Dos banderas para dos nuevos sacerdotes de bandera

Alegría y gratitud en la comunidad parroquial de Campo de Criptana

 Laura Figueiredo (6 de octubre 2021).- Desde el pasado viernes la comunidad parroquial de Campo de Criptana vive unos días de fiesta y alegría. El pasado sábado, 2 de octubre, fueron ordenados sacerdotes dos jóvenes criptanenses, Francisco José García-Casarrubios Poveda y Abel Fuentes Pintado tras una larga formación en el seminario ciudadrrealeño.

Todo comenzaba el viernes por la noche cuando un grupo de amigos de los nuevos sacerdotes colocaba en lo alto de la torre de la Parroquia de la Asunción de Nuestra Señora dos banderas. Una de ellas luce el escudo del Sagrado Corazón y en la otra se pueden ver las siluetas del Cristo de Villajos y de la Virgen de Criptana, patronos de Campo de Criptana.

La colocación de las banderas es parte de la tradición como signo de alegría y agradecimiento por contar con dos nuevos sacerdotes

Signo de alegría y fiesta

La colocación de una bandera en la torre de la iglesia cuando se ordena un sacerdote es parte de la tradición eclesial. En principio, la tradición habla de una bandera blanca aunque en este caso se han decorado con el escudo del Sagrado Corazón y de los patronos de la localidad manchega. A ellos se encomendaron Abel y José Francisco (Pove) respectivamente cuando hace ya ocho años comenzaron su andadura en el seminario y a ellos han invocado para que guiaran sus pasos en el largo camino hacia el sacerdocio.

Además, las banderas son ante todo un signo de alegría tanto de los nuevos ordenados como de la comunidad parroquial en general así como de agradecimiento por contar con dos nuevos sacerdotes en la Iglesia. Pocas veces, y menos en las últimas décadas, habrá coincidido la ordenación de dos jóvenes del mismo pueblo en el mismo día. Pove y Abel han desarrollado su formación juntos, entraron en el seminario a la vez, salen a la vez y tienen un mismo primer destino en la diócesis de Ciudad Real, la zona de los Montes.

Las banderas se colocan orientadas hacia la vivienda de los ordenados. En este caso al coincidir ambas casas en la misma zona se decidía echar a suertes la orientación de tal manera que finalmente la bandera del Sagrado Corazón mira hacia los Pitufos donde tiene Abel su casa y la de Pove queda orientada hacia el Ayuntamiento, cabe pensar que en representación de todo Campo de Criptana. Allí quedaron bien ancladas las insignias en medio del campanario y allí permanecerán hasta que con el paso del tiempo su deterioro obligue a retirarlas a no ser que antes tengamos en la comunidad parroquial la alegría de asistir a una nueva ordenación sacerdotal. En ese camino está Alberto Arteaga, salesiano y criptanense en periodo aún de formación.

Las banderas permanecerán en el campanario de la iglesia hasta que con el paso del tiempo su deterioro obligue a retirarla si antes no hay un nuevo sacerdote

Hay que recordar que durante años y hasta no hace mucho estuvo colgada en la torre una bandera blanca como signo del sacerdocio del también criptanense Manuel Ángel Parreño; iniciaba su vida sacerdotal en 2015.

Tras la ordenación el sábado en la Catedral de Ciudad Real, este lunes y martes Pove y Abel han celebrado su primera misa y lo han hecho en medio de la comunidad parroquial que les ha visto crecer, les ha acompañado y ahora les felicita y se alegra con ellos. Enhorabuena, Pove y Abel y como dirían nuestros mayores “id con Dios” y yo añado – y con la alegría del Evangelio-. El camino es largo y son muchas las necesidades dentro y fuera de la Iglesia.

 


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