Ángel Arribas Escribano y los 30 años de la Banda de CCTT Cristo de la Elevación

“Estamos muy satisfechos por lo logrado en estos 30 años y siempre con ganas de seguir avanzando”

 

Ángel Arribas Escribano, presidente de la Banda de CCTT Cristo de la Elevación

Laura Figueiredo (23 de marzo 2021).- Sin cornetas y sin tambores, sin partituras y sin notas pero con orgullo y mucha satisfacción es como La Banda de Cornetas y Tambores Stmo. Cristo de la Elevación de Campo de Criptana llega a la Semana Santa de su 30 cumpleaños. Una celebración que tendrá que esperar con la seguridad de que cuando llegue será mucho lo que habrá que festejar.

Ángel Arribas Escribano es el presidente de la Asociación Músico-Cultural Juvenil  Banda de Cornetas y Tambores  Santísimo Cristo de la Elevación, un nombre demasiado largo y que se resume en dos palabras “Los Verdes”. Son 30 años desde que un pequeño grupo de menos de 40 componentes se pusiera en marcha al amparo de la Hermandad del Stmo. Cristo de la Expiración y María Santísima de la Esperanza.

Ángel Arribas lleva en la banda desde el principio y como presidente suma siete. Él, junto a la junta directiva y a la batuta del director musical, Francisco López de la Guía, acompañados de los cerca de 160 miembros han dado pasos decisivos en estas tres décadas. Pasos que han costado y que en absoluto han sido fáciles pero que al final han resultado más que acertados en un camino que busca siempre mejorar y avanzar. “No hemos sido nunca conformistas y siempre hemos ido un paso por delante”. En 1997 toman una decisión complicada, cambiar de un estilo tradicional a un estilo marcado por el paso sevillano. Pronto llegaron las salidas a diferentes localidades andaluzas sin faltar nunca “a lo más para los verdes”, acompañar  a su titular el Viernes Santo por la tarde por las calles de Criptana.

El presidente nos habla de ese proceso de crecimiento que nos lleva hasta una segunda Semana Santa sin pasos procesionales y por tanto sin “Los Verdes”. Algo que asumen porque saben que ahora manda la salud. Pero es que ya son tres Viernes Santos sin salir con su Cristo y como bien dice Ángel Arribas “eso escuece y mucho”.

Fotos cedidas por la Banda CCTT Cristo de la Elevación.

-¿Cómo estáis? ¿Cómo llegáis a estos 30 años?

Pues ahora mismo como todo el mundo, parados. Llegamos con un buen grupo de gente trabajadora y luchadora. Nosotros no hemos sido conformistas y hemos ido siempre un paso por delante. En la música no hay tope y siempre el tiempo te va enseñando nuevas cosas y en ello estamos, dispuestos a seguir avanzando.

“Hemos llegado a donde hemos llegado porque no somos conformistas y hemos ido un paso por delante”

-¿Hay mucho que aprender todavía?

Claro que sí y lo mejor es que tenemos ganas y queremos seguir aprendiendo. Hay gente que me dice que para qué ensayamos tanto si ya tocamos muy bien pero nosotros queremos más y somos muy autocríticos y exigentes. Nos miramos para ver en qué fallamos y en qué podemos mejorar. Llegamos con mucha satisfacción de lo que hemos logrado y con ganas de seguir avanzando.

-¿Y este parón no os va a enfriar?

Pues este parón es malo por la situación tan triste que estamos viviendo pero también será bueno porque va a ser un punto de reflexión para pensar lo que teníamos, lo que hemos alcanzado y lo que puede venir. Este parón musicalmente te hace perder seguro que mucho y volver a donde estábamos va a ser muy trabajoso y costoso. Es una parada que también va a hacer que las personas que verdaderamente les gusta la banda se queden. Yo que sé… te hace pensar muchas cosas.

“Esta parada va a ser un punto de reflexión para pensar lo que teníamos, lo que hemos alcanzado y lo que puede venir”

-¿Cuesta mucho vivir una segunda Semana Santa con la banda “confinada”?

