Cristo de Villajos 2020, otra manera de vivir la festividad del patrón criptanense

La Junta Directiva confía en que la devoción y los sentimientos hacia el patrón estarán igual o más presentes que nunca

El Cristo de Villajos recibirá en su ermita la visita de sus fieles a lo largo de todo el mes de agosto

Laura Figueiredo (30 de julio 2020).- La Junta Directiva del Cristo de Villajos lo tiene claro, “la situación es la que es y es la que nos toca vivir”. Una realidad, la pandemia Covid-19, que ha obligado a tomar una decisión difícil. Este año en las fiestas en honor al Cristo de Villajos quedan suspendidas la Traída en el Jueves del Cristo, la procesión de la víspera del día grande, el 23 de agosto y la Llevada de nuevo a la ermita.

Por el contrario, lo que queda abierto de par en par son las puertas del santuario al que el Cristo invita a todo aquel que quiera acercarse y dedicar un tiempo de visita al patrón de  Campo de Criptana. Será a lo largo de todo el mes de agosto, desde el 6 hasta la celebración de la Octava, 5  de  septiembre. Una fecha, esta última, que tendrá una celebración especial como  también especial será el altar que se prepare en el santuario el Jueves del Cristo. En cuanto a los actos litúrgicos se mantienen adaptándolos a la normativa vigente en prevención de la Covid-19. Presidiendo las eucaristías y novena estará en el altar parroquial la nueva bandera de la Hermandad bordada por Alfombras Peña y que representa en el centro el rostro del Cristo de Villajos. Toda una obra de arte.

La pandemia no ha impedido sin embargo a la Hermandad cumplir con una de las tradiciones, la publicación del programa de actos que recoge la actividad de todo el año. Un programa sencillo pero muy especial “porque hay muchas cosas que contar y hay que contarlas” nos dice el presidente de la Junta Directiva, José Alberto Cruz Martín-Serrano. Se empezará a repartir la segunda semana de agosto.

Además, la Junta Directiva ha hecho público un comunicado en el que informa sobre las decisiones tomadas y en el que hace especial hincapié en la oportunidad que la situación nos brinda para la transformación. Por una parte, está el hecho de tener que transformar la propia manera de celebrar la festividad del patrón y por otra la transformación que en cada uno de nosotros, en lo personal y espiritual, pueda provocar los tiempos de incertidumbre que estamos viviendo.

“La situación nos brinda una oportunidad para la transformación”

El peregrinaje en pleno mes de agosto quiere ser una invitación a la oración y al recogimiento. A la cercanía con el Cristo que este año queda “confinado”  en su casa pero con la venia de poder recibir la visita de sus fieles. José Alberto Cruz nos habla de ver en las circunstancias una oportunidad para  transformar la devoción que expresamos en la traída y llevada y en la procesión en una manifestación silenciosa y recogida de fe. “Transformar, añade, lo que antes era para lo que tiene que ser ahora. Empezaremos la fiesta allí y con mascarilla y con la visita callada, en silencio, lejos del bullicio multitudinario”. El presidente de la Hermandad del Cristo está seguro que lo que estamos viviendo en medio de la pandemia “nos invita a dedicarle más tiempo”. La Junta tiene claro que la devoción es la misma y si cabe aún mayor con independencia de que haya procesión o no.

“Empezaremos la fiesta allí, en el santuario, y con mascarilla y con la visita callada, en silencio, lejos del bullicio multitudinario”.

Todo un peregrinar ante la imagen del Cristo en su santuario en el que no faltará tampoco la alegría “que nos da fe en nuestro patrón”. Sin olvidar, como nos recuerda José Alberto Cruz, la esperanza en volver a encontrarnos con los seres queridos que se han marchado en los últimos meses.

“Este año no faltará la alegría que nos da la fe en el Cristo de Villajos”

Este año son muchas las peticiones que los criptanenses llevarán hasta la ermita pero hay una que no faltará en ninguna de las oraciones, la protección del Cristo de Villajos que ahora se necesita más que nunca además de paciencia y confianza en que la pandemia llegué pronto a su final. ”Esto pasará, dice el presidente, y será entonces el momento de celebrar y dar gracias a nuestros patrones”.

Un reto complicado

José Alberto Cruz nos explica que desde el principio estuvo en el ánimo de la Hermandad poder traer al Cristo hasta la parroquia de Criptana pero pasados los días y las semanas había que tomar una decisión desde la responsabilidad y cumpliendo las normas vigentes. Es entonces cuando se decide por unanimidad suspender las procesiones y abrir el santuario.

Una decisión que para la Junta ha sido complicada “porque todo es cambiante y vivimos al día”. Pero sobre todo la decisión ha sido dolorosa y más por los motivos que obligan a cambiar hasta la forma de vivir las tradiciones.

Sin bodas y sin campamentos

Son 17 las bodas que se han suspendido y que estaban previstas celebrar este año en el Cristo y son los campamentos del Cristo, que tras cerca de cuarenta años de vida, se han quedado sin niños, monitores, cocineras... Pero queda la confianza en que el año que viene las cosas volverán a ser de nuevo y las celebraciones y sobre todo los campamentos parroquiales seguirán sembrando nuevamente la devoción hacia el Cristo entre los más pequeños.

En fin, la Junta confía en la responsabilidad de cada uno y no duda en que todos los devotos del Cristo saben que en este Cristo 2020 lo que cambia son las formas de celebrar pero no el fondo, la fe hacia el patrón de Campo de Criptana.

“ En este Cristo 2020 lo que cambia son las formas de celebrar pero no el fondo, la fe hacia el patrón de Campo de Criptana”

El final del comunicado de la Hermandad resume bien ese cambio transformador: “Él nos mira y nos cambia desde lo más profundo de nuestro ser, desde dentro; aparentemente seremos la misma persona, pero nuestra alma y nuestro corazón quedarán transformados”. 

Las fiestas del Cristo de Villajos serán una celebración diferente pero enriquecedora y viva.

 


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