Almudena Muñoz, cuando las aulas son la vida

Almudena Muñoz Violero: una experiencia de escuela online con más contras que pros

“Padres, alumnos y profesores, todos hemos puesto mucha voluntad en un curso complicado e intenso”

Laura Figueiredo (24 de julio de 2020).- Por fin terminó el curso Covi-19 y lo hacía con el esfuerzo de maestros, padres y alumnos en unas circunstancias que han obligado a unos y a otros a adaptarse a una situación complicada y sobre todo nueva. Un curso intenso en donde todos han aprendido algo y en el que la enseñanza online se ha puesto a prueba.

Para Almudena Muñoz Violero cada semana era un reto y un volver a poner en funcionamiento el ingenio para llegar a cada uno de sus 17 alumnos de 3º de Primaria que con sus 8 años se veían confinados en casa y de un día para otro con la escuela cerrada.

Esta maestra, del CEIP Virgen de Criptana que lleva entre niños desde hace más de 20 años, nos cuenta su experiencia que seguramente es la de tantos otros compañeros. Nadie estaba preparado para una enseñanza online por mucho que en nuestras escuelas desde hace ya un tiempo lucieran pizarras digitales, proyectores y el uso de las tabletas y ordenadores fueran habituales. De repente el contacto físico desapareció y el cara a cara se hizo digital. Para nuestra maestra ha sido casi lo que peor ha llevado, el no ver en vivo y directo las caras de unos niños siempre expresivos y que con un solo gesto aportan tanta información.

Almudena Muñoz asegura que habrá algún pro en la enseñanza online pero ella todavía no ha visto ninguno con peso suficiente como para considerarlo una ventaja. Por el contrario, enumera toda una serie de contras que se han puesto de manifiesto estos tres meses largos. Entre ellos el principal, la brecha digital que suele coincidir con la brecha social por lo que hace aún mayor esa diferencia educativa que la enseñanza precisamente busca evitar.

En cualquier caso nuestra “seño” se queda con el hecho de sentirse una privilegiada por trabajar en lo que más le gusta, la enseñanza de los niños. “Unos niños, dice, que siempre te dan lo mejor y la mejor versión de lo que está pasando”

-¿Qué tal estás Almudena?

Ahora descansada, bien tras unos meses complicados. Un curso muy intenso.

-Unas vacaciones más que necesarias para profesores, padres y alumnos.

Para todos. Los padres también han sufrido mucho, les ha tocado hacer de maestros en sus casas. Todo ha sido un cúmulo de circunstancias que ha creado un cúmulo de sensaciones… familias afectadas por la covid-19, atender a los hijos, padres que trabajaban fuera de casa o que han estado teletrabajando, falta de medios… Los niños tienen la capacidad de adaptarse más fácilmente pero en cualquier caso ellos también necesitaban descansar de tareas, conexiones, clases por ordenador… El mes de junio ya les ha pesado mucho.

-Llevamos años hablando de la enseñanza online y al final esto nos ha llegado de repente. ¿Estábamos preparados?

No, no estábamos preparados nadie, ni las familias, ni los niños ni la mayoría de los padres. Nos han faltado recursos materiales y humanos. Es verdad que durante los últimos años se habían digitalizado las aulas pero con una enseñanza dentro del colegio. Trabajábamos mucho la competencia digital pero aún así cuando el aula está en casa los más pequeños necesitan el apoyo de los padres. Eso sí, todos hemos puesto mucha voluntad. Si no es por ese apoyo familiar todo hubiera sido mucho más difícil. Esta situación ha puesto de manifiesto a los padres como piezas fundamentales en la educación, como parte imprescindible en la fórmula online. Hablo de alumnos de Primaria porque los mayores se manejan y son más autónomos.

“Nadie estábamos preparados para una enseñanza online. Ni las familias, ni los niños ni la mayoría de los padres “

-¿Cómo os habéis organizado?

No sabíamos qué iba a pasar y hemos tenido que ir improvisando sobre todo al principio. Primero el cierre fue pensado hasta Semana Santa, quince días, y ha sido el trimestre entero. Para empezar hicimos una programación de dos semanas. Combinamos el uso del ordenador o tablet pero seguíamos apoyándonos en los libros y ejercicios. Fue un salir del paso centrándonos en el repaso y pensando en una vuelta al cole. Cuando vemos que la cosa se prolonga tuvimos que replantear el método. En mi caso, junto con algunos compañeros más, lo que hicimos fue crear cada uno un blog donde colgamos vídeos con explicaciones de los contenidos más importantes y lo apoyamos con enlaces y otros materiales. Con esos blogs más las videoconferencias y la programación semanal que enviábamos a los padres pues nos hemos ido apañando.

