Antonio Muñoz Boluda, un coach en medio de la incertidumbre

Antonio Muñoz Boluda, de lo malo siempre hay que sacar algo bueno

“Seguro que este cambio nos va a hacer mejores a todos si somos capaces de entenderlo”

Laura Figueiredo.- Observador de la realidad para ejercer de entrenador en una carrera de fondo hasta alcanzar las metas propuestas. Para ello constancia, exigencia, disciplina… y sobre todo partir de una situación que hay que analizar y entender para poder responder y solucionar. Y eso se hace realmente complicado cuando casi nada es como era.

Antonio Muñoz Boluda, es un coach que hace años logró una de sus muchas metas, enseñar a Campo de Criptana qué es un coach y para qué sirve el coaching. Le entrevistamos en medio de tiempos de cambio, de incertidumbre y dudas. Nos habla de obviedades que fácilmente olvidamos cuando el miedo paraliza y se convierte en una palanca de freno.

Es tan sencillo como decir que partiendo de una realidad dura es necesario llegar a entenderla para centrarnos en lo que sí podemos hacer y dejar de pensar en lo que ya no podemos hacer. Tan sencillo como difícil y complicado asumirlo y empezar a caminar hacia nuevas metas. Un presente que además pone en el camino una larga lista de fallecimientos en muy poco tiempo. Una pandemia y una alarma sanitaria que han traído consigo otra manera de vivir y de morir.

Antonio Muñoz lleva cinco años trabajando en Madrid y dos meses teletrabajando desde su casa familiar en Criptana. Es entonces cuando le entrevisté, iniciando la desescalada, a través de esa ventana que nos abren las tecnologías (Skype en este caso). Los hospitales empezaban a respirar mientras que llegaba la hora de poner en marcha la actividad económica tras una cuarentena de meses. Charlamos esperanzados en que si toda crisis trae un cambio, este sea el hacernos mejores de lo que somos.

 

-¿Cómo ves la situación social en plena pandemia covid-19 y estado de alarma?

Desde el punto de vista sanitario mejor y desde el punto de vista económico la cosa pinta muy negra. Hay mucha incertidumbre y cuando hay incertidumbre aflora el miedo. Cuanto menos control tienes de tu vida más necesario es ser capaz de entender las circunstancias porque de lo contrario ese miedo aflora de forma incesante y se convierte en una palanca de freno.

“Cuando hay incertidumbre aflora el miedo que se convierte en una auténtica palanca de freno”

-Esto se hace cada vez más cuesta arriba. No hemos acabado de salir de una crisis y viene otra y bien diferente.

Mira, tengo 35 años y como todo el mundo desde jovencillo estoy mirando el futuro: estudiaré esto, trabajaré en esto otro, tendré una casa, una familia… Y ese futuro ha ido llegando y mi generación se encontró al terminar los estudios con la crisis del 2008 y te rompe todos los esquemas y entonces -¿cómo salgo de todo esto?-. Y cuando parece que ya has cogido carrerilla al mundo desde el punto de vista laboral te viene otro palo y bien grande. Claro que hay generaciones que lo han pasado peor pero es que es curioso, toda la vida planeando y al final estás continuamente tomando decisiones.

“Toda la vida planeando y al final estás continuamente tomando decisiones”

-Y eso que uno de los lemas del coaching es que de todo lo malo se aprende algo y que hay que levantarse.

Es bueno para quien lo quiera ver como bueno, como una oportunidad pues de lo contrario es lo más horrible del mundo. Retos que nos pone la vida y de todo esto se aprenderá.

-¿Crees que aprenderemos algo?

Todo cambio exige un aprendizaje, siempre se aprende. La decisión es cómo queremos aprender. Si vemos una oportunidad o si vemos una amenaza que nos aplasta y bloquea. El tema es que las circunstancias son las que son y, o te arrastran o te adaptas. Si nos quedamos en el qué podíamos haber hecho está claro que ya llegamos tarde y solo conseguimos estancarnos.

“Todo cambio exige un aprendizaje”

-Pero es que esto de que siempre hay que ser positivos y todo es guay, yo no lo veo.

No hablo de que la positividad sea la felicidad continua y absoluta. La positividad nos permitirá tomar mejores decisiones desde una realidad por muy negativa que sea.

-Como coach ¿qué le dices a una persona con dudas económicas en medio de un cambio de vida y una amenaza sanitaria muy seria?

Le diría primero que acepte su realidad en todos sus aspectos, que la analice para poder ser consciente de cómo le va a afectar a corto, medio y largo plazo y a partir de ahí tomar decisiones. Una realidad que parte de una alerta sanitaria común a todos pero con consecuencias personales y profesionales diferentes para cada uno.