Cuesta mucho que lleguen estas fechas y no puedas salir. Ahora teníamos que estar ya al cien por cien, Cuaresma, Semana Santa, Resurrección, Virgen… Esto estaría a tope de gente. Creo que la vuelta va a ser apoteósica.

 “Creo que la vuelta va a ser apoteósica”

-Lo vuestro en circunstancias normales es un calendario muy intenso.

Nosotros terminamos una Semana Santa y normalmente descansamos y ya acomodamos el calendario a razón de las salidas que tengamos. Luego ya en octubre, después de vendimia, y hasta Semana Santa son seis o siete meses importantes con ensayos progresivos. Empezamos con dos semanalmente y luego tres y en estas fechas previas todos los días. Ahora mismo ya estaríamos en la calle por las tardes-noches con las cornetas y tambores a tope en las proximidades de las pistas de atletismo. Y lo que es más, es el momento de los estrenos de marchas nuevas que se han aprendido durante los meses anteriores, es exponer al público el trabajo de todo un año. Y esto es duro y cuesta.

 -¿Cómo se lleva esta ausencia?

Muy mal porque esto es algo que por muchas vueltas que le des sigues pensando -¡quién nos iba a decir que nos iba a pasar una cosa como esta!-. Pero hay que ser consecuente y hay que afrontar la realidad y la salud está por delante de nuestras cornetas y trompetas que al fin y al cabo es un hobby.

- Un hobby que levanta pasiones.

Hay pasión, mucha ilusión. Hay un sentimiento potente que te lleva a coger tu instrumento el primer día de ensayo y saber que tienes seis meses por delante de trabajo. Lo tienes que vivir. Cuando haces la primera salida a la calle es una subida de energía, de adrenalina, quieres disfrutar junto a la gente. Cuando empieza a sonar la banda es como si te subiese un escalofrío de pies a cabeza. Y mira que acabas cansado, cuando terminas el día de la Virgen te tienen que coger con pinzas, te duele espalda, pies, boca, manos… son días de pocas horas de dormir, muchos kilómetros pero tras una o dos semanas de descanso ya estás pensando en la próxima salida. Es algo muy importante para nosotros.

-¿Cuántos sois?

Pues estamos entre 150 y 160. Empezamos menos de 40 y luego hemos ido subiendo poco a poco con años de más y alguno de menos.

-¿Más cornetas que tambores?

Sí pero todos sumamos. Está percusión, está la voz de cornetas que es la principal y acordes compuesta por tubas, bombardinos, trombones, trompa, trompetas, cornetas segundas y terceras.

-Los que más ruido hacen.

Las cornetas y en calles estrechas ni te cuento…

-Estas noches previas a la Semana Santa es verdad que se echa de menos oír vuestros ensayos.

Pues nosotros lo echamos de menos más todavía.

-¿Y los 30 años se quedan sin celebración?

Si no pasa nada se hará un 30+1 o un 30+2. No se puede celebrar como nos gustaría pero es lo que hay. Y lo que ahora hay es estar en las redes y estamos trabajando en un programa a través de YouTube. Hasta hemos pensado en hacer un concierto tocando cada uno desde su casa y luego montar pero para eso hay que tener medios. Es muy complicado pero ya veremos.

-Tú has vivido estos 30 años al pie de cañón. ¿Cómo han sido?

Pues yo entré aquí siendo un crío, he pasado aquí mi adolescencia y ahora soy un hombre de 42 años. Son muchos años que salen adelante a base de querer aprender de quien más sabe. Estamos en un pueblo muy especial, no somos nada conformistas mires donde mires. Aquí tienes que ir un punto más. Para ello hay que saber hasta qué punto puedes exigir sin quemar a la gente. Quiero decirte que somos solo dos miembros los que estamos en la banda desde el principio, junto a mí está José Gregorio Vela que fue el presidente anterior.

-¿Cómo fueron los comienzos que tú viviste?