-Y aprendiendo sobre la marcha.

Así es, todos hemos ido aprendiendo sobre la marcha. Al principio eran vídeos muy largos y los críos desconectaban y se aburrían así que pasamos a hacerlos más cortos, más prácticos con una duración máxima de seis minutos.

-¿Alguna vídeoconferencia que recuerdes en especial?

Pues te digo que la primera y la última fueron las más emotivas. La primera porque se vieron ellos, todos por la pantalla después de tanto tiempo. Entonces simplemente con que se pusieran al día y contaran sus cosas ya era suficiente: -qué pelo más largo tienes-;- tengo esta mascota-; –mi padre me ha montado este circuito- o -yo he hecho muchos bizcochos-… Ese era el objetivo y les dejé que contaran sus historias. Después las conexiones eran para explicar dudas y corregir. Y así hemos ido pasando el trimestre, un trimestre donde he tenido que inventar y crear ese tipo de recursos que en una clase habitual no son necesarios. Todo el día estabas pensando cómo hacer esto o cómo explicar lo de más allá.

“He tenido que inventar y crear ese tipo de recursos que en una clase habitual no son necesarios”

-Lo que se dice agudizar el ingenio.

Pues sí, ahí iba yo y me ponía delante de la cámara con un cubo de 1 litro y otro de medio para explicar las medidas de capacidad o les pedía que cogieran un metro y midieran el alto y el ancho de sus mesas para las medidas de longitud… Cada semana era – a ver qué se me ocurre esta vez para que los niños lo entiendan bien y no se aburran o para engancharlos y hacerme yo entender-.

-Seguro que ni tú ni ellos os habéis aburrido.

No hemos tenido tiempo para aburrirnos. Es una clase maravillosa. Hemos celebrado cumpleaños y todas las semanas planteaban retos: un bizcocho, un baile, un juego de magia… y todos se han sentido importantes y protagonistas. Una semana actividad física, un trabalenguas, juegos rítmicos, posturas de yoga... Además, desde la dirección del cole también se planteaban retos como representar cuadros, doblajes de pelis… para tener a los chicos bien entretenidos y a la vez aprendiendo. Desde el principio prácticamente hubo que contar con los padres. Yo entiendo que los padres han estado agobiados y desbordados. Que si mates, inglés, lengua, música, educación física… más las clases extraescolares.

“No hemos tenido tiempo para aburrirnos. Todos se han sentido importantes y protagonistas”

-Por cierto ¿cómo fue esa vídeoconferencia de despedida?

Muy divertida, hicimos un Got talent y un semana antes ya estaban preparando alguna habilidad para mostrar: una adivinanza, un baile, una canción, una poesía, un trabalenguas… y así nos despedimos el último día con un aperitivo digital incluido. Les dije que la próxima vez les quería ver pero no a través de las pantallas, en vivo y en directo. Y así ha sido, he visto a algunos de los críos en la calle y la verdad es que hasta me he llegado a emocionar.

“Les dije que la próxima vez que nos viéramos tenía que ser cara a cara, lejos de la pantalla del ordenador”

-¿Qué plataformas habéis utilizado?

Pues mira la oficial es Delphos-Papas pero a los padres les resultaba más complicado acceder a ella. Para comunicarnos he usado el correo y sobre todo WhatsApp y para las vídeoconferencias Zoom, Skype… cada uno hemos buscado la que mejor se adaptara a la enseñanza.

-Primera vez que obligados por las circunstancias os veis ante una enseñanza online cien por cien con niños de Primaria. ¿Pros y contras?

Pros los tendría que pensar; sinceramente, alguno seguro que hay pero yo veo pocos. Hay quien piensa todavía que la enseñanza con las tabletas o las aplicaciones tecnológicas pueden motivar y levantar más la curiosidad de los niños pero eso ya no es así. Estos críos tienen 8 años y han nacido con la pantalla en las manos, son pura generación digital. Tampoco me vale pensar que permite una mayor flexibilidad de horario pues el horario nuestro ha sido prácticamente las 24 horas. A los padres no se les podía agobiar aún más con un horario de entrega y envío de tareas o conexiones.

-¿Contras?