-¿Qué aporta un coach?

Sobre todo ayudamos a la persona a analizar la realidad y a salir adelante con sus decisiones. Hablamos tanto de lo profesional como de lo personal. Y es que andamos perdidos y es fácil paralizarnos por eso hay quienes necesitan el apoyo de alguien para ser capaces de seguir avanzando. En lugar de quedarnos pensando en lo que no se puede hacer, centrémonos y pensemos en lo que sí que se puede hacer. Comenzar a trabajar en lo que sí se puede hacer y ver una oportunidad.

“Pensar en lo que sí se puede hacer en lugar de estancarnos en lo que no se puede hacer”

-Las cosas van más rápidas de lo que nos parece. Hace tan solo unas semanas la prioridad era sanitaria y ahora no dejamos de hablar de trabajo y economía.

Si echo la mirada a hace unas semanas, yo como casi todo el mundo, estaba intentando entender lo que estaba ocurriendo y qué podía hacer para proteger a mi familia. El mundo estaba acotado a la familia y la mayor preocupación era no enfermar y no contagiar. Nos ha servido para darnos cuenta de muchos aspectos de nuestra vida a todos los niveles, centrarnos en los valores y principios. En esa vida exprés este frenazo nos ha servido para valorar otras realidades que estaban en nuestra propia vida pero sin apenas apreciar. Y fíjate, la familia, una mínima expresión y tan rica y tan olvidada. Y eso estoy seguro que no se olvida aunque ahora hayamos abierto el círculo en cuestión de una o dos semanas. Pasamos de nivel y ya pasas a otro ritmo. Esto va por momentos y lo que está claro es que hay que seguir, avanzar e ir pasando páginas. Ahora estamos en otro momento.

“Esto va por momentos y lo que está claro es que hay que seguir, avanzar e ir pasando páginas”

-Hay mucha gente que ha pasado de fase y otras que se han quedado frenadas.

Totalmente. No todo el mundo evoluciona de la misma manera, las vivencias no son iguales. Hay muertes en circunstancias muy duras. Somos un pueblo con unas creencias muy arraigadas en torno a la despedida de un ser querido que muere y ese ciclo muchas personas no lo han podido cerrar como hubieran querido. Se quedan en la fase 0 y en shock porque están en un: tengo que afrontar una nueva realidad, un nuevo cambio y encima tengo la pérdida de personas en circunstancias durísimas con un duelo que me ha obligado a encerrarme en casa sin posibilidad de despedidas ni de consuelo. Hay una burbuja emocional que no explota y se libera. Si no cierras el ciclo desde el punto de vista emocional y religioso hay una barrera que no te deja avanzar. Personas que ni han podido expresar ese dolor ni han recibido el consuelo.

-¿Vamos a necesitar tiempo para superar social y personalmente tantas muertes?

Sí. Desde hace solo unos días la sociedad y las instituciones comenzaron a tener gestos de apoyo, de consuelo… hacia las familias que han perdido a personas queridas sin despedida ni amparo. Que se han muerto solas. Hasta ahora parecía que solo existían números y no los hacíamos presentes, no les dábamos espacio con nombres y apellidos. Me ha parecido todo muy extraño, nadie o casi nadie reaccionaba ni apenas se expresaba nada. ¡Qué pocas palabras de consuelo he oído públicamente! Tal vez no queremos ver la dureza de la realidad. Pero van llegando otros momentos y nos damos cuenta que nuestro entorno ha cambiado y que muchas personas no están. Deberíamos empezar a empatizar con todo esto. Son muchas las personas que han muerto en tan poco tiempo y de qué manera. El pésame de la sociedad es necesario para la propia sociedad y sobre todo para tantas familias que han quedado muy desconsoladas y llenas de dolor. Hay que ayudar a cerrar ciclos y a avanzar.

“El pésame de la sociedad es necesario para la propia sociedad y sobre todo para tantas familias que han quedado muy desconsoladas y llenas de dolor”

-Dices que todo cambio conlleva un aprendizaje ¿Qué aprenderemos?

Seguro que este cambio nos va a hacer mejores a todos si somos capaces de entenderlo. Toda crisis tiene su revolución, ojalá esta sea para sacar lo mejor de nosotros. Para eso no hay que tener miedo.

-¿Miedo a qué? porque respeto al covid-19 sí hay que tener y mucho.

No hay que tener miedo al cambio y hay que tener respeto al covid-19.

 


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