Pues los comienzos fueron una propuesta que Julián Manjavacas y Rafael Abad a la Hermandad del Cristo de Expiración y María Santísima de la Esperanza. A lo primero era una banda estilo militar al amparo de la hermandad. Empezó siendo un proyecto ilusionante y con los años se le ha ido dando forma. En el año 97, si no me equivoco, se propuso el cambio de estilo musical, otra manera de tocar y de entender la música y fue un cambio arriesgado porque es el conocido paso sevillano. Y bueno, se le fue dando forma a la banda, se hicieron estatutos, se consolidó y pasó a ser asociación juvenil. Se cambió de uniforme y en 2007 ya llegó el traje de gala pero eso sí, siempre de verde y somos desde el principio “los verdes”. Un color que siempre ha llamado la atención porque no es lo habitual y a la gente le gusta. Somos la Asociación Juvenil Músico Cultural Banda de Cornetas y Tambores Cristo de la Elevación, sin nombre estamos.

“Hemos cambiado varias veces de uniforme pero el color siempre ha sido el verde. Somos desde el principio “los verdes”

Francisco López, director de la Banda de CCTT Cristo de la Elevación

-Habéis roto muchos moldes musicalmente hablando. Cuéntame.

Sí, el cambio en el 97 fue brutal y seguimos en ello. Musicalmente somos rompedores y nos atrevemos con todo. De tocar marchas de estilo andaluz que íbamos comprando o nos iban dando a llegar al punto de atrevernos a sacar marchas propias de la mano de Juan Gabriel Amores principalmente y entre otros compositores. Prácticamente una por año. Y claro, al principio tienes miedo, no sabes la respuesta de la gente y además hay que tener en cuenta que estamos en medio de un mundo de composición e interpretación muy elevado. Era algo que nos exigía dar mucho más. Y en ello tiene mucho que decir Francisco López, lleva veinte años de director y tiene un meritazo. Él tiene mucha responsabilidad en que la banda tenga el caché que tiene; ha sabido rodearse de gente cualificada que entiende de música y con el apoyo de la Junta Directiva nos ha llevado por partituras que nunca habríamos pensado tocar. Y es que es verdad que nos hemos atrevido con todo. Desde hacer marchas procesionales a hacer un concierto de bandas sonoras. El hecho de que nombren una de nuestras marchas en la páginas cofrades de Andalucía como fue “Sangre de tu sangre” es una cosa que engrandece y te da alas para decir – ¡coño! estamos haciendo las cosas bien-.

“Musicalmente somos rompedores y nos atrevemos con todo”

-Ante esos cambios ¿Qué teméis más la crítica del propio gremio o la del público?

Siempre tienes el temor al qué dirán. Aquí tuvimos muchas críticas pero con el tiempo todo volvió a su cauce. Es verdad que fue un cambio arriesgado pero luego se comprueba que si quieres avanzar tienes que cambiar y arriesgar. Y cuando quieres aprender una cosa te fijas en los maestros. Hubo miedo, incertidumbre pero el que no arriesga... Todo al final queda prácticamente en anécdotas.

“Fue un cambio arriesgado pero luego se comprueba que si quieres avanzar tienes que arriesgar”

-Hace unos años surge una nueva banda, la “agrupación Musical Ntro. Padre Jesús Nazareno” ¿Cuál es vuestra relación?

Ahora tenemos una buena relación y es que no podría ser de otra manera, nos une la música y la Semana Santa de nuestro pueblo. Desde hace unos meses hemos estado hablando para trabajar juntos desde la colaboración y en un ambiente cordial. Unos y otros enriquecemos la Semana Santa criptanense.

-Una marcha.

Para mí “Caído del amor” de Juan Gabriel Amores y es una de las marchas que se identifica con la banda. Además, hay una historia muy bonita relacionada con esta marcha. Una familia de la hermandad Salesiana de Redención y Salud de Granada tenían una niña enferma que finalmente falleció, pero durante su enfermedad esta marcha le relajaba y parecía que le calmaba su dolor. Es una marcha que siempre me ha gustado y desde el principio. De todas formas te digo que tenemos un repertorio muy amplio que suman 120 marchas.