¿Contras?: No hay contacto y el contacto en sí ya es una enseñanza. El proceso de enseñanza-aprendizaje es un proceso interactivo que requiere de un contacto que con la enseñanza presencial lo tenemos pero no con la online. No hay interacción, no solo entre alumnos y maestros, tampoco hay una convivencia entre los chicos y eso es imprescindible porque ahí aprenden y mucho. En la escuela online puedes tener enseñanza pero aprendizaje, que es una palabra más amplia, es más complicado, se queda corto. Yo creo que los contenidos nuevos no están asimilados bien y se tendrán que repasar el próximo curso.

“Online no hay contacto y el contacto en sí hay es una enseñanza”

-Pero eso en una clase presencial también ocurre.

Sí, pero ahí tienes una atención más personalizada y una serie de recursos que con el online no tienes. A mí me faltaba ver la cara de los chicos en vivo y en directo, eso es lo que me aporta información y eso no me lo da una cara en pantalla.

“A mí me faltaba ver la cara de los chicos en vivo y en directo, eso es lo que me aporta información y eso no me lo da una cara en pantalla”

-¿Qué te dicen las caras?

¡Uy! las caras dicen muchas cosas.  –te oigo pero no te escucho-; - te entiendo-; -me aburro-; -no me estoy enterando de nada-; - me gusta-;-quiero hablar-. Las interrupciones también son necesarias y en pantalla es más complicado igual que hacer preguntas. Tienen 8 años y todo es un continuo por qué esto y por qué lo de más allá. Son maravillosos.

-¿Cuál es el principal problema ahora mismo en la enseñanza online?

La brecha digital claramente. No todos tienen los recursos materiales y de formación. La brecha social se iguala a la digital por lo que afecta a la brecha educativa. En la enseñanza online estos grupos son los más afectados; hay familias que con los datos del móvil funcionaban y así no se puede trabajar. Los hay con y sin wifi, con un ordenador para toda la casa, con padres trabajando y un hermano también estudiando. Menos mal que en la mayoría de las casas hay alguna tablet y  he recurrido mucho a ellas. Impresoras no las hay en todas las casas por lo que las fichas… en fin los recursos materiales son importantes. Y luego los humanos en cuanto a que los padres con los más pequeños se tenían que saber manejar en plataformas, registros, claves, descargar archivos, aplicaciones… el manejo digital no todo el mundo lo tiene y ahí los padres también tienen que aprender y es verdad que han puesto mucha voluntad. Pero es que, como te he dicho al principio, tampoco estábamos nosotros preparados, hemos recibido un curso intensivo. Nunca nos hemos visto en esta tesitura, hemos ido improvisando y ayudándonos entre nosotros. Está claro que en el caso de continuar habrá que unificar criterios y de hecho desde la Consejería de Educación ya se está trabajando en ello. Había familias en las que cada hijo usaba un programa diferente y todos había que descargarlos y aprender a usarlos en un mismo ordenador. No me extraña que muchas familias estuvieran desbordadas y hartas de los maestros. Pero claro nuestro trabajo era ese. En fin… con la buena voluntad de unos y otros hemos salido adelante y todos hemos aprendido algo en todo este tiempo y estas circunstancias.

“No me extraña que muchas familias estuvieran desbordadas y hartas de los maestros”

-¿Qué va a pasar dentro de mes y medio cuando haya que volver al cole?

No lo sé. Empezar creo que vamos a empezar con los colegios abiertos eso sí con todo el protocolo: entradas y salidas secuenciadas y espacios en las clases entre alumnos. La ratio covid es de 25 alumnos por aula. En el Virgen de Criptana se ha sacado todo el mobiliario para dejar solo mesas y sillas de pared a pared. Las clases se han quedado un poco triste sobre todo las de Infantil que se van a tener que reinventar pero bien. Los recreos en Primaria serán por turnos y  por zonas y por grupos de convivencia estable de tal manera que un aula no se junte con otro aula. Y mientras burocracia y más burocracia y justificar todo.

-Tras esta experiencia te vuelvo a preguntar ahora que llegamos al final de la entrevista ¿cómo estás?

Ha sido una experiencia triste. Tengo mezcla de emociones entre tristeza, miedo, inseguridad… tanto río como lloro. Los sentimientos están a flor de piel. Veo a un chico por la calle y me emociono y es que…

-¿Con qué te quedas de todo este trabajo y esta experiencia?

Pues me quedo con que tengo mucha suerte de trabajar en lo que me gusta, con niños y trabajar con niños es trabajar con la vida. Ellos siempre te dan lo mejor, la mejor versión de lo que está pasando. Esa capacidad de adaptación no la tenemos los mayores. Ellos siempre ven lo bueno de ti y tengo claro que ellos te hacen mejor persona.

“Los niños siempre te dan lo mejor, la mejor versión de lo que está pasando”

 


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