actos de Campo de Criptana? Sí claro. Me gusta mucho la Semana Santa y veo cuando sale por la calle Santa Ana y cuando vuelve por la Virgen.
-Celebráis mucho las pedidas. ¿En vuestra cultura se siguen concertando los matrimonios? ¿Ves un matrimonio entre un hijo tuyo y una española? Mira mi hermano vive en Francia y está casado con una francesa hace 35 años y otro también casado con otra francesa. Aquí en Criptana hay algunos matrimonios de mujeres de Marruecos con hombres de aquí. Si mi hijo se quiere casar con una española no puedo decir que no y le dejo casar. ¿Por qué no?. Hay chicas españolas muy buenas, de buen corazón y guapas. A mí me gusta una mujer que le quiera y es lo mismo de España que de Marruecos. Nuestra cultura celebra la pedida mucho y tenemos una costumbre grande y seguimos celebrando también aquí pero los padres no dicen con quién debes casar. La pedida es un permiso para comenzar a ser novios. En mi familia la hacemos pero otras no hacen esto. Todo va cambiando mucho. -¿Todos piensan como tú? Hay mujeres que sí. Hay mujeres que no tienen formación y no tienen cultura en Marruecos como las mayores y es más difícil. Las que van a colegio y más jóvenes mejor. -¿Mandan mucho los hombres? Los hombres que llevan mucho tiempo aquí cambian. Mi marido estuvo unos años solo sin familia trabajando y él tenía que hacer muchas cosas y hace. Ahora los jóvenes van al colegio. -Pues yo veo a algunas que van unos pasos detrás del marido Yo no, voy con mi marido. Pienso que eso está mal. A lo mejor ellos andan más deprisa. -Tampoco os veo en la calle grupos de hombres y mujeres juntos No sé, nadie lo prohíbe pero suele ser así. Tal vez los maridos un poco de celos -Los años que llevas en España ¿has cambiado? Yo hago lo mismo aquí que en Marruecos. Visto igual, rezo igual y sigo celebrando nuestras fiestas. -Recomiéndanos una comida típica de Marruecos Si yo te invito a casa te daré cordero con ciruelas y almendras, ensalada y para beber limonada. Después fruta y una tarta de flan. Nosotros siempre recibimos con un té. Pero también hago comida de aquí pero sin cerdo. Cocino tortilla de patata, paella, garbanzos, lentejas. La comida da amigos y aquí gusta el cuscus y el pan que hacemos y mucho las galletas. |