-¿Solo interpretáis marchas de Semana Santa?

No, ya te he dicho que aquí nos atrevemos con todo. Hay marchas que son pasacalles y no tienen nada que ver con la Semana Santa, tenemos Piratas del Caribe, Rocky… en la feria llegan las canciones yeyés o de dibujos animados, villancicos... El repertorio es amplio.

-¿Y esas que gustan más a la gente?

Nos piden mucho “Cordero de Dios” y “Sangre de tu sangre”, son las dos marchas referentes y punteras.

-¿Qué aporta la música a las procesiones?

Aporta sentimiento, es nuestra manera de rezar. Sin ella sería muy diferente la Semana Santa tanto para nosotros como para quienes llevan un paso. Llevar una buena música es el espíritu que empuja a esos anderos o costaleros que cargan con el peso.

-¿Y cuándo llegó el momento en el que decidís salir del pueblo?

Pues fue una decisión de toda la banda. Llevábamos años recibiendo llamadas de hermandades de por ahí abajo y entonces se vio dar el salto. Y por casi unanimidad se decidió dar el salto sin olvidar nuestro pueblo. La primera salida fue a Écija donde seguimos yendo y esto fue hace unos 15 años. Luego llegó Fernán Núñez, Jerez, Córdoba, hemos bajado a Sevilla a hacer conciertos, Granada, Mairena de Alcor… Hemos tenido contacto con hermandades de Sevilla interesadas en nuestro trabajo y es que entrar en Sevilla sería un sueño, eso sí que es difícil. Tocar en Sevilla sería un sueño y sería lo más.

 “Llevamos tres viernes sin salir con nuestro titular y eso escuece”

-¿Cuál es vuestra agenda?

Domingo de Ramos a Granada, Lunes Santo tocamos a la salida del Convento y subimos al titular a la parroquia; Martes a Écija y volvemos a subir; el Miércoles a Ciudad Real; el jueves a Granada de nuevo y subimos para estar el viernes por la tarde tocando con el Cristo de la Elevación. La última Semana Santa ni el jueves ni el viernes llegamos a salir por la lluvia. Por tanto son tres Viernes Santos sin salir con nuestro titular y eso escuece.

-¿Esa procesión es la más esperada por la banda?

El llegar al pueblo y hacer el pasacalles del Viernes Santo por la calle Soledad y ver las puertas de la Iglesia abiertas con el Cristo saliendo… eso es  –a morir por Dios-.

-Esto exige entrenamiento musical y físico.

Casi más físico. Por eso el ensayar por la calle es por ir andando, haciendo boca, estar de pie.. hay que tener el cuerpo preparado y habituado. Te hablo de procesiones de 5 y 6 horas y 9 también. Luego hay procesiones que tocas 80 o 90 marchas que hay que tener más que preparadas.

-¿Y los conciertos?

En Cuaresma hacemos el Concierto Quijote el tercer fin de semana de Cuaresma en el auditorio y el sábado antes del Domingo de Ramos hacemos nuestro concierto en el teatro. Se da la bienvenida a los nuevos educandos y es el concierto en el que ya te vienes arriba del todo y coges el toro por los cuernos. Llega la Semana Santa que es lo que llevas todo el año esperando.

-¿Cómo es el público de Criptana?

La gente de Criptana es muy cofrade y sabe exigir y ya… pues para gusto colores. Hay quienes nos aplauden y quienes prefieren otros repertorios.

-¿Qué nos dices esta Semana Santa como presidente de “Los Verdes”?

El año pasado tristemente estábamos encerrados y no había otra. Este año va a costar más, va a ser más dura de llevar sin nuestra banda. La viviremos de otra manera y a coger fuerzas para en cuanto nos den el pistoletazo de salida arrancar motores que ganas no nos faltan.

 


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