Es la gasolinera de toda la vida de Campo de Criptana. Una estación de servicio ligada a tres generaciones de una misma familia.
Valeriano Lorenzo, S.A es gasolinera y otros conocidos servicios: lavadero para vehículos, engrase y reparación y venta de neumáticos. En 1992 era la empresa Combustible Criptana S.L la que se sumaba con la venta de carburantes y aditivos a domicilio.
Son muchas las cosas que han cambiado desde que el abuelo, Valeriano Lorenzo colocara en 1948 los primeros dos depósitos de gasoil y gasolina en la esquina del Piccolo. Después, pocos metros más allá se ampliaba el espacio de la estación, el número de depósitos y los tipos de carburantes. Había suficiente sitio para el lavadero, el engrase de vehículos y la venta de neumáticos. En otro rincón se colocaba el bar restaurante “Los Molinos” que sigue abierto gestionado de manera indirecta.
Entre neumáticos, depósitos y mangueras, caras bien conocidas para los criptanenses. Trabajadores que son parte de la historia de la gasolinera. Muchos recordaran a Gumersindo Alberca (“Gumer”) siempre dispuesto a llenar los tanques de quien allí parara su coche.
Hace unas décadas eran pocos los vehículos que circulaban por nuestros caminos. Ahora se han multiplicado y por mucho igual que también Valeriano Lorenzo, S.A. & Combustibles Criptana, S.L han visto aumentar la competencia en el sector. Por ello y siempre con el objetivo de dar el mejor servicio a sus clientes la empresa se actualiza continuamente en sus prestaciones.
Desde hace cuatro años la gasolinera luce el cartel y anagrama de Petronor y se adaptaba, con una importante obra, a las nuevas exigencias de seguridad y de suministro.
Mientras, los dos camiones de la empresa no han dejado de repartir gasóleo A y B a domicilio incluyendo el abastecimiento para el campo sin olvidar la importante demanda que de este tipo de carburante hay para el funcionamiento de calefacciones. La clientela tanto de uno como otro servicio es prácticamente en su totalidad local.